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dissabte, 11 de juliol del 2026

anotar, segons david foster wallace



Players, Don Delillo
Suttree, Cormac McCarthy
Borges: A life,  Edwin Williamson
Rabbit, run, John Updike


El Harry Ransom Center de la University of Texas va adquirir, l'any 2009 (crec), l'arxiu de David Foster Wallace. Manuscrits, correspondència, apunts de classe...i vora tres-cents llibres de la seva biblioteca, farcits d'anotacions.

dijous, 14 de març del 2024

destrueix-lo mentre puguis

 

JUAN TALLÓN
Destrúyelo mientras puedas
elPeriódico
6|3|2024

Destruir un manuscrito que no deseas ver publicado, quemarlo, o romperlo en dos, en cuatro, en ocho, en dieciséis, quizás en treinta y dos trozos, matarlo, en fin, con tus propias manos, es dificilísimo. Dista poco de ser una hermosa proeza. Necesitarías una vocación casi suicida, y que las manos fuesen capaces de tomar decisiones por sí solas, sin la intervención del pensamiento, que en el último instante se inclina casi siempre a la compasión, a decir «Qué pena» y, al final, a interrumpir la destrucción.

En una batalla fratricida contra sí mismo, muchas veces el escritor, por exigente que sea con su propia literatura, se rinde a la dejadez, y se conforma con ocultar el manuscrito, dejándolo donde no tenga que acordarse de él cada poco. En su cabeza le confiere la condición de secreto que jamás verá la luz. Pasa el tiempo, y hace como que no recuerda. El olvido es un lento montaje en vertical. Pero también una ficción, porque en el momento menos pensado, gracias a que el manuscrito aún respira, el olvido recuerda.

Escribir es en apariencia sencillo. Escribir bien es bastante difícil. Destruir lo que un día escribiste, en cambio, es prácticamente imposible. Algo te aferra a ello irracionalmente, incluso si lo aborreces. Posee un valor secreto, inexplicable, pese a que a tus ojos carezca de mérito. García Márquez dijo de 'En agosto nos vemos' «este libro no sirve. Hay que destruirlo», pero no lo hizo. Y ahora los herederos lo han publicado. Ya se sabe que resolver un conflicto por el método de la inacción representa una tentación destinada a acabar como uno no quería: mal.

Hay tareas para las que un escritor no puede confiar en nadie, salvo en sí mismo. Cuando fallece, por mucho que lo ame, un heredero solo va a ser capaz de ponerse en la piel del heredero, no en la del escritor. Así que piénsalo: destruye lo que tengas que destruir mientas puedas. No esperes que lo hagan por ti. Destrúyelo y no pienses en ello. ¿Te da pena? Aprovecha la inercia y destrúyela también a ella.


divendres, 28 de maig del 2021

la foguera que no va cremar mai

La Vanguardia 13|5|2021


Els papers de Kafka en línia a The National Library of Israel.



dilluns, 29 de juny del 2020

a mà



Una colección de puño y letra
Eva Millet
La Vanguardia | Magazine
8|9|2019
De Isabel la Católica a la reina Victoria. De Napoleón a Kennedy, de Newton a Freud. Durante casi medio siglo, el editor brasileño Pedro Corrêa do Lago ha reunido miles de cartas, manuscritos, fotografías firmadas y dibujos que conforman la colección privada de documentos autografiados más completa del mundo. La editorial Taschen los recopila en un libro.

Medio en broma, Pedro Corrêa do Lago se define más como “un loco” que como un coleccionista de manuscritos y autógrafos de personas notables. Una pasión que ha definido su vida desde la adolescencia y que ha hecho que, sin ser millonario, haya conseguido tener la colección privada de estos documentos más completa del mundo. “Mi locura”,  explica en un perfecto español, uno de los mucho idiomas que esta brasileño habla con fluidez, “fue la idea de hacer una colección universal, generalista e enciclopédica, lo que es un decisión totalmente absurda que no recomiendo a nadie”. Él, sin embargo,  lo ha hecho. Y a qué escala. “Nunca pensé que tendría medios para ir comprando lo que he comprado, no vengo de una familia acaudalada. Pero estos últimos quince años he estado trabajando en el mercado del arte, me ha ido bien y… todo lo que gano lo pongo en esto”.
Esto son miles de documentos escritos o firmados por muchos de los y las protagonistas de la historia de Occidente. Políticos, escritores, científicos, reyes, zares, exploradores, compositores, filósofos, artistas y conquistadores, entre otros. Desde un pergamino de 1153 con la rúbrica de cuatro papas hasta la firma del científico Stephen Hawking en el 2006, compuesta por una impresión de la huella de su pulgar. La colección de Corrêa de Lago abarca casi 900 años de historia y se conserva en una serie de archivos de media tonelada de peso, a prueba de fuego, que reposan en un salón de la planta baja de su domicilio de São Paulo.
“Cuando entro en esta sala, de unos treinta metros cuadrados, estoy rodeado de la historia del mundo y la cultura de Occidente. ¡Es una cosa fantástica!”, exclama: “Poder zambullirme en el mundo de Proust o en la edad media. En un cónclave papal o en la historia de España —con Felipe II, ¡que era un burócrata increíble!—. Es un forma de tener una participación en eventos que me interesan. Como cuando leyendo una biografía de Maquiavelo y tengo una carta suya en mis manos, es casi un milagro”.
Corrêa do Lago empezó su colección cuando era un adolescente, con un autógrafo, de François Truffaut. “Había visto su película El niño salvaje, que es fabulosa. Por carta, le pedí un autógrafo y él tuvo la gentileza de enviármelo”. Lamenta no haber tenido nunca la oportunidad de agradecerle al cineasta francés aquel gesto: “Que, en cierta manera, cambió mi vida. Si no me hubiera contestado… Quién sabe, quizás no me hubiera insuflado la chispa”. Pero aquella respuesta le condujo “a esta locura –repite– de tener las firmas de las aproximadamente cinco mil personas que, a mi juicio, tuvieron el papel más importante en el arte y en la ciencia y en la música, la música, la literatura el entretenimiento y la historia de Occidente”.
Sin embargo, a Corrêa do Lago no le gusta que lo describan como un cazador de autógrafos. “Nada más lejano. Yo creo que en mi vida habré pedido, quizás, diez autógrafos… Lo que hago es comprar documentos escritos de mano de su mismo autor o firmados por una persona notable: esa son las dos definiciones de autógrafo. Lo que ocurre es que la primera ya está en desuso. Por ello, la gente piensa que sólo me interesan las firmas, cuando no es realmente así”. 
Hace un tiempo, Corrêa do Lago consiguió algo que ni había soñado: exponer parte de su colección en la Biblioteca y Museo Morgan de Nueva York, que alberga la colección de libros y manuscritos del banquero John Pierpont Morgan. De esta muestra surgió el libro La magia del manuscrito (Taschen), cuyas imágenes ilustran este reportaje y que recopila 140 documentos de su colección. La selección (que no ha sido nada fácil), incluye cartas de Lucrecia Borgia, Vincent van Gogh y Emily Dickinson. Bocetos con anotaciones de Miguel Ángel, Jean Cocteau y Charlie Chaplin y manuscritos de Giacomo Puccini, Jorge Luis Borges y Marcel Proust.
De todos ellos, su propietario extrae una historia. “Cuando compro una carta de alguien, tengo la impresión de que me acerco a esa persona. Tengo más interés, leo más sobre ella y descubro cosas”, cuenta. Hasta el punto que cuando toca el mismo papel que esa persona tocó: “Se establece un vínculo. Me siento un poco como si formara parte de mi círculo de amigos”. Un círculo bastante amplio, compuesto por algunas de las figuras de la historia y la cultura mundial como Einstein, Freud, Toulouse-Lautrec, Simón Bolívar, Mata Hari,  Isadora Duncan, Proust, Napoleón o Isabel la Católica. De la reina española conserva una carta donde se hace referencia a la compra de unos azulejos sevillanos para la Alhambra. De Proust y Napoleón tiene decenas de piezas. “De Napoleón, por ejemplo, desde que era un joven que se llamaba Bonaparte hasta que fue desterrado a Santa Elena. No, realmente, no me aburro nunca”
Hijo de un diplomático brasileño, Corrêa do Lago vivió de niño en diferentes países, lo que le convirtió en políglota y avivó una curiosidad que continúa. “Mi padre no tenía una fortuna personal, aunque he tenido una educación muy privilegiada gracias a él. Ello me ha permitido poder trabajar en lo que me gusta, en el mundo del arte y también en el editorial. Esta es, en definitiva, una colección amasada por un tipo que se gana bien la vida, es un poco loco y puede comprar”, sintetiza.
¿Cómo lo hace?
Adquiere, sobre todo en remates: en librerías de viejo y bibliotecas de pisos que se vacían, donde pueden encontrarse verdaderos tesoros. “Una vez, uno de los traperos que vaciaba un piso me llamó a mi móvil diciéndome que tenía ‘un manuscrito español’”. Resultó ser Las hazañas de segundo David, de Lope de Vega. Cuarenta páginas manuscritas, de 1619 que habían pertenecido a la familia imperial de Brasil, emparentadas con la casa real española. “Un auténtico milagro, que hubiera un manuscrito de Lope de Vega en mi propio país”, comenta aún emocionado. Si hubiera otro milagro, ¿qué le gustaría encontrar?: “Hace poco compré una de las cosas que más quería adquirir, una carta de Descartes, pero me falta algo de Martín Lutero”. Los manuscritos del impulsor de la Reforma Protestante son, dice: “Carísimos, como todo lo relacionado con Galileo… Pero no me puedo quejar. He conseguido cosas increíbles”.
A los 61 años, a Pedro Corrêa do Lago todavía no le preocupa el futuro de su colección, pero le gustaría que algún día una institución se hiciera cargo de ellla. Entre tanto, la sigue disfrutando. Sigue comprando y visita los manuscritos guardados en su casa, donde vive con su esposa, mujer tan inteligente como paciente.
La colección se conserva en contenedores a prueba de fuego, pero si un día fallaran… ¿Qué pieza salvaría?: “Si tuviera la posibilidad de salvar una, imagino que intentaría salvar muchas más y… acabaría quemado”, responde riéndose.



dissabte, 28 de març del 2020

la síndrome de trigorin


Nick Cave
Kurt Cobain
Albert Einstein
Frida Kahlo
Marilyn Monroe
David Foster Wallace

*  *  
...me pregunto si no estaré comenzando a experimentar el síndrome de Trigorin, el escritor que aparece en La gaviota, de Chejov. Trigorin se sentía obligado a tomar notas de modo compulsivo. «Veo una nube en forma de piano», le cuenta a Nina, «e inmediatamente pienso que eso quedaría bien en una escena futura. Huelo un heliotropo y apunto: ‘Olor penetrante, color de viudedad, mencionar al describir una noche de verano o adjudicárselo al personaje de una viuda».
Pues así andamos: tomo notas a todas horas, que a veces triplican la extensión de lo que he de escribir. Tengo un cuaderno en la mesilla de noche y debería tener otro en la ducha, porque muchas ideas llegan bajo el agua, eso está estudiado. Tengo tacos de papel por toda la casa y post-it pegados en los lugares más inverosímiles. Tomo notas (otro cuaderno) en la oscuridad de un teatro o de la alcoba (para no despertar a mi mujer). Tomo notas en una esquina: intento sentirme como un personaje de Modiano, pero siempre parece que estoy poniendo una multa. Tomo notas para este artículo y el de la semana próxima, y para novelas y cuentos que a lo mejor no escribiré, o que cuando los escriba difícilmente sabré que nacieron de una nota olvidada. No tomo notas para recordar que he de tomar notas porque eso no puedo olvidarlo.
Marcos Ordoñez. «El síndrome de Trigorin». El País. 10|gener|2013.

divendres, 22 de setembre del 2017

the beinecke rare book & manuscript library



Si se pudiera hacer comparaciones con la gran biblioteca perdida de Alejandría una de las candidatas sería sin duda la Biblioteca Beinecke de Libros Raros y Manuscritos.
Perteneciente a la Universidad de Yale y situada en New Haven (Connecticut), la biblioteca sobresale no solo por la cantidad de ejemplares que atesora o por la calidad de algunos de sus principales tesoros, como el Manuscrito Voynich, sino también por el magnífico y sorprendente edificio que la alberga.
Se construyó entre 1960 y 1963 siguiendo el diseño de Gordon Bunshaft con una fachada sin ventanas, en granito y mármol translúcido inscrito en una cuadrícula de hormigón que deja pasar la luz solar de manera muy tenue, adecuada para la conservación de los libros, y que al mismo tiempo proporciona una ambientación interior especial en consonancia con el contenido. Por la noche el mármol permite transmitir la luz del interior produciendo un efecto de ámbar resplandeciente.
El edificio, que parece flotar sobre el suelo sostenido únicamente por pilares en sus cuatro extremos, tiene seis pisos de altura, pero continúa bajo tierra hasta una profundidad de 15 metros. Sus dimensiones siguen las proporciones platónicas 1:2:3.
En la parte que está sobre el suelo alberga unos 180.000 volúmenes, mientras que en la subterránea se guardan otros 600.000, así como varios millones de manuscritos de todas las épocas.
El sistema de iluminación pionero de la biblioteca sería más tarde adoptado por otras instituciones como la Biblioteca Británica o la Biblioteca Nacional de Francia.
La seguridad de la biblioteca incluye un sistema anti-incendios que libera una mezcla de Halon 1301 e Inergen, gases supresores del fuego que, aunque reducen el nivel de oxígeno, permiten sobrevivir a los bibliotecarios y usuarios que puedan quedar atrapados en su interior. No obstante la exposición a estos gases puede conllevar daños en el sistema nervioso.
Además las vitrinas interiores, que albergan los ejemplares más valiosos, están cerradas herméticamente al vacío, para frenar y prevenir el deterioro de los libros.
Esto es una opción efectiva, salvo cuando el problema ya está dentro de los libros. Así, en 1977 se propagó una plaga de escarabajo del reloj de la muerte (Xestobium rufovillosum) desde uno de los nuevos ejemplares adquiridos que amenazó con destruir buena parte de la colección.
Las larvas de este coleóptero son xilófagas, esto es, comen madera y papel, y están consideradas una de las peores carcomas que puede sufrir una construcción de madera o, efectivamente, una biblioteca.
Debido al sistema de almacenado hermético resultó imposible emplear el método tradicional con fumigación de insecticidas, por los que los responsables de la institución pidieron ayuda al entomólogo Charles Remington. Siguiendo sus recomendaciones todos los libros afectados fueron envueltos en plástico y congelados a 36 grados centígrados bajo cero durante tres días.
El sistema funcionó aunque llevó más de dos años completar el proceso y, desde entonces, la biblioteca lo utiliza con todas sus nuevas adquisiciones. Cualquier libro que llega a la Beinecke es congelado durante tres días antes de pasar a integrar la colección como medida de precaución.
Su efectividad es tal que muchas otras bibliotecas del mundo, sobre todo las que guardan ejemplares especialmente raros, lo han adoptado también desde entonces.

Guillermo Carvajal. La biblioteca que congela todos sus nuevos libros a 36 grados bajo cero. La brújula verde. 31|7|2017.


dilluns, 29 d’agost del 2016

voynich, el manuscrit més misteriós


«És un dels llibres més enigmàtics de la història i el llenguatge xifrat és un dels grans reptes a què s’enfronten de manera obsessiva des de fa segles historiadors i lingüistes de tots els continents. Hi esperen trobar secrets alquímics. El manuscrit Voynich, del segle XV, es custodia a la biblioteca Beinecke, un imponent edifici al centre de la Universitat de Yale amb grans finestrals de marbre. Ara una editorial petita de Burgos, Siloé, clonarà les 244 pàgines del manuscrit, per enveja d’editorials de mig món.
Juan José García, l’editor, diu que la tirada tindrà un nombre ­capicua, 898 còpies, després de la sort que van tenir editant 696 exemplars del primer títol, el facsímil del Bestiario de Don Juan de Austria. El preu només estarà a l’abast de biblioteques i col·leccionistes: entre els 7.000 i 8.000 euros. Siloé juga amb xarxa: abans d’imprimir ja en té 300 de venuts.
García explica que la Universitat de Yale es va decidir a vendre’ls els drets per tres raons: per evitar el bloqueig que els suposen les ingents peticions de consulta;perquè no donen l’abast amb els museus que el demanen per a exposicions i perquè així el difonen més bé. El llibre, esclar, no surt de la caixa forta de Yale.
El manuscrit Voynich conserva intacte el magnetisme que encara tenen els llibres secrets, el llibre que explica el sentit de la vida, el llibre amb poders màgics o, a la cara oposada, el llibre demoníac la lectura del qual provoca la bogeria o la mort. La història del manuscrit ja és misteriosa per si mateixa i durant un temps es va creure que era una invenció d’un llibreter lituà tèrbol d’origen polonès, Wilfrid Voynich. Revolucionari deportat a Sibèria per la policia tsarista, va aconseguir fugir primer a Alemanya i després a Londres. Allà es va casar amb la filla d’un gran matemàtic. Llicenciat en Farmàcia, va traduir Marx i Engels a l’anglès; parlava, malament, 18 llengües, i va fer fortuna amb el comerç de llibres rars i antics. El 1914 es va assabentar que els jesuïtes del Nobile Collegio Mondragone de Frascati, que no tenien diners, venien els seus fons. Voynich va acudir a la subhasta i es va fixar en un llibre petit, ple de pols, de tot just 16 centímetres i al qual li faltaven 28 pàgines. Tenia dibuixos vistosos de plantes estranyes, diagrames astrològics i dones nues que es banyaven en llacs densos de color verdós. No va ser fins al cap d’uns mesos, un cop a Londres, quan es va adonar que estava escrit en un llenguatge desconegut que cap expert no aconseguia desxifrar. Per què cal codificar-ne el contingut? Si és un llibre alquímic, potser perquè tracta de matèries prohibides per l’ Església.
Els dubtes sobre l’autenticitat del manuscrit es van diluir quan un estudi amb carboni 14 va certificar que el paper datava d’entre el 1404 i el 1438 i la tinta, màxim fins al 1459. Entre els propietaris hi ha hagut Rodolf II de Bohèmia (protagonista d’una novel·la de Chatwin).
Des de la troballa del manuscrit, hi ha teories per a tots els deliris, des que està escrit per extraterrestres fins a un llenguatge sense sentit o un engany de l’orientalista del XVIII Andreas Müller, capaç d’estafar el savi Athanasius Kircher. El 2014, el professor Ste­phen Bax va afirmar que havia aconseguit desxifrar 14 caràcters, utilitzant herbaris medievals àrabs i asiàtics: Taurus, al costat d’un dibuix de set estrelles –potser les Plèiades–, i coriandre ( Kantairon), al costat de la imatge d’una planta centàurea».

Josep Massot. El manuscrit més misteriós. La Vanguardia. 22|8|2016.



divendres, 3 de juny del 2016

antoni de montserrat, ambaixador a la cort del gran mogol


Antoni de Montserrat (Vic, 1536 - Salsete, Índia, 1600), després de passar els primers anys de sacerdot jesuïta a Portugal, anà a l'Índia i fou escollit per a l'ambaixada davant el Gran Mogol Akbar. A la cort del sobirà indi participà en debats religiosos amb musulmans, hindús, mazdeistes, jainistes i d'altres confessions. Va viure la guerra de Kabul, al costat d'Akbar, pel nord dels estats d'Índia, Pakistan i Afganistan. Més tard, de camí cap a Etiòpia, va ser capturat pels pirates i engarjolat set anys en les presons del Iemen. Alliberat del turment de les galeres, va morir el 1600 a l'Índia. Està considerat com un dels grans viatgers i com el creador del primer mapa de l'Himàlaia.
Aquesta edició presenta l'obra literària i cartogràfica d'Antoni de Montserrat fins ara desconeguda en el nostre país, acompanyada d'una biografia, set-centes notes i seixanta imatges. El Mongolicae Legationis Commentarius descriu els viatges del jesuïta català per Àsia, des de l'Índia fins a Pakistan i Afganistan. Montserrat ens hi descobreix ètnies, tradicions i religions, moltes d'elles descrites per primer cop a Occident. Els tibetans, caixmiris i paixtus del segle XVI són alguns dels pobles que l'autor ens presenta. El seu llibre ens transporta a les serralades més altes del planeta (Himàlaia, Karakoram i Hindu Kush), als rius Indus i Yamuna, i a ciutats que van captivar la imaginació d'Europa com Agra, Delhi, Lahore, Peshawar i Kabul. [Text de la contracoberta].
Antoni de Montserrat. Ambaixador a la cort del Gran Mogol. Traducció, edició i introducció de Josep Lluís Alay. Pagès, 2002.

*  *  *  *

Els camins inesbrinables de l'obra
L'obra d'Antoni de Montserrat ha seguit camins tan enigmàtics i sorprenent com les pròpies petjades del seu autor pel continent asiàtic, especialment si tenim en compte que gairebé tots els seus escrits van romandre en el més estricte anonimat per un període de tres-cents anys.
Van haver de passar tres segles des de la mort d'Antoni de Montserrat perquè el seu manuscrit i el seu mapa sortissin a la llum. El manuscrit del Mongolicae Legationis Commentarius va ser descobert l'any 1906 pel reverend W.K. Firminger a la biblioteca de la catedral de Saint Paul a Calcuta. Es tractava de 140 fulls manuscrits per Antoni de Montserrat, acompanyats per un petit mapa de l'Índia, dels quals no se'n tenia cap notícia ni en el món acadèmic ni en l'estrictament religiós de la Companyia de Jesús. El polsegós manuscrit reposava en l'oblit d'un prestatge de la biblioteca de Calcuta. El 1909, el jesuïta A. Van de Mergel va rebre l'escrit i el va mostrar a un altre jesuïta belga, H. Hosten, el gran estudiós de les missions catòliques davant els mogols. Hosten ràpidament va adonar-se de la transcendència de l'obra que tenia davant els seus ulls i, després d'una laboriosa feina per desxifrar la lletra de l'autor, va transcriure'l i el va publicar en la seva versió original llatina l'any 1914 a la revista Memoirs of the Asia Society of Bengal, impresa a Calcuta.
[...] Ens resta una darrera qüestió per respondre: ¿Què se n'ha fet del manuscrit del Mongolicae Legationis Commentarius que anava acompanyat del primer mapa de l'Himàlaia, el més complet i detallat de l'Índia i l'Àsia entral del segle XVI? No ho sabem. Fins l'any 1922, és possible deduir a partir dels comentaris que el jesuïta H. Hosten ens deixa en la seva traducció a la revista The Catolic Herald of India que el manuscrit seguia a la biblioteca de la catedral de Saint Paul de Calcuta. Actualment, vuitanta anys més tard, la biblioteca esmentada no té constància de l'existència del manuscrit, ni tan sols del mapa que l'acompanyava. S'han esvaït de nou, potser aquest cop per sempre. El misteri de l'obra d'Antoni de Montserrat perdura fins als nostres dies, quatre segles després de la mort de tan il·lustre personatge.

De la introducció de Josep Lluís Alay. P. 31-35.



dissabte, 25 de juliol del 2015

ora et labora



La UCI de los libros antiguos, a manos de las benedictinas de Sarrià
Manuscritos e incunables condenados a la ruina reviven en el monasterio de Sant Pere de les Puel·les
Barcelona | 23/07/2015 - 00:05h | Última actualización: 23/07/2015 - 
Aquí, l'article sencer.


dimecres, 10 de desembre del 2014

fet a mà




«6. ¿Qué tiempo le llevó escribir Madame Bovary y cuáles son las características del manuscrito?
Comenzó a escribirla en la noche del viernes 19 de septiembre de 1851 y la terminó el 30 de abril de 1856, según fechas autógrafas que figuran en los cartones que protegen el manuscrito, lo que da una duración de cuatro años, siete meses y once días. No cuento las correcciones y supresiones que hizo en todas las ediciones publicadas durante su vida, que en algún caso fueron muy importantes: así, la primera edición en un volumen hecha por Lévy, en 1862, contiene 208 cambios introducidos por Flaubert a la edición original, descubiertos y contados por Madame Claudine Gothot-Mersch.
Todo el trabajo se conserva en la Biblioteca Municipal de Rouen: (1) 46 hojas grandes, de Scénarios, el plan de la obra: argumento, caracteres de los personajes, división en capítulos, etcétera; (2) 1.788 hojas de borradores, escritas por ambas caras y consteladas de anotaciones en los márgenes, de tachaduras y agregados, y (3) 487 hojas, que constituyen el manuscrito definitivo».

Mario Vargas Llosa. La orgía perpetua. Flaubert y Madame Bovary. Punto de lectura, 2011. P. 71-72.





divendres, 27 de juny del 2014

la del còdol





Nova York

El manuscrit de "Like a Rolling Stone", de Bob Dylan, es ven per 1,5 milions d'euros, una xifra rècord a la casa Sotheby's

Redacció - 25/06/2014 - 09.17h.
"Like a Rolling Stone", de Bob Dylan, un dels temes més populars de tots els temps, s'ha convertit en la cançó més cara de la música popular. I és que la casa de subhastes Sotheby's ha venut el primer esborrany del manuscrit per dos milions de dòlars, gairebé un milió i mig d'euros, una xifra rècord en aquesta casa de subhastes de Nova York. De fet, mai s'havia arribat a pagar tant per un manuscrit d'una cançó.
Dylan va esciure la cançó l'any 1965 en un hotel de Washington, després d'una gira per Anglaterra que el va deixar exhaust i el va sumir en una forta crisi professional. Un desconegut va adquirir l'esborrany de "Like a Rolling Stone" d'un fan de Bob Dylan que havia comprat el manuscrit directament al cantant.
Té quatre pàgines i es tracta d'una versió molt semblant a la definitiva, però també inclou alguns versos descartats i petites il·lustracions. Dylan la va escriure en llapis en fulls de l'hotel de Washington.






dijous, 24 d’octubre del 2013

emily dickinson archive



Los manuscritos de Emily Dickinson online

Inaugurado el Emily Dickinson Archive
Los manuscritos de la poeta estadounidense Emily Dickinson no se han caracterizado por su fácil consulta y acceso hasta el momento, debido a su diseminación por diversas instituciones y múltiples archivos. Sin embargo, desde hoy, el Emily Dickinson Archive permitirá consultarlos fácilmente online. Miles de estas piezas, archivadas en la Universidad de Harvard, el Amherst College o la Biblioteca de Boston, se recogen ahora en este catálogo de escaneos de los manuscritos originales. El proyecto ha sido organizado y financiado por Harvard.
numerocero. 23|10|2013


dimecres, 28 d’agost del 2013

saldos


Hace cerca de seiscientos años, en 1417, un humanista italiano emprendió un viaje para visitar conventos alemanes en busca de manuscritos antiguos. En uno de ellos descubrió el único ejemplar que había sobrevivido de una obra escrita en el siglo primero antes de Cristo, De rerum natura, un poema filosófico de Tito Lucrecio Caro que desarrollaba una visión materialista del mundo, destinada a liberar al hombre del temor a los dioses. Lo copió y regresó con él a Italia, donde la difusión de sus «peligrosas ideas» fue una de las fuentes del giro cultural del Renacimiento, que iba a dar lugar al cambio ideológico del que surgió el mundo moderno. Aquel libro ignorado, que pudo haberse perdido, ejerció una considerable influencia sobre una línea de pensadores que va de Giordano Bruno o Montaigne hasta Freud o Einstein. Stephen Greenblatt, que a su calidad de investigador une la de ser un gran escritor, nos ofrece un apasionante relato de esta aventura de las ideas.


Stephen Greenblatt. El Giro. De cómo un manuscrito olvidado contribuyó a crear el mundo moderno. Traducció de Juan Rabasseda i Teófilo de Lozoya. Crítica, 2012.

*  *  *
Cuando todavía estaba estudiando en la universidad, solía ir al finalizar el curso a la Cooperativa de Yale a ver qué encontraba para leer durante el verano. El dinero que tenía a mi disposición era muy poco, pero la librería vendía cada año los libros que ya no quería a precios ridículamente bajos. Los volúmenes eran amontonados en cestas en las cuales podía hurgar sin pensar en nada en particular, esperando encontrar algo que me llamara la atención a primera vista. En una de mis incursiones, me sorprendió una portada en rústica particularmente extraña, un detalle de un cuadro del pintor surrealista Max Ernst. Bajo una luna creciente que iluminaba la tierra, podían apreciarse dos pares de piernas entrelazadas -no se veían los cuerpos- en lo que parecía una especie de coito celestial. El libro -una traducción en prosa al inglés de un poema de dos mil años de antigüedad, Sobre la naturaleza de las cosas (De rerum natura) de Lucrecio- estaba rebajado a diez centavos, así que lo compré, lo confieso, tanto por la portada como por su contenido, la explicación de lo que era el mundo material por un poeta clásico.
La física antigua no es un tema especialmente prometedor como lectura de vacaciones, pero en algún momento del verano cogí casi sin querer el libro y empecé a leerlo. 
[...] Cuando llegué al comienzo de una larga exposición de los primeros principios filosóficos, pensé que perdería el interés: nadie me había mandado leer el libro, mi único objetivo era el placer de la lectura y mis diez centavos estaban más que amortizados. Pero, para mi sorpresa, seguí encontrando el libro apasionante...
[Fragment del pròleg] 

Max Ernst. Of This Men Shall Know Nothing, 1923.

divendres, 17 de maig del 2013

barcelona i els güell

Tenia onze anys quan vaig entrar al laberint del meu diari.

Primera pàgina del Diari d’Infància d’Anaïs Nin, titulada Última mirada a Barcelona i últims pensaments
datada el 25 de juliol de 1914. Font: La independent. La Barcelona perduda d'Anaïs Nin.


VAIG SER molt feliç a Espanya. Estimava la meva àvia. Allà la nostra vida era més alegre que a Nova York. La meva mare donava classes de cant a l'acadèmia de cant de Granados. Teníem un pis petit amb balcons des d'on vèiem el mar i la muntanya. Teníem una criada, Carmen, que passava tot el dia cantant mentre treballava. Teníem prestigi, amics interessants. La família del meu pare era d'allí. El meu pare em va dir que érem parents llunyans dels Güell, una família aristocràtica. Els Güell tenien una capella privada i una magnífica biblioteca que van cremar els jesuïtes perquè era massa liberal. Un dels membres de la família té la seva estàtua. Ens explicaven anècdotes d'ells. La família s'havia dividit en dues branques, una de rics i una altra d'artistes. Un d'aquests va arribar a ser pintor de cort, Josep Nin i Güell, i,  naturalment, va passar a formar part dels pobres.
El meu avi era un tirà i un miserable. Comptava els cigrons (era el nostre menjar diari) i estava preocupat per nosaltres i per la independència de la nostra mare.
Ens vàrem mudar a un pis petit per a nosaltres sols, net i nou. Barcelona era alegre i plena de vida. Des del balcó podia veure el mar i la gent que passejava, fins i tot podia escoltar la música dels cafès. Vaig començar a escriure poemes, records. Vaig anar a una escola de monges i vaig aprendre el català. Arribaven cartes donant instruccions. A Barcelona no tenia la impressió que el meu pare fos absent d'una manera definitiva. Creia que podia tornar en qualsevol moment. Vèiem la seva família, els seus pares, la seva germana, els seus cosins. Era la seva pàtria. Jo aprenia el seu idioma matern.
Núria Ribera. «Anaïs Nin. Una selecció de fragments del seu diari.» A: Lletra de canvi, núm. 13, gener 1989. P. 13.




dimarts, 18 de desembre del 2012

de primera mà


Las correcciones de Tolstoi sobre el manuscrito de Ana Karénina dan buen testimonio de su forma meticulosa de trabajar, porque su proceso de creación artístico iba unido a una profunda exigencia de perfección. En las notas al margen iba añadiendo escenas y personajes, buscando colorido y sentido estético, cambiando sin cesar el texto original, escrito con letra más grande.
«Al día siguiente -explicaba- se relee aquello y hay que tacharlo todo porque falta lo fundamental. No hay ninguna imaginación, ningún talento; falta ese algo sin lo que nuestra inteligencia no vale nada...La obra no cuadra más que cuando la imaginación y la inteligencia van unidas. En cuanto una de las dos domina exclusivamente, todo está perdido. No queda más remedio que abandonar lo que ya está hecho y comenzar de nuevo.»
Y hay que valorar que, en el caso de Tolstoi, los manuscritos eran bien voluminosos, porque tenía el aliento creativo, la tormentosa pasión emotiva, la precisión minuciosa, la fuerza mental y la ascética capacidad de trabajo que distinguen a los genios. Por eso, sus grandes obras, como Guerra y paz, fueron seguidas de períodos de inactividad -más de dos años hasta que comenzó Ana Karénina- en los que se dedicaba a mil actividades distintas. [...] Así, en enero de 1872, ocurrió una tragedia en una estación cercana a Iásnaia Poliana: una pobre mujer, enloquecida por los celos, se arrojó al paso del tren.
Se llamaba Ana, y las autoridades locales, con la fina sensibilidad que distingue a la burocracia, expusieron su cuerpo en el edificio de la estación; seguramente para ver si alguien la reconocía.
Tolstoi vio aquel cadáver («el cuerpo sin ropas y destrozado») y, en la vergüenza compartida, en el dolor y en la piedad de aquel momento dramático, se le ocurrió la historia de una muchacha llamada Ana, cuya vida terminaría de la misma forma. Se entregó apasionadamente a la nueva novela...
[...]Los originales de Ana Karénina parecían el testamento de un loco. Sofía copiaba cada mañana en limpio las correcciones, pero él las tachaba y las corregía de nuevo.

Mauricio Wiesenthal. El viejo León. Tolstoi, un retrato literario. Edhasa, 2010. P. 234-235.

dissabte, 11 de febrer del 2012

fet a mà


Julian Barnes. Love, etc.

Elizabeth Barrett Browning. How Do I Love Thee.

Charles Dickens. Great Expectations.

Emily Dickinson. Wild Nights.

F.S. Fitzgerald. The Great Gatsby.

Gustave Flaubert. Madame Bovary.

Ernest Hemingway. The Battler.

Franz Kafka. Der Prozess.

George Orwell. 1984.

E.A. Poe. Annabel Lee.

Mark Twain. A Family Sketch (memòries inèdites).

Edith Wharton. The House of Mirth.

Oscar Wilde. Roses and Rue.




diumenge, 10 de gener del 2010

de quaderns i llibretes























































Avui, ja ho veieu, la cosa va d'articles de papereria. De la fina, però. Quaderns de notes que s'han de portar a sobre, no sigui cas que ens assalti una idea per sorpresa. Ampliacions de memòria. Bancs de proves. Bancs d'ànimes.

Us proposo un assaig de concurs a la manera Tibau, però sense recompensa, tret de l'íntima satisfacció que proporciona un bon eureka. Tres són fàcilment identificables, crec. Ja m'ho fareu saber.

Com ja és habitual (i que duri), per sobre d'aquest apunt plana l'ombra inspiradora d'en Girbén, que m'ha fet arribar unes imatges dels quaderns de notes d'en Dostoievski, extretes del llibre Y además saben pintar.



Aquestes dues pertanyen al segon quadern de notes d'Els endimoniats.



I aquest senyor representa que és el príncep Mishkin de L'idiota
(en Girbén especifica: anotat com Calígula).

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Esquerra
Leonardo da Vinci · Antonin Artaud · Miquel Barceló ·
Eugène Delacroix

Dreta

Lewis Carroll · Anton Txèjov · Charles Darwin