dilluns, 31 d’octubre del 2011

danseu, danseu, maleïts



«La escritura dibuja un archipiélago en las vastas aguas de la oralidad humana. La escritura, sin detenerse siquiera ante los diferentes formatos de presentación del libro, constituye un caso aparte, una técnica particular dentro de una totalidad semiótica en buena medida oral. Decenas de miles de años antes de que se desarrollaran formas escritas, se narraban relatos, se transmitían oralmente enseñanzas religiosas y mágicas, se componían y transmitían fórmulas con hechizos amorosos o anatemas. Una bulliciosa multitud de comunidades étnicas, de mitologías elaboradas, de conocimientos naturales tradicionales ha llegado hasta nosotros al margen de toda forma de alfabetización. No hay un solo ser humano en este planeta que no tenga una u otra relación con la música. La música, en forma de canto o de ejecución instrumental, parece ser verdaderamente universal. Es el lenguaje fundamental para comunicar sentimientos y significados. La mayor parte de la humanidad no lee libros. Pero canta y danza».

George Steiner. El silencio de los libros. Siruela, 2011. P. 12.

diumenge, 30 d’octubre del 2011

més disseccionari


Sabeu què va dir Nabòkov de l'adulteri en la seva conferència sobre Madame Bovary? Va dir que era "una manera d'allò més convencional de sortir del que és convencional."
Julian Barnes. El lloro de Flaubert. Ed. 62, 2010. P. 97.



dissabte, 29 d’octubre del 2011

la mateixa gent de cada dia

A la que un día lo leerá, ya tarde como siempre.
Julio Cortázar.

 Divendres, 30 d'octubre 1931

Continua venint la mateixa gent de cada dia. El préstec encara poc freqüentat amb tot i que cada dia es fan noves inscripcions. Ens hem vist obligades a retirar un llibre de la sala de lectura i posar-lo al reservat: Liano: "El imperio de los negros blancos" que indubtablement és una bona obra però no apta per estar a la disposició de tothom. Sento no haverme'n enterat abans perquè si ara l'he retirat ha estat per indicació, encara que indirecte, d'una lectora.

**

He corregut cap al magatzem, morta de curiositat, a la recerca del Liano. Aquí està. Editorial Iberia, 1928.  Parla de l'imperi abisini, veig. 283 pàgines; profusament il·lustrat. Entre la portada i el text pròpiament dit, una recomanació, signada pel doctor Antonio Rubió y Lluch, degà de la Facultat de Filosofia i Lletres:
"Es el  único libro que se ha escrito en lengua castellana, que retrate fielmente las costumbres, la civilización, el arte, en una palabra, la vida entera del antiguo e interesante imperio abisinio.", diu.
I si l'obra és tan bona, per què l'ha va haver de retirar, la bibliotecària del 1931? Passo pàgina. Trobo la reproducció d'una nota manuscrita (signatura il·legible) amb capçalera de la Facultat de Filosofia i Lletres:



Sr. D. Alejandro Liano
Presente
Mi distinguido y apreciado amigo:
He leído con verdadero placer los capítulos que se ha servido enviarme de su libro sobre Abisinia, cuyas descripciones y anécdotas han de llamar poderosamente la atención del público por los detalles y viveza con que están contadas; y si bien algunas escenas, como las de "La muerte lenta" y "Los baños de Filoha" no son para todos los temperamentos ni para toda clase de personas, la obra resulta en su conjunto muy amena e interesante"...

Vet-ho aquí, el fil. El tibo una mica: pàgina 43:
 "La "muerte lenta" se aplica generalmente en los casos de parricidio, y se ejecuta, ya por el verdugo, ya por el pariente más próximo de la víctima. No es posible que exista castigo más bárbaro, porque por "muerte lenta" entienden los abisinios una ejecución que durará horas, hasta un día entero..."
 I segueixen cinc pàgines amb la completíssima descripció d'un cas. Un pelet gore, sí.

No cal pas que us expliqui com continua la història, la meva, vull dir. És més que previsible. Sí, aniré als banys de Filoha,
 "Los baños de Filoha, actualmente públicos, y en los cuales se bañan durante nueve meses al año todos los negros, las negras, los negritos y negritas, como también algunos de los blancos que viven en la capital de Abisinia."
i riuré amb les manies de l'emperador, Lidj Yasú,
"Lidj Yasú no podía sufrir a los blancos, y especialmente a los ingleses, franceses e italianos, porque creía que estas naciones tenían sus miras ambiciosas sobre Abisinia, y que intentaban dominar el país con sus costumbres y sus leyes, introduciéndose en él paulatinamente. Pero esta aversión del Emperador hacia los blancos no era extensiva a los dos sexos...Las mujeres blancas le gustaban tanto que no podía pasarse sin ellas, y como precisamente los baños de Filoha eran el campo de su acción, por esto estaban reservados para él y para algunos otros dignatarios del Imperio. Cada mañana se encontraba con unas blancas Afroditas que, después de haber vendido su amor en varias capitales de Europa, hallaron una mina de oro en las aguas tibias del lago de Filoha. [...]
De todos modos añadiremos que todos los abisinios, en general, se perecen por la mujer blanca, y esta es la razón por la cual muy pocas blancas -de las que no venden su amor- viven en el Imperio."
i, vuitanta anys després, pujaré al despatx a escanejar -matussera, és cert, però i què; no m'atabaleu amb això, ara- tres imatges que volen contribuir, modestament i en va, a que l'oblit no ens oblidi massa (1.) .




____________________________________________
(1.) "Y después de todo sólo nos quedaba, nos queda la lúgubre tarea de seguir siendo dignos, de seguir viviendo con la vana esperanza de que el olvido no nos olvide demasiado." Julio Cortázar. "Las caras de la medalla" A: Alguien que anda por ahí.


divendres, 28 d’octubre del 2011

sempre que estic a punt de publicar un llibre


"Siempre que estoy a punto de publicar un libro me siento impaciente por saber qué clase de libro es. Por supuesto, no lo averiguaré hasta que los críticos no hayan sacado sus reseñas. Pero sí sé de antemano cuál será el veredicto del público porque tengo un método infalible y sencillo para descubrirlo. Es el siguiente -por si les interesa saberlo-:
Siempre leo el manuscrito en privado a un grupo de amigos formado por:
·Un hombre y una mujer sin sentido del humor.
·Un hombre y una mujer con un sentido del humor normal.
·Un hombre y una mujer con un sentido del humor extraordinario.
·Alguien con agudo sentido práctico.
·Alguien sentimental.
·Alguien que necesita que haya moraleja y un propósito.
·Alguien con un talento natural para encontrar fallos y errores.
·Un entusiasta, alguien que disfruta con -casi- cualquier cosa.
·Alguien que se guía por los demás y que aplaude o condena conforme lo haga la mayoría.
·Media docena de chicas y chicos inteligentes, sin clasificar.
·Alguien que disfruta con la jerga y con un tono ligero, informal y familiar.
·Alguien que detesta eso mismo.
·Alguien de mentalidad ecuánime y judicial.
·Un hombre que siempre se duerme.
Estas personas representan de forma fehaciente al público en general. Su veredicto predice con acierto el veredicto del público. No hay entre ellos ninguno cuya opinión no me resulte valiosa, pero el hombre del que más me fío -aquel a quien observo con la mayor preocupación-, el que más influye en mi decisión sobre si publicar el libro o quemarlo, es el hombre que siempre se duerme. Si a los quince minutos se ha dormido, quemo el libro; si se mantiene despierto durante tres cuartos de hora, publico -y publico con la mayor seguridad y confianza. Porque la intención de mis obras es entretener; y sentando a este hombre cómodamente en un sofá y cronometrándole, puedo predecir con muy poco margen de error el grado de éxito que voy a alcanzar. Su veredicto ya me ha hecho quemar varios libros: cinco para ser exactos.

Sí, como he dicho antes, siempre sé de antemano cuál será el veredicto del público, pero nunca cuál será el del crítico profesional hasta que tengo noticias de él. Parece que estoy haciendo distinciones, que separo al crítico profesional del resto de la familia humana, que estoy sugiriendo que no pertenece al público en general sino que conforma una clase distinta. Pero no es esa mi idea de él. Es, de hecho, parte del público general, representa a una parte del mismo y lo hace con legitimidad; pero es su parte más pequeña, la más fina -la parte superior, el puñado de los escogidos y críticos. La guinda del pastel, por así decirlo. O para cambiar el símil, es el Brillat-Savarin, el Delmonico del banquete. Los quinientos comensales creen saber si es un banquete bueno o malo, pero no lo saben con absoluta certeza hasta que Delmonico aporta sus pruebas de experto. Entonces es cuando lo saben. Esto es, lo saben hasta que se levanta Brillat-Savarin y se carga el veredicto de Delmonico. Después de esto, en general ya no saben lo que saben.

Pues bien, en mi pequeño tribunal particular no tengo a ningún representante de la capa superior, del grupo selecto, de la minoría crítica del mundo; por consiguiente, aunque soy capaz de saber de antemano si mi libro le parecerá bueno o malo al público en general, nunca sé si de verdad es bueno o malo hasta que alguno de los críticos profesionales, de los expertos, ha hablado.

Así que, como he dicho, siempre espero, preocupado, sus noticias. Y por fin los expertos han pronunciado su opinión sobre mi último libro. Como es natural, ustedes supondrán que con ello me he quedado más tranquilo. Pues no: se equivocan. Estoy tan preocupado como antes. ¿Les sorprende? ¿Creen que divago? Esperen a leer las pruebas y podrán comprobar, ustedes mismos, que su naturaleza es inquietante. Seré justo: no usaré ninguna cita que no sea auténtica, ni alteraré ni corregiré el texto en absoluto."


Mark Twain. Who is Mark Twain?, Harper Collins, 2009. Traducció de Mercedes García Lenberg.
LLegit a Trama y Texturas, núm. 9, octubre 2009.


dijous, 27 d’octubre del 2011

els llibres i la vida


Els llibres diuen: ella ho va fer perquè. La vida diu: ella ho va fer. Els llibres són el lloc on se'ns expliquen les coses; la vida és el lloc on no se'ns expliquen. No em sorprèn que hi hagi gent que prefereixi els llibres. Els llibres expliquen la vida. L'únic problema és que les vides que expliquen són les vides d'altres persones, i no són mai la teva.

Julian Barnes. El lloro de Flaubert. Traducció de Núria Ribera. Ed. 62, 2010. P.182.


dimecres, 26 d’octubre del 2011

el principi de realitat

Al doctor Vilardekyll, en agraïment per la seva campanya del domund, 
sense engruna d'ironia.

"La influencia de lo imaginario, de las "ficciones supremas", como las llamaba Wallace Stevens, sobre la conciencia humana es hipnótica. Lo imaginario, la abstracción conceptual, son capaces de invadir y de obsesionar la morada de nuestra sensibilidad. Nadie ha explicado íntegramente la génesis del personaje de ficción sacado del espíritu del escritor a partir de los garabatos de su pluma sobre el papel. Pero ese personaje es capaz de adquirir una fuerza vital, un poder sobre el tiempo y el olvido que superan con mucho el poder de cualquier individuo.
¿Quién de nosotros posee aunque sólo sea una fracción de la vitalidad, de la "presencia real" que emana de la odisea homérica, de Hamlet, de Falstaff, de Tom Sawyer? Balzac agonizante apela a los médicos que había inventado en su Comedia humana. Para Shelley, un hombre verdaderamente enamorado de la Antígona de Sófocles nunca podrá vivir una pasión semejante con una mujer real. Flaubert se ve morir como un perro mientras que "esa puta" de Emma Bovary va a vivir eternamente.

Después de haber pasado horas, días, semanas leyendo, aprendiendo de memoria, explicándonos a nosotros mismos o explicando a otros una de las trascendentes odas de Horacio, un canto del Infierno, los actos III i IV de El rey Lear o las páginas sobre la muerte de Bergotte de la novela de Proust, volvemos a nuestros pequeños asuntos domésticos e insignificantes.
Pero seguimos poseídos. El grito en la calle suena lejano a nuestros oídos, si es que lo oímos siquiera. Nos habla de una realidad caótica, contingente, vulgar y transitoria, que no se puede comparar con aquella de la que nuestra conciencia está poseída. ¿Qué vale ese grito en la calle al lado del de Lear a Cordelia, o al de Acab atado a su demonio blanco? Miles, centenares de miles de personas mueren cada día, en las pantallas de televisión de un mundo aseptizado, en una completa monotonía. La destrucción de lejanas estatuas por fanáticos afganos, la mutilación de una obra maestra en un museo, nos hieren en el alma. El erudito, el verdadero lector, el hacedor de libros está saturado por la intensidad terrible de la ficción. Su formación le predispone a no identificarse de la manera más intensa sino con las realidades textuales, con la ficción. Esta formación, esta manera de centrarse en las antenas y órganos de la empatía -cuyo alcance nunca es ilimitado-, pueden suponerle una desventaja en su relación con lo que Freud denominaba "el principio de realidad".

Es tal vez en este sentido, paradójico, en el que el culto y la dedicación a las humanidades, la frecuentación del libro a grandes dosis y el estudio son factores de deshumanización. Pueden hacer más difícil nuestra respuesta activa a una intensa realidad política y social, nuestro compromiso total con las realidades circunstanciales. Un vientecillo de inhumanidad sopla en la torre de los libros de Montaigne, en las reglas decretadas por Yeats de que el hombre debe elegir entre la perfección de la vida y la del arte, en la certidumbre de Wagner de que nada debe a quienes le han ayudado en su vida porque su sola presencia en las notas de su biografía los hará inmortales.

En tanto que profesor para quien la literatura, la filosofía, la música, las artes, son la materia misma de la vida, ¿cómo puedo traducir esta necesidad? ¿Cómo puedo convertirla en lucidez moral, consciente de las necesidades humanas y de la injusticia que hasta tal punto hace posible una cultura tan elevada? Las torres que nos aíslan son más sólidas que el marfil. No conozco ninguna respuesta satisfactoria a esta pregunta.

Y sin embargo hay que buscarla. Si queremos merecer este privilegio que son nuestras pasiones, tener en nuestras manos el milagro que es un libro nuevo -Cui dono lepidum novum libellum? [¿a quién le doy el ingenioso librito nuevo?], preguntaba Catulo-, si queremos participar, aunque sea modestamente, del orgullo nostálgico que impregna su plegaria: quod, o patrona virgo / plus uno meneat perenne saeclo! [¡Oh, Musa, déjanos vivir un siglo o dos más!]."


George Steiner. El silencio de los libros. Siruela, 2011. P. 56-60.


dimarts, 25 d’octubre del 2011

dilluns, 24 d’octubre del 2011

consumar un sacrifici


"Menjar massa és un vici romà, però jo he estat sobri amb voluptuositat. Hermògenes no ha hagut de modificar en res el meu règim, llevat potser d'aquella impaciència que em feia devorar, no importa on ni a quina hora, el primer plat que em vingués a mà, com per enllestir d'una sola vegada l'exigència de la meva fam. No cal dir que un home ric, que mai no ha conegut sinó la indigència voluntària o només n'ha fet l'experiència a títol provisional, com si es tractés d'un dels incidents més o menys excitants de la guerra o d'un viatge, tindria ben poc mèrit a vantar-se de no haver-se empatxat mai. Atipar-se en determinats dies de festa ha estat sempre l'ambició, el goig i l'orgull natural dels pobles. A mi m'agradava l'aroma de carn rostida i el soroll de marmites escurades en els festeigs de l'exèrcit, i que els banquets de campanya (o el que en campanya era un banquet) fossin el que sempre haurien de ser, un joiós i rústec contrapés a les privacions dels dies feiners; i tolerava força bé l'olor de fregit a les places públiques durant les Saturnals. Però els festins de Roma em provocaven tant d'enuig i repugnància que, si algun cop m'he cregut a punt de morir en el transcurs d'una exploració o d'una expedició militar, per reconfortar-me em deia a mi mateix que almenys així ja no em caldria tornar a fer aquelles menjades.
No em facis la injúria de prendre'm per un vulgar renunciador: una operació que es produeix dos o tres cops al dia, amb la finalitat d'alimentar la vida, mereix indiscutiblement totes les nostres atencions. Menjar una fruita és fer entrar dins nostre un bell objecte viu, que ens és estrany, nodrit i afavorit com nosaltres per la terra; és consumar un sacrifici en el qual ens preferim per damunt de les coses. Mai no he mossegat una fogassa de pa de les casernes sense meravellar-me pel fet que la digestió feixuga i matussera que comporta sàpiga transformar-se en sang, en calor, potser en coratge.
Ah, per què el meu esperit, en els seus millors dies, no posseeix sinó només una part dels poders assimiladors d'un cos?"

Marguerite Yourcenar. Memòries d'Adrià. Proa, 1990. P. 18.


Que l'Allau m'agarre confessà.


diumenge, 23 d’octubre del 2011

sense pa i sense feina


Sin pan y sin trabajo (1892-93), Ernesto de la Cárcova.

**

N'hi hauria prou amb mirar, però m'ha fet gràcia incloure-hi una miqueta de retòrica:

"Enorme fuerza expresiva y contundente denuncia social la que contiene este cuadro. La escena, cargada de dramatismo, representa el interior de una vivienda miserable en la que un hombre en paro descorre la ajada cortina con un gesto de rabia e impotencia. Mira a través del cristal a los obreros entrando en la fábrica mientras él se queda en casa sin trabajo y sin salario que aportar a su familia. Su puño apretado sobre la mesa, sus rudas manos de trabajador manual, su postura en equilibrio inestable sobre la silla inclinada... todo muestra una situación desesperada. Por si fuera poco, su mujer intenta amamantar a un bebé pero su extrema delgadez la ha dejado sin leche. Sus grandes manos también muestran la situación límite y se aferran entre protectoras y crispadas a su hijito. Podemos rastrear una sucesión de miradas muy expresivas y clarificadoras de la terrible situación: la madre mira a su marido mostrando la angustia y esperando en vano una solución a la pobreza, el hambre y el futuro incierto de su bebé. El marido mira por la ventana con furia a los trabajadores que acuden a su trabajo y lamenta, junto a sus herramientas de trabajo sobre la mesa, estar sin hacer nada cuando es un hombre fuerte en plena capacidad de trabajo. La miseria de la estancia, muebles rotos, paredes desconchadas, ausencia de casi todo, acentúa lo dramático de sus vidas. Mirando más allá del cuadro, subyace una denuncia de la crueldad y la injusticia inherentes al sistema capitalista, especialmente durante la Revolución industrial, cuando las condiciones de trabajo y los salarios eran vergonzosos." Llegit a El dorado.


dissabte, 22 d’octubre del 2011

de res, massa

"Cesó la música, sentóse Sancho a la cabecera de la mesa, porque no había más de aquel asiento, y no otro servicio en toda ella. Púsose a su lado en pie un personaje, que después mostró ser médico, con su varilla de ballena en la mano. Levantaron una riquísima y blanca toalla con que estaban cubiertas las frutas y mucha diversidad de platos de diversos manjares; uno que parecía estudiante echó la bendición, y un paje puso un babador randado a Sancho; otro, que hacía el oficio de maestresala, llegó un plato de fruta delante, pero apenas hubo comido un bocado, cuando el de la varilla tocando con ella en el plato, se le quitaron de delante con grandísima celeridad; pero el maestresala le llegó otro de otro manjar. Iba a probarle Sancho, pero antes que llegase a él ni le gustase, ya la varilla había tocado en él, y un paje alzándole con tanta presteza como el de la fruta. Visto lo cual por Sancho, quedó suspenso, y mirando a todos, preguntó si se había de comer aquella comida como juego de maesecoral. A lo cual respondió el de la vara:

-No se ha de comer, señor gobernador, sino como es uso y costumbre en las otras ínsulas donde hay gobernadores. Yo, señor, soy médico, y estoy asalariado en esta ínsula para serlo de los gobernadores della, y miro por su salud mucho más que por la mía [...].

-Desa manera, aquel plato de perdices que están allí asadas y, a mi parecer, bien sazonadas, no me harán algún daño.

A lo que el médico respondió:

-Porque nuestro maestro Hipócrates, norte y luz de la medicina, en un aforismo suyo, dice: Omnis saturatio mala, perdices autem pessima. Quiere decir: "Toda hartazga es mala; pero la de perdices, malísima".

-Si eso es así -dijo Sancho- vea el señor doctor de cuantos manjares hay en esta mesa cuál me hará más provecho y cuál menos daño, y déjeme comer dél sin que me le apalee; porque por vida de gobernador, y así Dios me le deje gozar, que me muero de hambre, y el negarme la comida, aunque le pese al señor doctor y él más me diga, antes será quitarme la vida que aumentármela.

-Vuestra merced tiene razón, señor gobernador -respondió el médico-, y así, es mi parecer que vuestra merced no coma de aquellos conejos guisados que allí están, porque es manjar peliagudo. De aquella ternera, si no fuera asada y en adobo, aún se pudiera probar; pero no hay para qué.

Y Sancho dijo:

-Aquel platonazo que está más adelante vahando me parece que es olla podrida, que por la diversidad de cosas que en las tales ollas podridas hay, no podré dejar de topar con alguna que me sea de gusto y provecho.

-¡Absit! -dijo el médico-. Vaya lejos de nosotros tan mal pensamiento: no hay cosa en el mundo de peor mantenimiento que una olla podrida [...]

Oyendo esto Sancho, se arrimó sobre el espaldar de la silla y miró de hito en hito al tal médico, y con voz grave le preguntó cómo se llamaba y dónde había estudiado. A lo que él respondió:

-Yo, señor gobernador, me llamo el doctor Pedro Recio de Agüero, y soy natural de un lugar llamado Tirteafuera, que está entre Caracuel y Almodóvar del Campo, a la mano derecha, y tengo el grado de doctor por la universidad de Osuna.

A lo que respondió Sancho, todo encendido en cólera:

-Pues señor doctor Pedro Recio de Mal Agüero, natural de Tirteafuera, lugar que está a la derecha mano como vamos de Caracuel a Almodóvar del Campo, graduado en Osuna, quíteseme luego de delante, si no, voto al sol que tome un garrote y que a garrotazos, comenzando por él, no me ha de quedar médico en toda la ínsula, a lo menos de aquellos que yo entienda que son ignorantes; que a los médicos sabios, prudentes y discretos los pondré sobre mi cabeza y los honraré como a personas divinas. Y vuelvo a decir que se me vaya, Pedro Recio, de aquí; si no tomaré esta silla donde estoy sentado y se la estrellaré en la cabeza, y pídanmelo en residencia, que yo me descargaré con decir que hice servicio a Dios en matar a un mal médico, verdugo de la república. Y denme de comer, o si no, tómense su gobierno, que oficio que no da de comer a su dueño no vale dos habas."


Miguel de Cervantes. "Donde se prosigue cómo se portaba Sancho Panza en su gobierno" A: Don Quijote de la Mancha. II part. Cátedra, 1980. P. 371-375.



divendres, 21 d’octubre del 2011

definició formal i definitiva de la bellesa, a tots els efectes, d'acord amb els paràmetres més sòlids i científics que un hom es pugui afigurar


"Vaig tenir un alumne, entre altres, Félix d'Azúa, que ja havia fet altres estudis i llavors feia Filosofia, i era més gran, més intel·ligent i més guapo que jo. En vaig tenir un altre, de cognom Aguilera, avui un reconegut especialista en l'Escola de Frankfurt, que una vegada va posar-me entre l'espasa i la paret: es va escaure que, un dia, ell i un estol de deixebles de Manolo Sacristán i Jesús Mosterín, abanderats de la Lògica Formal a la meva universitat, van dir-me que ja en tenien un fart, de teories idealistes de la Bellesa, i que exigien que a la classe següent els donés d'una vegada una definició com cal d'aquesta cosa tan estranya. Vaig rumiar-hi molt i, en veritat, no sabia com me'n sortiria. Però llavors va aparèixer una altra vegada el tros de criatura que sempre he conservat. Aquell cap de setmana vaig anar al mas familiar de Castelló d'Empúries [...] i vaig empescar-me aquesta idea: agafaria un colom blanc, el més bonic que trobés al colomar del mas, l'amagaria dins d'una cartera voluminosa i el deixaria anar a classe com a demostració formal i definitiva del que entenem per Bellesa. Va arribar el dia de la lliçó setmanal i vaig presentar-me a classe amb la cartera, sense revelar què hi duia. Vaig escriure a la pissarra: "Definició formal i definitiva de la Bellesa, a tots els efectes, d'acord amb els paràmetres més sòlids i científics que un hom es pugui afigurar". A l'aula hi regnava una gran expectació. Pausadament, sense dir paraula, vaig obrir la cartera amb les dues mans, amb les dues mans vaig agafar el colom pel cos, i vaig llançar-lo al vol al mig de l'aula. No és que volés gaire, perquè ja feia tres o quatre dies que el tenia en captiveri i jo l'havia alimentat a base d'escarola, que, pel que vaig saber més tard, no és cosa que agradi a l'ocellam. Però la cosa va fer efecte. L'ocell es va aturar primer damunt la taula catedralícia, després va volar una mica i al final es va plantar, com decidit a no ser víctima de la facècia, a l'ampit generós d'un finestral. Els nois i noies més proveïts de l'esperit de l'època van posar-se drets als bancs de l'aula, agitant els braços, o es van posar a picar de peus i brandar el cap; els "lògics formals" -que encara anaven amb corbata- es van indignar literalment i van sortir de l'aula amb un cop de porta furiós."


Jordi Llovet. Adéu a la Universitat: l'eclipsi de les humanitats. Galàxia Gutenberg, 2011. P. 94-95.

dijous, 20 d’octubre del 2011

la bellesa


Una razón evidente de que muchos no tengan un sentimiento apropiado de la belleza es la falta de esa delicadeza de la imaginación necesaria para ser sensible a las emociones más sutiles. Cada cual pretende tener esa delicadeza, habla de ella y quisiera regular a partir de ella todo gusto o sentimiento
David Hume.

"UN VESPRE VAIG TENIR UNA REVELACIÓ. Arrepapada al sofà, llegia una novel·la de Colette que es deia La cera verda. La història no explicava res, com aquell qui diu: una noia segellava cartes. I, malgrat tot, el relat em va captivar, sense que fos capaç d'explicar-ho. Enmig d'una frase que no aportava gaire informació suplementària, un fenomen increïble es va produir: un impuls em va recórrer la columna vertebral i, malgrat una temperatura ambient de trenta-vuit graus, se'm va eriçar la pell.
Estupefacta, vaig llegir el passatge que havia provocat aquella reacció, intentant escatir-ne l'origen. Però només era qüestió de cera fonent-se, de la seva textura, de l'olor, que és tant com no dir res. Aleshores, per què m'havia commogut tan espectacularment?
Vaig acabar descobrint-ho. La frase era bella: el que havia passat era això, la bellesa.
D'acord, recordava el discurs dels professors, "Analitzeu l'estil d'aquest escriptor", "Aquest poema està molt ben escrit; tal vocal, per exemple, apareix quatre vegades en aquest vers", etc. Aquesta mena de disseccions són fatigoses com un enamorat detallant a tercers els encisos de la seva benamada. No és que la bellesa literària no existeixi, és que és una experiència tan incomunicable com les gràcies de la Dulcinea a qui no hi és sensible. Cal enamorar-se un mateix o resignar-se a la incomprensió.
Per mi, aquesta descoberta equivalia a una revolució coopernicana. Juntament amb l'alcohol, la lectura omplia la major part dels meus dies: a partir d'aleshores, els dedicaria a la recerca d'aquella bellesa insoluble."

Amélie Nothomb. Biografia de la fam. Traducció de Ferran Ràfols i Nathalie Barbeta. Empúries, 2006. P. 

dimarts, 18 d’octubre del 2011

menjar com a arquetip de les opcions vitals (excurs)


En la nostra societat individualitzada tots som artistes de la vida, ja sigui per elecció pròpia o per imperatiu social. I això és així ho creiem o no, ens agradi o no.
En aquesta obra, Zygmunt Bauman, un dels pensadors socials més originals i influents de l'actualitat, ens dóna una brillant descripció de les condicions en les que escollim com volem viure i de les limitacions que s'imposen a l'elecció del nostre projecte de vida. I no menys important, ens ofereix un estudi sobre com la nostra societat, la societat líquida individualitzada de consumidors, influeix (però no determina) la manera en que construïm i expliquem les nostres trajectòries vitals.

*
"La data de caducitat dels llibres més venuts a les llibreries es troba avui dia entre la de la llet i la del iogurt; els títols de les llistes de més venuts canvien d'una setmana a l'altra. Malgrat això, dos tipus de llibres apareixen, si més no als Estats Units, en totes o gairebé totes les llistes setmanals. Són els llibres sobre noves dietes i els de cuina amb receptes emocionants i capricioses.

L'ànima dels americans (i no només la dels americans) està dividida. Preparats, empesos i aconsellats a buscar sempre nous plaers, alhora que se'ls exposa diàriament a noves promeses i temptacions, els americans (i no només ells) anhelen un èxtasi del paladar encara no tastat, a més a més de ser mirats i admirats (no oblidem l'anhel d'ampliar l'ego!) en el rol de gourmets refinats i sofisticats o de connoisseurs pels amics, la policia de l'estil, els vigilants de l'estil i altra gent que importa. Preparats, empesos i aconsellats a mantenir el cos -aquest receptacle de plaers del passat, el present i el futur-, apte per absorbir noves meravelles, però advertits diàriament contra el greix, l'alcohol i altres "enemics de dins" que amenacen amb impedir-los fer-ho si se'ls permet l'entrada, els americans (i no només ells) sols poden mirar amb sospita cada tros de menjar que es porten a la boca, comptar les calories que hauran d'eliminar si l'ingereixen i estudiar els estranys termes químics que duen els paquets de menjar amb l'esperança d'assolir l'equilibri perfecte entre els beneficis esperats i els danys possibles. Un doble conflicte, sens dubte, un escenari clàssic per a una personalitat dividida i molt conflictiva. Segons el terme mèdic de moda (encara que refutat amb vehemència); esquizofrènia. Cada pas que es fa o es pensa fer demana un antídot per esborrar-ne els efectes secundaris mòrbids. Viagra a la nit i un anticonceptiu l'endemà al matí...
Això converteix l'anorèxia i el seu alter ego, la bulímia, en descendents bessons de la vida moderna líquida del consumidor. Tots dos bessons (ostensiblement diferents) estan en sintonia amb una vida condemnada a eleccions sense fi que obliguen l'artista de la vida a navegar entre valors incompatibles i impulsos contradictoris.

[...] L'anorèxia és un equivalent del tipus de resposta de Corea del Nord o Birmània a l'ambivalència del món de fora: tancar del tot les fronteres, prohibir les importacions exteriors, al preu de mantenir els de dins en un estat de misèria i necessitat permanent. Els de dintre poden fins i tot acostumar-se a aquesta vida de misèria i començar a témer qualsevol canvi: morts de gana, els fa por la sensació d'un estómac ple -com l'heroi de la història de Franz Kafka, Un artista de la fam, ofès i desesperat per haver hagut de limitar el seu dejuni només a quaranta dies-: "Per què plegar justament ara, després de quaranta dies? Encara hauria resistit més temps, un temps il·limitat; per què plegar justament ara que es trobava en el millor moment del dejuni, el millor de tots? Per què li volien arrabassar la fama de continuar dejunant i l'oportunitat no tan sols de convertir-se en el més gran dejunador de tots els temps [...] ja que se sentia capaç de dejunar sense parar?"

La bulímia, per altra banda, significa enfrontar el repte categòricament i decidir lluitar-hi en els seus propis termes. [...] La resposta a l'opulència és més opulència, a l'excés, més excés...

Sens dubte, totes dues respostes són provocades culturalment; estenent-se com un comportament imitatiu, és probable que passin de moda de manera similar. Al cap i a la fi, són respostes imaginatives a un veritable problema, encara que siguin irracionals, perquè no resolen el problema ni l'eliminen. Tard o d'hora, la seva ineficàcia erosionarà la seva popularitat i es buscaran noves respostes, no necessàriament més eficaces però no provades fins ara i, per tant, no desacreditades. Tot i això, per tallar les arrels de les que creixen caldria alguna cosa més. Les arrels, al cap i a la fi, estan enfonsades i proliferen en el terreny fèrtil de l'opulència consumista moderna líquida."

Zygmunt Bauman. L'art de la vida: de la vida com a obra d'art. Traducció de Dolors Udina. Paidós, 2009. P. 122-125.


dilluns, 17 d’octubre del 2011

l'art de la fam


El que és important, em sembla, no és tant defensar una cultura l'existència de la qual no ha impedit mai que l'home passi gana, sinó més aviat extreure'n, d'allò que anomenem cultura, idees amb una força imperiosa idèntica a la de la fam.
Antonin Artaud

"Un home jove arriba a una ciutat. No té nom, ni casa ni feina; ha vingut a la ciutat per escriure. Escriu. O, més exactament, no escriu. Passa gana.
La ciutat és Cristiania (Oslo); l'any, el 1890. L'home jove deambula pels carrers: la ciutat és un laberint de fam, i tots els dies són iguals. Escriu articles que no li han demanat per a un diari local. Es preocupa pel lloguer, la roba que se li desintegra, la dificultat de trobar el proper àpat. Pateix. Gairebé es torna boig. Mai no es troba a més d'un pas del col·lapse.
Tot i així, escriu. De tant en tant aconsegueix vendre un article, per trobar un remei temporal al seu suplici. Però està massa feble per escriure amb regularitat i rarament pot acabar els fragments que ha començat. [...] El procés és ineludible: ha de menjar per escriure. Però si no escriu, no menja. I si no pot menjar, no pot escriure.
Escriu. No escriu. Vaga pels carrers de la ciutat. Parla amb si mateix en públic. Foragita la gent. Quan, per casualitat, hereta alguns diners, els dóna. És desallotjat de la seva habitació. Menja, i després ho vomita tot. En un moment determinat, té un breu flirteig amb una noia, però no en treu res sinó humiliació. Està afamat. Maleeix el món. No mor. Finalment, sense un motiu aparent, puja a bord d'un vaixell i deixa la ciutat."

Paul Auster. "L'art de la fam", fragment del pròleg a: Knut Hamsun. Fam. Empúries, 2008.

diumenge, 16 d’octubre del 2011

el cronista musical sord


"Va ser un misteri com vaig entrar a La Vanguardia per fer-me càrrec de la crítica de música clàssica quan Xavier Montsalvatge ja va trobar-se massa gran per fer-ho assíduament. Francesc Noy, director del diari i catedràtic de Literatures Romàniques, que em coneixia, em va demanar de fer-ho perquè creia que era millor delegar aquesta feina en una persona de cultura general, i melòman, que en un musicòleg aciençat. Jo li vaig dir que seria millor triar una altra persona perquè, ja en aquells anys, sordejava de l'orella esquerra -matís important si un ha de fer crítica de música-, oïda que finalment vaig perdre del tot. Francesc Noy va respondre: "No et preocupis; el crític de cinema no hi veu". Era l'ínclit José Luis Guarner, el qual, això és cert, hi veia tan poc que al cine havia de seure a la primera fila: per això parlava tan bé dels detalls d'una pel·lícula que solen passar desapercebuts al públic general. És un misteri com es publiquen cada dia tants diaris i amb tantes pàgines."

Jordi Llovet. Adéu a la Universitat: l'eclipsi de les humanitats. Galàxia Gutenberg, 2011. P. 152.

dissabte, 15 d’octubre del 2011

ça c'est belge

"Un dia vaig descobrir una llaminadura belga que no coneixia: els spéculoos.
En vaig tastar un de seguida. Vaig rugir: el cruixent, les espècies, n'hi havia per cridar, era un esdeveniment massa important per celebrar-lo en un garatge. Quin era el millor indret per festejar-ho? Ho sabia molt bé.
Vaig anar d'un bot fins al nostre edifici, vaig pujar corrents els quatre pisos, vaig precipitar-me a la cambra de bany i vaig tancar la porta darrere meu. Vaig instal·lar-me davant el mirall gegant, vaig treure el botí de sota del jersei i vaig començar a menjar mentre observava el meu reflex al mirall: em volia veure en estat de plaer. El que hi havia a la meva cara era el gust de l'spéculoos."

Amélie Nothomb. Biografia de la fam. Traducció de Ferran Ràfols i Nathalie Barbeta. Empúries, 2006. P.53.
**

Pregunta: En un libro sobre el hambre parece lógico que el descubrimiento de la belgitud, el ser belga, vaya ligado a una galleta prototípica.

Resposta: El spéculoos, con su azúcar moreno, la canela y otras especias. Comí mi primer spéculoos en China, robándolo de los productos almacenados en el garaje. No sabía lo que era, pero fue mi primera experiencia consciente del placer. Y fue a través de una galleta típicamente belga. Hasta ese día el país del que yo tenía la nacionalidad sólo era una palabra y un color en el mapa del mundo. A partir del spéculoos pasa a ser otra cosa. Sobre los sabores de la infancia se han escrito páginas importantes, basta con recordar la madalena de Proust. ¡En los alimentos hay algo que va mucho más allá de la estricta alimentación!

Amélie Nothomb entrevistada per Octavi Martí. Babelia, 28-01-2006.

divendres, 14 d’octubre del 2011

les interpretacions


Llegir no equival a una apropiació immediata. El fet de lletrejar implica una despossessió i, alhora, una abraçada. Entre els dos pols, una ànima.
 *
No interpretem per arribar a una conclusió, sinó per allunyar-nos-en. No podem, un cop més, trair el desig de reinventar-nos.
*
En afirmar que una obra ens ha agradat volem dir que hem ratificat alguna cosa dins nostre. Així, de nou, passem una bona estona. ¿Però aspirem, tan sols, a divertir-nos? Només de l'estranyesa neix el coneixement. Anem cap al contrast: desmentint-nos, negant-nos, buidant-nos de definició. ¿Qui som, llavors? Esperem l'estupor.

Lluís Calvo. Les interpretacions. Edicions del salobre, 2006.

______________________

Si voleu saber qui és Lluís Calvo, podeu anar aquí, aquí i aquí, per exemple. O aquí, aquí i aquí.
A banda, dir-vos que té un xiringuito líric a la xarxa, Daltabaix poètic!, on he llegit això:

"Només concebo la poesia des de la recerca. La poesia és el mirall que atrau i enlluerna, el reflex del quarts perfecte que vol portar el poeta cap al límit, mentre que la realitat -com un budell retorçat que recorda una fam, una fam de mots- és el punt de partença amb què, imperiosament, mai no n'hi haurà prou. El poeta transforma allò que veu i crea una nova realitat, fent-la tan visible i versemblant que arriba a ser l'única possible. Això no vol dir perdre el món de vista, sinó tenir prou vista com per crear un món. Llavors, poesia i vida s'empelten mútuament, el llenguatge s'enfanga pels carrers bruts i aquests menen al nou territori de la paraula, on l'única llei possible és l'absència de llei, la sorpresa, allò desconegut i imprevisible.
Vaig néixer a Saragossa l'any 1963. Visc entre el Vallès i el Pirineu."




dijous, 13 d’octubre del 2011

paraula de traductor


Biografia de la fam (o, una vida excèntrica II)

Sense que calgui parlar de complexes arquitectures narratives ni de grans trencaclosques, hi ha una colla d'indicis (referències mútues entre les novel·les, personatges episòdics que després es fan centrals) que fan pensar que la ficció autobiogràfica d'Amélie Nothomb segueix un pla preconcebut. Algú podria dir que no n'hi cal cap, de pla, que és la pròpia vida de l'autora la que proporciona les línies mestres dels seus llibres, però probablement seria pecar d'ingenu. Perquè escriure sempre és triar, i en aquest cas triar quins episodis cal narrar i quina forma és la que més els convé. I per això parlo de «ficció autobiogràfica»: no perquè posi en qüestió la veracitat del que ens explica (Nothomb sempre ha mantingut que tot és rigorosament cert), sinó perquè tot i estar escrites en primera persona per un personatge que es diu com l'autora, les obres autobiogràfiques d'Amélie Nothomb estan concebudes com a novel·les i no com a memòries ni llibres de records.

Però torno al que volia dir. Si, més modestament, pensem en el conjunt de la narrativa autobiogràfica nothombiana com una paret, una paret antiga i feta de pedres una mica irregulars, no tinc cap dubte que la Biografia de la fam en seria l'argamassa. La resta de novel·les serien les pedres o maons: són sòlides i ben definides, tracten períodes molt concrets de la seva vida, sovint lligats a un determinat tema central. I, com els maons que són, encaixen, encara que sigui imperfectament. Metafísica dels tubs descriu els primers tres anys de vida de l'autora i transcorre al Japó. Per tant, encara que la data de publicació digui el contrari, va abans que El sabotatge amorós, situada a la Xina quan l'autora té entre cinc i vuit anys. Estupor i tremolors i Ni d'Eva ni d'Adam encara encaixen millor: descriuen exactament el mateix període (el seu retorn al Japó als 21 anys) però centrant-se en àmbits diferents, una desastrosa experiència laboral en el primer cas i la primera història d'amor mínimament reeixida de la seva vida en el segon. I entre tots aquests maons hi ha la Biografia de la fam, un llibre singular, l'argamassa que omple els espais buits i dóna consistència i unitat a la paret. Des d'un punt de vista purament estructural, Biografia de la fam fa de ciment perquè és l'únic llibre que s'allarga en el temps i perquè entra en contacte amb la resta de novel·les esmentades, sempre evitant de reiterar el que ja ha explicat anteriorment. Però l'argamassa és també conceptual, perquè en aquest llibre Nothomb parla de la fam, de la fam insaciable que l'autora considera l'element decisiu i aglutinador de la seva vida. Una fam que no és només de menges, és clar: «Hi ha cap fam del ventre que no sigui indici d'una fam més generalitzada? Per fam entenc aquesta esgarrifosa mancança de l'ésser en si, el buit turmentador, l'aspiració no tant a la utòpica plenitud com a la simple realitat: allà on no hi ha res, imploro que hi hagi alguna cosa». I, emulant Flaubert, proclama: «La fam sóc jo».

La fam és ella, doncs, i aquesta és la seva biografia. Una biografia que, rere el que pot semblar una simple enumeració de passions, amaga ritmes complexos. D'una banda, la cadència dels quatre passos: descobriment meravellat, fam insaciable, rebuig del món exterior, ocultació. Li passa amb tot: amb el sucre, amb la xocolata, amb l'alcohol, amb l'aigua, amb la lectura. Com si seguís el famosíssim Enivrez-vous de Baudelaire, la Nothomb nena busca sempre el plaer (l'estadi diví), se n'emborratxa i no en té mai prou. El sadollament és impossible, sempre hi ha algú que demana mesura i que fa imprescindible el secret. A aquest ritme principal cal afegir-hi el que es deriva de la itinerància laboral del seu pare, culpable de l'alternança entre els llocs d'èxtasi i els de consternació. Del Japó i de Nova York en gaudeix a cor què vols; són llocs on el plaer és fàcil d'aconseguir. Però aquests períodes de plenitud i embriaguesa van seguits de les respectives davallades: les gàbies, Xina i Bangla Desh. Cada desplaçament la porta a conèixer nous plaers: la fam canvia de forma. Però la Biografia de la fam s'explica encara millor per mitjà del tercer ritme, el més lent i devastador: el biològic. Nothomb, que als tres anys es considerava divina, veu la infància com un moment de plenitud i la creixença com una degradació, com una expulsió del paradís. Mentre és petita té el plaer a l'abast de la mà, cosa que no fa minvar mai la fam però que permet lliurar-se a un gaudi quasi perpetu. Els plaers no li fan cap mal, ni el seu sorprenent alcoholisme infantil ni els excessos amb el sucre. Però la plenitud s'anirà esquerdant de mica en mica: els plaers cada vegada costen més de satisfer, depenen del caprici dels altres i no només del seu. S'acosta l'adolescència, i la narració interior que sempre l'havia acompanyada es transforma en una veu hostil. El cos es rebel·la: creix un pam, li surten els pits (que mira de cremar-se), sent desig per un noi. El seu món es disloca i té fam de cataclisme. I és llavors quan pren la decisió de no tornar a menjar.

Tret de la seva eterna reticència a parlar de sexe, enlloc no es percep tan bé el cantó pudorós d'Amélie Nothomb com quan parla de la seva anorèxia. Un pudor que, venint d'algú que ha escrit un grapat de llibres sobre si mateixa, només es pot qualificar de paradoxal. Arribats a aquest punt, al moment crucial en què decideix desobeir la fam, els capítols es fan breus, el·líptics, el devessall d'anècdotes s'estronca. Nothomb ja ha apuntat indicis de l'odi que sentia pel seu cos, però no s'allarga en consideracions psiquiàtriques ni psicològiques. Però, a diferència de la seva relació infantil amb l'alcohol, va deixant frases doloroses i reveladores. Diu: «Després de dos mesos de dolor, el miracle finalment va produir-se: la fam va desaparèixer i va deixar pas a una alegria torrencial. Havia matat el meu cos. Vaig viure-ho com una victòria espaterrant». I, una mica més avall: «Aquesta manera de viure [...] em mantenia en una era glacial en què els sentiments ja no creixien. Va ser un descans: vaig deixar d'odiar-me». I rebla el clau: «En realitat, em trobava en el paroxisme de la fam: tenia fam de tenir fam».
Però se'n surt. El cos es rebel·la, no es vol rendir. I en algun moment de la recuperació comença a escriure. I l'acte físic de l'escriptura l'ajuda. Ella mateixa estableix una relació reveladora: la mateixa Llei (la majúscula és seva) que la comminava a deixar de menjar la forçava a repassar mentalment cada dia la pel·lícula de la seva vida. Costa no veure-hi el ferment dels llibres futurs, de la ficció autobiogràfica nothombiana. Construïda, ja ho dèiem, amb l'argamassa de la fam.

*

Biografia de la fam va ser la meva tercera traducció professional, i des d'aleshores ençà han passat tantes coses (una trentena de traduccions més, per exemple) que em sembla que ja en fa mitja vida. En aquesta ocasió, com en la «meva» primera Nothomb, Antichrista, vaig comptar amb l'inestimable col·laboració de la Nathalie Barbeta, la francesa bilingüe que tothom voldria tenir al costat quan mira d'avaluar la dubtosa equivalència entre dos girs. La traducció a quatre mans va comportar un munt d'hores de conversa i de discussió apassionant i constructiva (val a dir que en aquella època la meva subsistència no depenia de les traduccions i que em podia permetre una parsimònia que ara em sembla impensable). Rellegida ara, m'alegro de constatar que el criteri general que segueixo no ha variat gaire, tot i que s'ha fet una més sistemàtic i s'ha anat enriquint amb les eines que només l'experiència pot donar.

Títol: Biografia de la fam
Autora: Amélie Nothomb
Editorial: Empúries
Traductors: Ferran Ràfols Gesa i Nathalie Barbeta
Data d'edició: Febrer del 2006

Apunt publicat per Ferran Ràfols Gesa a La màquina de fer llibres l'11 d'octubre de 2011 (abans d'ahir, vaja).

dimecres, 12 d’octubre del 2011

els yakuts de sibèria


"Quan els Yakuts, un poble de Sibèria, es troben un ós, es treuen la gorra, el saluden, li diuen mestre, vell o avi, i li prometen que no l'atacaran ni parlaran mai malament d'ell. Però si té aspecte de voler atacar-los, li disparen, i si el maten, el tallen a trossos i el rosteixen i s'adeliten, repetint tota l'estona: "Són els russos qui se t'estan menjant, no nosaltres".
A.-F. Aulagnier
Dictionnaire des Aliments et Boissons.

Julian Barnes. El lloro de Flaubert. Traducció de Núria Ribera. Ed. 62, 2010. P. 57

dimarts, 11 d’octubre del 2011

paraula d'il·lustrador



El pont dels afamats

Bo és que l'atzar regeixi les decisions impossibles. Llegint el que anava llegint de la Nothomb vaig considerar no anar més enllà de la imatge de la xocolata; que, després, necessitaria déu i ajuda per a il·lustrar la Fam de l'Amélie davant d'aquell xàfec de possibilitats que començava a caure'm al damunt.

Així, just en el moment on, sense transició, el pròleg s'esvaeix per iniciar una progressió biogràfica a partir del Japó, vaig tancar el llibre per córrer al súper a la recerca d'una rajola de xocolata que no tingués la marca gravada a les preses.
Per sort, els de la VALOR ofereixen una negra 70% immaculada, de la qual vaig treure'n profit fins de l'embolcall; com quan del paper de plata en feia rius de pessebre. (Excepcional cas d'una il·lustració assaborible amb exactitud!) Si hagués avançat més en la lectura és ben probable que la tria hagués sigut una altra i el disseny més autobiogràfic.

Perquè puc afirmar que recordo bé a l'Amélie. Pot semblar extraordinari però mai he oblidat a aquelles dues nenes que, mentre el seus pares carregaven un cotxàs, es dedicaven "joioses" a fer l'espagat en mig de la vorera est del Central Park.
A l'estiu del 1977, camí de Mèxic, vam passar uns dies a Nova York. Jo tenia divuit anys, edat suficient per a agafar-me una tarda lliure, i, empés per unes conviccions muntanyenques que encara mantinc, vaig dedicar-la a la travessa del Central Park. En retornar per la vorera del Guggenheim és quan vaig veure a les dues Nothomb assajant ballet al mig del carrer. (Vero i punt!)
És clar que nogensmenys hauria pogut decantar-me per una fam geogràfica sense remei, iniciada com la de l'Amélie als 5 o 6 anys. La d'arques i lleixes farcides de mapes, la d'hores glorioses sobrevolant un món impecable; impecable damunt del paper. Si només llegir el primer rengle de la Fam ja tenia obert el McNally per les seves pàgines pacífiques!
Dic dels 5 kg d'atles que, al 1996, vaig comprar al paradís dels golafres del paper imprès, a la Barnes del 122 de la Fifth Avenue.
(Pensament Nothomb: ¿No hauria sigut molt pitjor que els de l'11 de setembre haguessin tingut com objectiu el Metropolitan o la llibreria Barnes, la possible World's largest bookstore que anuncia el seu rètol? I quina sort que escollissin la postal!)

 I també hauria pogut interceptar a l'Amélie a la Xina. No a l'infern cultural que va haver de patir sinó en aquella precisió seva: "Tot el que la Xina tenia de realment xinès ens encantava."   No amagaré la meva passió sens fi ni fons pels clàssics xinesos: en filosofia i en mística, en poesia o pintura. La descoberta de què la majoria d'aquests clàssics mil·lenaris són d'orígens perifèrics al mandarinat pequinès sempre m'ha fet pensar en la realitat del meu país. Perquè, en qüestió de països, no tinc els comprensibles dubtes identitaris de la Nothomb; aquell rosegador dubte de l'emigrant elevat, en el seu cas, a la màxima potència. Sé prou bé que sóc d'aquí..., o, tal vegada millor expressat, d'un aquí perdut.

Se'ns veu tant feliços a les ribes del Ter, amb la mare i ma germana, propers a un Pont de Sau fa dècades sota les aigües!

Això d'escriure sembla que deu ser cosa d'afamats que no acceptem que ens neguin els ponts.

Jordi Girbén i Maurício



dilluns, 10 d’octubre del 2011

anotar, segons david foster wallace

A l'Espai de llibres. 
I a l'Allau, que torna a estar de broma. 

Players, Don Delillo
Suttree, Cormac McCarthy
Borges: A life,  Edwin Williamson
Rabbit, run, John Updike


El Harry Ransom Center de la University of Texas va adquirir, l'any 2009 (crec), l'arxiu de David Foster Wallace. Manuscrits, correspondència, apunts de classe...i vora tres-cents llibres de la seva biblioteca, farcits d'anotacions.


diumenge, 9 d’octubre del 2011

dissabte, 8 d’octubre del 2011

tenir ganes


Ganes, Tenir. O no tenir-ne és el fet més important de la vida d'un humà, al costat mateix del sentiment de l'absurditat. La resta dels factors que intervenen empal·lideix, fins al punt de semblar comèdia, de fantasia, només per fer-se veure, com pot ser l'amor, en qualsevol dels seus aspectes.
La població, malgrat que en parli molt i reconegui la importància del tema, no li atorga un lloc cabdal, transcendental, ben distingit d'altres coses, com pot ser la posició social, les malalties o la mateixa mort.
Tenir ganes és un estat d'ànim que pot aparèixer com si fos un prodigi, però que és molt millor fer-lo dependre de la nostra voluntat. Imposades, manades, les ganes són més ganes i duren més. Gairebé és un problema de gimnàstica. No tenir ganes és com estar en pecat.

Miquel Bauçà. El canvi. Empúries, 1998. P 276.


divendres, 7 d’octubre del 2011

sempre voldré voler


"Als vint anys, la lectura del vers de Càtul en què s'exhorta debades "Deixa de voler", em va fer entreveure que si un poeta de la seva alçada no ho havia aconseguit, jo tampoc me'n sortiria.
La fam és voler. És un desig més gran que el desig. La fam no és la voluntat, que és força. Tampoc no és cap feblesa, ja que la gana no coneix la passivitat. L'afamat és algú que busca."

Amélie Nothomb. Biografia de la fam. Traducció de Ferran Ràfols i Nathalie Barbeta. Empúries, 2006. P. 14.

****
Miser Catulle, desinas ineptire,
et quod uides perisse perditum ducas.
fulsere quondam candidi tibi soles,
cum uentitabas quo puella ducebat
amata nobis quantum amabitur nulla.
ibi illa multa cum iocosa fiebant,
quae tu uolebas nec puella nolebat,
fulsere uere candidi tibi soles.
nunc iam illa non uult; tu quoque impotens,
nec quae fugit sectare nec miser uiue,
sed obstinata mente perfer, obdura.

uale puella. iam Catullus obdurat
nec te requiret nec rogabit inuitam.
at tu dolebis, cum rogaberis nulla.
scelesta, uae te, quae tibi manet uita?
quis nunc te adibit? cui videberis bella?
quem nunc amabis? cuius esse diceris?
quem basiabis? cui labella mordebis?
At tu, Catulle, desinatus obdura.

Pobre Catul, deixa de fer bogeries i, allò que veus que s'ha esvanit, dóna-ho per perdut. Brillaren, en altre temps, per a tu uns dies lluminosos, quan anaves on et duia la noia, aquella que hem estimat com cap altra no serà estimada. Allí tot era, aleshores, lliurar-se a aquells esplais que tu volies i que la noia no refusava pas. Brillaren, ben cert, per a tu uns dies lluminosos. Ara ella ja no ho vol: no ho vulguis tu tampoc, insensat; i, si ella fuig, no li vagis al darrera ni visquis entristit, ans resisteix amb cor fort, mantén-te ferm. Adéu, noia! Catul ja es manté ferm i no et cercarà ni et requerirà contra el teu voler. Però tu et planyeràs quan no et veuràs requerida. Ai de tu, dolenta! Quina vida t'espera! ¿Qui et vindrà ara a veure? ¿Qui et trobarà bonica? ¿Qui estimaràs ara? ¿De qui diran que ets? ¿Qui besaràs? ¿A qui mossegaràs els llavis? Però tu, Catul, resoludament, mantén-te ferm. 

Traducció d'Antoni Seva.


dijous, 6 d’octubre del 2011

el lladre de llibres



Una altra de les meves activitats diguem-ne extraacadèmiques, a París, va consistir en el robatori de llibres: ho he de confessar. (Anys més tard, quan vaig traduir el llibre de Thomas Mann Confessions de Fèlix Krull, lladre i farsant, vaig experimentar una simpatia pel protagonista d'aquesta novel·la que ho tenia tot a veure amb els furts dels meus anys juvenils.) Com que tampoc és que fos milionari, mirava de procurar-me els llibres per la via ràpida; i la cosa no es podria dir amb més exactitud, perquè demana una habilitat vertiginosa, a més d'un gran desvergonyiment. En Fèlix Ibáñez, que en aquell temps també vivia a París, tenia una gavardina que semblava feta expressament per a la culminació del millor robatori, amb aquella butxaca amagada que en català se'n diu "infern", a l'altura del pit, però molt més gran que el que demana una bitlletera, i dues butxaques més, encara més grans, exagerades i tot, a la part inferior i interior de la peça. Jahvé, el Déu justíssim i venjador, sap la quantitat de llibres de què va fer-se continent aquella gavardina i algunes altres peces del meu vestuari. Només explicaré que, un dia que Josep Ramoneda va sentir desig de llegir l'obra monumental de Georges Dumézil Mythe et Épopée, ens vam ficar subtilment a la llibreria del senyor Maspero, que tenia un nom admirable i barthesià, La Joie de Lire, al barri llatí; i un cop a la secció de filosofia, sense que haguessin passat ni tres minuts, vaig dir als meus acompanyants: "Ja ens en podem anar". A una distància prudencial vaig fer a l'amic Ramoneda entrega solemne, i gens compungida per a desgràcia de la meva consciència, dels tres toms, voluminosos, de l'obra de tota la vida del savi Dumézil. Ara això em sap greu, perquè vaig saber, al cap de pocs anys, que la llibreria Maspero havia fet fallida, que havia tancat i que, finalment, al cap d'un quant temps, el propietari s'havia suïcidat. És una d'aquelles coses que em portaran a l'infern, si n'hi ha, d'una manera irremissible. Sigui com vulgui, i en espera d'un càstig propi de l'Antic Testament, el fet és que encara tinc, a casa -fruit d'aquestes malifetes-, l'obra completa de Kant, de Hegel, de Brecht, de Sigmund Freud, de Sartre, de Bergson i de molts altres autors, en llengua original i en diverses traduccions, a més de peces desaparellades.

Jordi Llovet. Adéu a la Universitat. Galaxia Gutenberg, 2011. P. 81.


dimecres, 5 d’octubre del 2011

club de clubs



Per segon any consecutiu, els clubs de lectura de les biblioteques d'Osona s'han volgut afegir al ventall d'actes que, al voltant del Dia Mundial de la Salut Mental, se celebraran a la comarca durant tot el mes d'octubre, organitzats per una comissió formada per la Fundació Centre Mèdic Psicopedagògic d'Osona, la Universitat de Vic, l'Associació de Familiars de Malalts Mentals d'Osona i el Consorci Hospitalari de Vic. 

Si recordeu, l'any passat, amb l'excusa d'El curiós incident del gos a mitjanit de Mark Haddon, vam mirar d'acostar-nos (tot el que permet la ficció) a la síndrome d'Asperger i, enguany, farem el mateix amb els trastorns de la conducta alimentària (anorexia, més concretament) de la mà de Biografia de la fam, d'Amélie Nothomb. L'hem triada perquè, en efecte, la Nothomb va patir anorexia, i, per tant, ens ajustem a les bases, però, sobretot, perquè aquesta novel·la autobiogràfica ens permetrà parlar d'un gènere que encara no havíem tocat mai: l'autoficció. I de la Nothomb, és clar. No hi trobarem, doncs, un cas real amb tots els ets i uts (per això hauríem d'haver triat Yo vencí a la anorexia, de la Nieves Álvarez, per exemple), sinó una autèntica apologia de la fam més enllà dels aliments, una reivindicació de la voracitat i la golafreria en molts camps. La fam com a motor de l'existència. Voler voler, en dic jo d'això.


P.S.: Aquí podeu consultar el programa d'actes de la campanya Osona amb la salut mental.


Testimoni gràfic de la trobada de l'any passat. Enguany tindrà lloc al teatre Eliseu de Roda de Ter.

dimarts, 4 d’octubre del 2011

país de sombras


Peter Matthiessen. País de sombras. Seix Barral, 2010. trad. Javier Calvo
A partir d’una trilogia publicada en la década de los noventa, Peter Matthiessen ha creado una obra colosal que es a la vez un estremecedor western y una desgarradora crónica familiar. En sus manos, [Sanguinario] Watson se ha convertido en la personificación de la brutal conquista de la frontera americana y de un destino inexorable marcado por los sueños perdidos. (de la contraportada)
1.-País de sombras. La història de la mort de Watson (no és spoiler) explicada des del punt de vista de dotze testimonis.
2.-El Río Lost Man. Narrada des del punt de vista de Lucius, un dels fills del sanguinari Watson que vol escriure una biografia del seu pare
3.-Hueso a Hueso. En aquesta part, la més extensa, és el mateix Watson qui ens narra la seva vida. (del lector)
La concesión del National Book Award y la unanimidad de la crítica dan sólo una impresión de la inmensa trascendencia de esta novela: “Un escritor brillante y ambicioso. Su habilidad para contar historias es prodigiosa y el enfoque de este relato es extraordinario”, JOYCE CAROL OATES; “la ficción de Peter Matthiessen es la razón por la que muchas personas de mi generación decidieron convertirse en escritores...País de sobras cumple las más altas expectativas de cualquiera”, RICHARD FORD; “Peter Matthiessen ha hecho grandes cosas con la trilogía Watson. Es la historia de nuestro continente, tanto de la tierra como de la gente, y su prosa hace justicia a la furia sangrienta de sus temas”, DON DeLILLO. (de la contraportada)

dilluns, 3 d’octubre del 2011

ensenyar les dents (o quasi)


Y se rió. Y de no ser porque ya había muerto, se habría muerto allí mismo de risa. 
Enrique Vila-Matas. Suicidios ejemplares

Carson McCullers

Mark Twain

George Bernard Shaw

G.K. Chesterton

Jorge Luis Borges

Franz Kafka

Ernest Hemingway

Montserrat Roig

Mercè Rodoreda

H.P. Lovecraft

Roberto Bolaño

George Orwell

Samuel Beckett