dimecres, 24 d’abril de 2013

sota sospita


LA AVERSIÓN incondicional a los llamados best-sellers puede ser un prejuicio como cualquier otro, ni mejor ni peor que el que nos impide utilizar determinados adjetivos cuando escribimos una epopeya  o una carta ni menos irracional que el prejuicio que nos hace desconfiar de los vendedores de seguros a domicilio o de los testigos de Jehová a domicilio, pero al menos estaremos de acuerdo en que desconfiar por sistema de los best-sellers resulta un prejuicio bastante sensato que propicia además un excelente método de higiene literaria: nos negamos a leer aquellos libros que devoran masiva y emocionadamente nuestros contemporáneos -porque ya sabemos de sobra la clase de contemporáneos que nos rodea- y, de paso, nos resistimos a colaborar en esa complicada y moderna aberración según la cual la historia de la literatura la pueden escribir -aunque sea provisionalmente: luego suele venir el otoño de las glorias- los editores espabilados, los gacetilleros hipnotizados por el afán de novedades, los titubeantes entrevistadores de las revistas a todo color y la discretamente encantadora burguesía que compra libros en los grandes almacenes.
Uno prefiere creer antes en el sentido común que en el sentir colectivo. El hecho de que un libro sea leído por más gente de la cuenta no tiene otro efecto que el de convertir al libro en cuestión en sospechoso: de sobra conoce uno al género humano para ir confiando en sus inclinaciones artísticas y en su sentido lúdico.
Felipe Benítez Reyes. «John Kennedy Toole inventa a Ignatius J. Reilly», a: Gente del siglo. Nobel, 1996. P. 177.

2 comentaris:

  1. Els best-sellers de la meva diada han sigut:
    FILOSOFIA NATURAL del Feyerabend; l'edició d'un decisiu mecanoscrit que portava 30 anys desaparegut a les lleixes d'un arxiu... S'ha de ser anarquista, i filòsof, per haver escrit obres com "Contra el mètode" o "Adéu a la raó"!
    EL MAESTRO DEL MONTE FRIO: una selecció de poemes del mestre Han Shan que s'afegeix a la meva col·le de clàssics de la dinastia Tang (618-907).

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    Respostes
    1. Oh, hi ha vida, més enllà del Victus! Sembla que no pugui ser...

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