diumenge, 5 de juny de 2016

la mort d'un escriptor



Al poco de fallecer Truman Capote, en agosto de 1984, Gore Vidal, a quien lo unía una enemistad profunda y querida, hizo unas enigmáticas declaraciones a una periodista: "¿Su muerte? Creo que es buena para su obra". La frase, observada desde lejos, parece una de esas maldades que exige años armar. A medida que uno se aproxima, sin embargo, y repara en los entresijos de la oración, ya duda. Después de todo, cuando la obra es lo único que queda de un autor, siempre refulge.

 Juan Tallón. «Muerte de un escritor». El País. 21|8|2015.



2 comentaris:

  1. És bona de totes maneres, Matilde. Ja pot dir Gore Vidal.

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    1. De fet, ja no pot dir ni mu, en Gore Vidal. No sé com li ha anat, a la seva obra.

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