divendres, 20 de desembre de 2013

la crítica higiènica


Antes de incursionar en la novela Clarín llegó a ser conocido como el crítico feroz que no hacía concesiones a nadie. Asiduo colaborador de la prensa literaria, gran parte de sus artículos se agruparon en el volumen que tituló Solos de Clarín, editado por primera vez en 1881; La literatura en 1881—a medias con Armando Palacio Valdés— (1882); Sermón perdido (1885); Nueva campaña (1887); Mezclilla (1889); Ensayos y revistas (1892); y Palique (1894). En 1901 se publicó un libro póstumo: Siglo pasado.
Clarín supo compaginar dos aspectos en su crítica literaria: por un lado la sátira en su línea quevedesca y por otro lado, la crítica expositiva y rigurosa, que no necesitaba apoyarse en la erudición libresca, de la que tanto desconfiaba y sobre la que ironizaba, como puede verse en el texto «La mosca sabia», del que hemos elegido un fragmento para esta selección. Ni siquiera Valera se libró de sus demoledores frases, a propósito de Doña Luz, donde lo acusa de no haber sabido, como narrador y autor, tomar distancia de los personajes y permitirles que hablaran por sí mismos.
Era la suya una «crítica higiénica», término inventado por él, ejercida, muchas veces, sobre ciertos críticos de su tiempo que la asumían sin estar formados para tal función. Su labor fue reconocida por personajes de la talla de Menéndez Pelayo que manifestó un gran respeto por él. Su forma de luchar contra la improvisación sería aplicando a la literatura y al arte el libre examen, es decir, liberar de los dogmas al pensamiento, y establecer la relación entre literatura y sociedad, a la manera de la crítica alemana de su época.
Clarín fue el seudónimo definitivo, después de Zoilito, Maestroso, Solfeo o Clarinete. Se trataba de emular acaso las palabras del Clarín calderoniano que en la tercera jornada de la obra dice: «Pues para mí este silencio / no conforma con el nombre / Clarín, y callar no puedo». De la agudeza y de la honda percepción no sólo de los asuntos literarios, sino del ambiente de su tiempo queremos dejar constancia en esta selección de textos tomados de Solos de Clarín que aquí presentamos.




Sergio León Gómez. Solo de Clarín. La crítica y los críticos. A: Rinconete. Centro Virtual Cervantes. 25|abril|2001



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