08 de febrer 2016

amb el patrocini de robertson davies

For John Rich
who knows how animals think.
Marian Engel. Dedicatòria de Bear

Marian Engel estaba criando a sus gemelos cuando inició un difícil proceso de divorcio, durante el cual debió recibir sesiones de psicoterapia. A sus conflictos psicológicos, que durante un tiempo le hicieron temer seriamente por su salud mental, se unió entonces la penuria económica, lo que la animó a aceptar la invitación de la Writers Union of Canada, de la que ella misma era presidenta, de participar en un volumen colectivo de relatos de tema pornográfico. Engel escribió un relato de poco más de treinta páginas, pero el volumen no llegó a publicarse. Más tarde la autora desarrolló la historia hasta que alcanzó la dimensión de una novela breve, a la que puso por título Bear y que dedicó a su psicólogo. De entrada, el original fue rechazado por las editoriales a las que fue presentado, en parte a causa de su brevedad y en parte también por lo que los editores consideraban “su extrema rareza”. Finalmente, tras las gestiones de otro escritor canadiense, Robertson Davies, el libro pudo publicarse en la editorial McClelland & Stuart en 1976, habiendo sido ahora traducido al castellano por Impedimenta.
[...]  El asunto original del relato «Oso», que como se ha dicho quedó inédito, estaba inspirado en una antigua leyenda india, y se ceñía propiamente a la relación entre una mujer y un oso en una apartada isla del norte canadiense. La narración se enriqueció con alguna que otra subtrama y con una mayor descripción psicológica de la protagonista, la joven archivera Lou, cuando su autora la convirtió en novela. El contenido “pornográfico” quedaba así, pues, circunscrito a un contexto más amplio en el que además de los antecedentes ahora conocidos del itinerario vital de la mujer, ocupaba un lugar mucho más relevante el escenario, es decir, el paisaje. 

JOSÉ RAMÓN MARTÍN LARGO. «Oso, de Marian Engel». La república cultural. 20|10|2015

Font de la imatge: Historical Perspectives on Canadian Publishing.


07 de febrer 2016

a quatre hores i vint-i-sis minuts de fargo, respectant els senyals




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P.S.: Sobre el títol. Resulta que tot el que sé de Duluth ho he après a la primera temporada de la sèrie Fargo. 


06 de febrer 2016

a cadascú el seu infern


«Mentre el FC Barcelona activa per a la seva samarreta tres vies alternatives a la de Qatar Airways per si finalment la companyia aèria deixa de ser-ne el patrocinador, a Doha, la capital del país, una escola espanyola ha retirat de les mans dels seus alumnes el llibre La Blancaneu i els set nans. Per indecent.
Es diu Escola Internacional SEK i és part d'una institució que el 1892 va fundar a Madrid el seu primer Col·legi Sant Estanislau de Kostka, anomenat així en honor d'aquell senyor polonès del segle XVI que, durant una època que estava malalt, com que no podia anar a l'església a rebre l'eucaristia, se li apareixia santa Bàrbara acompanyada de dos àngels i l'hi donava. En un món on la gent es torna boja per les sigles, de Sant Estanislau de Kostka fa temps van passar a SEK. A la seva pàgina web expliquen: "la nostra institució té l'arrel en una tradició familiar centenària, lliure i autònoma, no vinculada a cap grup religiós, polític o econòmic". Tot i això, a la seva escola de Qatar —on estudien 150 nens de 27 països— han fet cas immediatament a un pare que s'ha queixat que les il·lustracions de La Blancaneu són indecents, i que tenen "continguts de caràcter sexual que van clarament en contra de la moral pública". El pare ho va denunciar davant del Consell Suprem d'Educació de Qatar, que va avisar immediatament l'escola. Els de l'escola van anar tot d'una a la biblioteca i van retirar el llibre de les lleixes. Llàstima que no hagin fet públiques les imatges que el pare d'aquest alumne troba tan ofensives, perquè ens hauríem fet un tip de riure comprovant què és el que aquest home considera "continguts de caràcter sexual, que van clarament en contra de la moral pública". L'únic que ens han ensenyat és la coberta: un dibuixet acolorit del príncep i la Blancaneu mirant-se amb simpatia i amb les cares a tal distància que no es percep ni tan sols la possibilitat d'un petó. Les il·lustracions són de Disney i el llibre és de la col·lecció Penguin Kids.
Justifiquen la retirada perquè "en la cultura àrab, les mostres d'afecte en públic entre un home i una dona són inapropiades". ¿Que no hem vist tots pel·lícules de Disney per saber prou bé que s'ha de ser molt retorçat per trobar-hi continguts sexuals? Aquest pare seria capaç de trobar continguts sexuals al manual d'instruccions de la nevera Telefunken de Sergi Pàmies. Potser és parent del gran muftí saudita, la màxima autoritat religiosa del país, que dijous passat va recordar que, segons l'islam, està prohibit jugar als escacs perquè "provoquen odi entre les persones". Al·lucinar amb els deliris dels islamistes és fàcil i habitual, però és que no ens donen treva. No hi ha setmana que no facin una nova exhibició. Que ningú no oblidi que, no fa gaire, un xeic va prohibir Mickey Mouse per ser "un soldat de Satan" i va recordar a la població que els ratolins s'han de matar tots, siguin reals o ficticis».
Quim Monzó. «Maleïts rosegadors». La Vanguardia. 23|1|2016.


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P.S.: Viquipèdia dixit: L'infern de les biblioteques, és una mena d'armari o dipòsit on es guarden els llibres prohibits, amagats de les prestatgeries a disposició del públic, per considerar-se que van en contra la moral, els bons costums o la línia ideològica del règim. A Europa, fins a la fi dels anys 1970, moltes biblioteques tenien el seu «infern», un fons secret del qual el contingut no apareixia al catàleg oficial...



05 de febrer 2016

what the actual fuck, canada?


Oso, de la canadiense Marian Engel (1933-1985), es una pequeña gran novela publicada por vez primera en 1976, que ganó el premio más importante de su país, ha sido elogiada por Alice Munro y Robertson Davies y goza ahora de una inesperada y merecida segunda vida. Lástima que no sea tan solo por sus indudable calidad literaria, sino porque llega marcada por el escándalo. Para que no queden dudas: se trata del relato de los amores no solo espirituales, sino también crudamente físicos, entre Lou, una joven ex periodista y rata de biblioteca, y un oso más salvaje que domesticado en una isla fluvial en el inhóspito norte de Ontario.
El morbo era inevitable: el clásico chico busca chica con toques picantes convertido en chica busca oso. Y en la estela del fenómeno mundial de 50 sombras de Grey. Sólo faltaba que un párrafo sexualmente explícito de la novela se reprodujera con éxito masivo e instantáneo en una web que se precia de ofrecer “las imágenes más virales de Internet, elegidas por su popularidad”. Lo bueno del asunto es que la controversia ha promovido el conocimiento de una obra de indudable altura literaria entre una generación que apenas conocía su existencia.
Luis Matías López. Chica busca oso. Público. 5|6|2015.


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04 de febrer 2016

matar lectors a cops de cànon


Yo hice un bachillerato de ciencias y, la verdad, ni fu ni fa. Mis profesores de Lengua y Literatura me fueron relativamente indiferentes. Luego me perdí tres años por el mundo, y finalmente aterricé en Filología Hispánica. Por un motivo o por otro, yo llevaba siendo hasta ese momento un gran lector, y alcancé la carrera lleno de energía e ilusión. Ya os adelanto el resultado (hoy la cosa va de spoilers): acabé la carrera sin ganas de leer nada. O, para ser más exactos, sin ganas de leer nada de lo que se suponía que tenía que leer. En mi primer año mis profesores ya me presentaron el que iba a ser mi gran archienemigo desde entonces: el canon. ¿Y qué es el canon? Los libros que se ha decidido que son importantes y que deben estudiarse. ¿Quién lo decide? Señores viejos con barba (o sin ella). ¿Dónde? Normalmente en universidades serias y sesudas, tras escribir largas publicaciones sobre ellos. Así, curiosamente, muchas veces puedes estudiar sobre esa obra literaria tan esencial con el libro que ha escrito tu profesor. O el profesor de tu profesor. Casualidades del canon. Pero el canon no sólo tiene esta curiosa característica, sino que incluye un par de puñaladas traperas más. La primera es que cambia a través de los tiempos, por motivos ideológicos en general. Durante el franquismo a Lorca no se le estudiaba, y ahora es esencial. Es decir, la ideología del gobierno puede dejar en la cuneta a escritores esenciales. Literalmente. La segunda puñalada es que el canon no se basa nunca en ese criterio para mí esencial (que no único) por el que una obra es buena si le gusta a la gente. Y recordad que estamos hablando de textos que se estudian, es decir, que se escribieron antes de que hubiese márketing y esas cosas. Agradezco infinitamente un momento de sinceridad de mi profesor de Literatura Inglesa de la carrera, que nos dijo más o menos que el Ulyses de Joyce era una obra esencial, por lo que representaba para la historia de la literatura, pero que para leerla era un ladrillo, que eligiésemos otra obra del autor para acercarnos a él. Pero bueno, éramos aspirantes a filólogos, tipos duros, se suponía que teníamos que leer eso. Así que a agachar la cabeza y por Esparta. Digo yo. Al final terminé la carrera con unos cuantos textos esenciales sin leer. Y ahí siguen sin leer.
Lo cual nos lleva a la segunda parte, que es el momento en el que te conviertes en profesor de instituto. Y resulta que tienes que explicar el canon. Sí, esa cosa que como incipiente filólogo veinteañero te parecía un peñazo, ahora tienes que soltársela (muy resumida y condensada) a chavales de catorce años. “Que no, de verdad, que el Quijote mola”. Pues no, señores, si tienes catorce años el Quijote no mola. Si eras un tío del Siglo XVII con un poquito de letras, el Quijote era genial, y divertidísimo, y repleto de guiños y parodias del género más leído en ese momento. Era el Scary Movie de la época. Y después resulta que el Quijote fue esencial por lo que aportó a los escritores posteriores sobre el modo de escribir una historia, de crear a los personajes, de hacer que evolucionen. Pero si tienes catorce años el Quijote no mola. Ya ni te digo La Celestina. Yo puedo contar el Quijote a mi modo y tenerlos interesados. Pero es un libraco de hace cientos de años escrito raro. Es canon. Así que cuando me preguntan para qué sirve eso (o la sintaxis, ya que estamos) yo les digo que para aprobar la asignatura. Y después intento que lean cosas que sí que puedan gustarles.
Y eso nos lleva al problema final. Hay profesores que se han creído de verdad que el canon mola. Con lo cual o no entienden lo que es tener catorce años, o yo no les entiendo a ellos, o probablemente ambas cosas. Yo he estado con compañeros totalmente expertos en la materia, por supuesto, que lo mismo debatían sobre la profundidad de Cortázar que comentan los pasajes más ingeniosos de El Asesinato considerado como una de las Bellas Artes, y que colaboraban con la universidad traduciendo libros de estrategia militar medieval. A mí cuando me preguntaban decía que yo no leo literatura realista. Y me miraban raro. Como si me fuese a sorprender de que me mirasen raro. Por favor. Soy un profesional de que me miren raro. El tema es que yo creo que es imposible que alguien que sólo disfrute de Cortázar (por decir algo) encuentre un libro que pueda servir de punto de entrada a la lectura a un chaval que no lee porque la lectura le aburre.
La literatura es diversión. No es estudio. Eso lo han entendido los lectores de todos los tiempos. Eso hacía rentable llevar libros de caballería de contrabando a América. Eso llenaba los periódicos de folletines. Eso nos hizo a unos cuantos cargar las estanterías de libros de fantasía, ciencia ficción y terror hasta que nuestra vidas adolescentes corrieron peligro bajo ellas. Y eso no se estudia. Y eso no se debe enseñar. Al menos como canon. Pero si un chaval te pide que le recomiendes un libro (aunque tú le hayas obligado antes a leérselo en la asignatura), todavía puedes salvar una vida. Preguntándole qué le gusta. Buscándole un libro divertido. Novela negra. Fantasía. Humor. Aventuras históricas. Lo que sea. Pero que le guste. Y si no le gusta que sepa que hay más libros, todos diferentes. Y que seguro que hay uno que le puede cambiar la vida. Sólo tiene que seguir buscando.


Juan Cuadra. De cómo los profesores destruimos lectores. Al blog: Las casas de la carne. Terror, horror y literatura. 28|1|2016.


03 de febrer 2016

petita biblioteca d'obres eròtiques (i literàries)


Pocos géneros son más arduos que el de la literatura erótica que debe abrirse un mal definido camino entre lo fríamente clínico y lo meramente soez. La obra de Sade, por ejemplo, sin su contexto filosófico, es una tediosa lista de arduas combinaciones gimnásticas; las sucesivas Sombras de Grey no son más que una glosa de Sade mal leído por Corín Tellado. Una biblioteca de obras eróticas que sean también literatura no sería voluminosa: incluiría clásicos como los poemas de Abu Nuwas, la larga novela El Señor del gozo perfecto, de Xu Changling; La lozana andaluza, de Delicado, y Las relaciones peligrosas, de Laclos, algún escrito de Pieyre de Mandiargues y de Anäis Nin, alguna novela de Alan Gurganus y de Alan Hollinghurst, la obra completa de Alberto Ruy Sánchez y algunas pocas más. En literatura al menos, las relaciones eróticas no se circunscriben necesariamente a nuestra especie y ciertas obras admirables describen una relación más franciscana: Mi mujer mona, de John Collier, con una chimpancé; Mi perra Tulip, de J. R. Ackerley, con una cachorra; El rabino pagano, de Cynthia Ozick, con un árbol. Para el lector en castellano, a esa sensual y aristocrática lista debe agregarse ahora Oso, de Marian Engel.

ALBERTO MANGUEL. «Pasión animal y literaria». EL PAÍS-Babelia. 27|5|2015.




02 de febrer 2016

guerra i pau, segons tom gauld



Tom Gauld. The Guardian. 30|1|2016.


01 de febrer 2016

engel, marian engel


Marian Engel
Toronto, 1933-1985
Marian Engel nació en 1933 en Toronto, Canadá. Licenciada en Estudios Lingüísticos en la Universidad de Ontario, se especializó en Literatura Canadiense en Montreal y estudió en Aix-en-Provence.
En 1962 se casó con un productor de la televisión pública canadiense, Howard Engel, del que se divorciaría en 1977. En 1964 volvieron a Toronto y, a pesar de que tuvo que criar a dos gemelos, comenzó a escribir. En 1968 publicó su primera novela, No Clouds of Glory. Sin embargo, su obra maestra es Oso, la historia de una bibliotecaria que mantiene una relación íntima con un oso en una remota isla canadiense. El libro, considerado un escándalo, le valió, aun así, el Governor General’s Literary Award for Fiction en 1976. Marian Engel fue una apasionada activista por los derechos de los escritores en todo el mundo, y está considerada una gloria nacional en Canadá, siendo alabada por autores como Robertson Davies, Margaret Atwood, Timothy Findley, Alice Munro o Margaret Laurence, con quienes mantuvo una extensa correspondencia. Fue la primera mujer en pertenecer a la junta directiva del sindicato de escritores de Canadá. En 1982 fue nombrada Oficial de la Orden Canadiense. Engel murió de cáncer en Toronto, en 1985.
[De l’editorial Impedimenta]


31 de gener 2016

aprendre de lletra



Bells "The Reader" directed by Greg Gray from Velocity on Vimeo.

Espot publicitari de la marca de whisky Bell's.
[Font: Catorze.cat. Voler és llegir]


30 de gener 2016

no llegiu










Vegeu també: La NoLlegiu se’n va a viure amb la Juanita. Gerard E. Mur. Núvol. 7|1|2016.




Addenda 1|2|2016: lo feyt.

uuuu

29 de gener 2016

biblioteques en flames


«Unes dades que no es fan massa públiques per no atiar el foc: en els darrers deu anys, almenys 72 biblioteques públiques han estat incendiades a la ban­lieue de París. Han estat incendis de diferents magnituds, però en qualsevol cas 72 biblioteques pú­bli­ques són unes quantes biblioteques; a tot Barcelona, per exem­­ple, n’hi ha 40. És cert que a la banlieue de París també han estat incendiades mol­tes al­tres co­ses, però per què aques­ta fixació, aquest acarnissament amb les bi­blio­­te­ques? La res­pos­ta, in­quietant com els propis incen­dis, ens la proporciona un jo­ve ma­gri­bí que en­tre­­­vis­ta Süddeutsche Zeitung en una conversa difosa per El País (Pa­tricio Pron, “Los des­­truc­­­­tores de libros”, 10-III-15): “Les biblioteques són aquí per adormir-nos”, diu, “perquè ens que­­­dem tran­quils llegint con­tes de fades. I no necessitem llibres: necessitem feina”. Unes pa­­rau­les per­tor­badores. No nego pas el drama que s’amaga rere aques­ta respos­ta, però, veritablement, cremar les biblioteques no farà que els joves tro­­­bin feina, si no és que vo­len ser bombers...»
Pau Giralt. «Llibres en flames». Núvol. 26|1|2016


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Denis Merklen. Pourquoi brûle-t-on des bibliothèques? Presses de l’Enssib, 2013.



28 de gener 2016

misteriós robatori a sant gervasi

Gentilesa de l'Allau.

Misteriós rosari de robatoris a la Biblioteca Joan Maragall

Un lladre bibliòfil o fetitxista pren part de la col·lecció que la família d'Isabel Núñez va donar després de la seva mort el 2012

CARLES COLS. ElPeriódico. 22|12|2015.
Misteriós rosari de robatoris a Sant Gervasi. El valor del que s’ha sostret és més sentimental que econòmic, però, per les característiques del que s’ha furtat, és pitjor, perquè és un petit tresor irreemplaçable. Es tracta de la biblioteca privada de l’escriptora, traductora, experta en art i, el que és més escàs en aquesta ciutat, cronista de Barcelona Isabel Núñez. Després de la seva mort el novembre del 2012, gairebé la meitat de la seva col·lecció particular de llibres va servir per dotar d’un millor fons la Biblioteca Municipal Joan Maragall, llavors encara en obres. Els llibres van arribar allà segellats amb l’ex libris personal de la Isabel, la silueta d’un ginjoler, en homenatge a l’arbre que a pocs metres d’aquell lloc va salvar després d’una duríssima batalla amb les autoritats municipals. El misteri és que un bon pessic de la donació, potser un 5% dels 2.013 volums donats, per dir-ho suaument han volat, potser a mans d’algun lector fetitxista no només de l’obra de Núñez, sinó també de les seves pertinences més preades, els llibres...
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