dilluns, 9 de març de 2015

friedrich dürrenmatt, el pessimista feliç




De joven, el legendario y pesimista escritor suizo Friedrich Dürrenmatt quería ser pintor, pero sus cuadros estaban tan llenos de fantasía expresionista que el jurado que evaluó su solicitud de ingreso en la academia de bellas artes de Berna le aconsejó aprender a dibujar manzanas. Lo que hizo Dürrenmatt fue seguir pintando como le vino en gana durante el resto de su vida, si bien las divergencias con su padre en el aspecto religioso lo llevaron a cambiar los estudios artísticos por los de literatura y filosofía en las universidades de Berna y Zurich. Pintó las paredes de su alojamiento de estudiante, y varias décadas después, cuando quitaron la capa de pintura añadida por el dueño, fueron trasladadas al Archivo Suizo de Berna, donde puede verse reconstruida la habitación.
Las obras pictóricas de Dürrenmatt fueron creadas en paralelo a sus obras literarias. Él describía sus expresiones visuales como «los campos de batalla dibujados y pintados donde se producen mis esfuerzos, aventuras, experimentos y fracasos literarios». En Dürrenmatt, el texto y la imagen brotaban casi simultáneamente; era frecuente verle interrumpirse en plena narración para empezar a dibujar lo que había descrito verbalmente. Presentaba sus temas al público tanto en palabras como en imágenes, como es el caso del Minotauro de la página contigua. Este ser mitológico, mitad hombre, mitad toro, había sido confinado en un laberinto sin haber hecho nada malo.
La culpabilidad del Minotauro —explicó Dürrenmatt— consiste en ser el Minotauro, un monstruo, un ser inocentemente culpable; y por eso el laberinto no es una simple cárcel, sino algo incomprensible que nos mantiene prisioneros justamente por ser incomprensible; por eso no necesita puertas cerradas a cal y canto; las innumerables puertas del laberinto están abiertas, y en su interior puede perderse cualquiera.
Al identificarse con el Minotauro, dijo Dürrenmatt, «elevé la protesta primigenia; protesté contra el hecho de haber nacido... [en] un mundo mítico que no podía entender, que declara culpables a personas inocentes, y cuya ley se desconoce».
En 1997, el Archivo Literario Suizo organizó una gran exposición de pinturas de Dürrenmatt, «Friedrich Dürrenmatt: el pesimista feliz», que se mostró en el Instituto Suizo, en Nueva York. En 1994 se publicó el catálogo completo de sus pinturas y dibujos, Friedrich Dürrenmatt: Schriftsteller und Maler.

Donald Friedman. Y además saben pintar: escritores, creadores de palabras, creadores de imágenes. Maeva, 2008. P. 80.


Minotaure, 1975.

--  --- -> Eixir, o no, del laberint. Foravial.
--  --- -> Minotaure, Friedrich Dürrenmatt. LaBreu Edicions.
--  --- -> L'obra artística. Dürrenmatt, pintor. Centre Dürrenmatt Neuchâtel.



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