dilluns, 4 de gener de 2016

passatemps


Mots encreuats inclosos en la carta del 6|7|1926.

En el verano de 1926, Nabokov adjuntó a muchas de las cartas que escribía a diario a su mujer, enferma y en un sanatorio, acertijos lingüísticos elaborados por él mismo con gran diligencia, destinados no tanto a confundir como a suscitar una sonrisa. Los acertijos son variados, ingeniosos, ligeros, alegres y un tanto divertidos. Con muy pocas excepciones, parece que Véra Nabokov los resolvió todos en sus cartas de respuesta.
Sin embargo, lo que en 1926 planteó pocos problemas para la mujer de Nabokov, quien probablemente no disponía de material de consulta, resultó ser todo un reto para sus editores, con acceso a Internet, un siglo más tarde. Hubo que unir el esfuerzo de tres mentes para resolver estos acertijos, con algunas soluciones discutibles. Es ocioso, por supuesto, tratar de igualar en ingenio al logopoeta Nabokov, quien, por cierto, contribuyó con toda suerte de juegos de palabras en los periódicos de emigrados a mediados de la década de 1920, algunos de cosecha propia...
Gennady Barabtarlo. «Apéndice I. Acertijos». A: Vladimir Nabokov. Cartas a Véra. Edició de Olga Vorónina i Brian Boyd. Traducció de Marta Rebón i Marta Alcaraz. RBA, 2015. P. 543.

Laberint 'El crani de la cabra'. Carta del 4|7|1926.



cartes a véra

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