dimarts, 4 de febrer del 2020

l'home que va voler recitar finnegans wake de memòria


ALEJANDRO GAMERO
El hombre que quiso recitar Finnegans wake de memoria
La piedra de Sísifo
14|1|2020

El dublinés James Joyce es sin duda uno de los mejores escritores de habla inglesa del siglo XX. En 1939, unos meses antes de que Gran Bretaña declarara la guerra a Alemania, escribió Finnegans Wake. Este libro, que tardó diecisiete años en escribirlo, se considera una de las obras más difíciles de entender de la literatura inglesa, debido sobre todo a su libertad sintáctica, su complejo vocabulario lleno de neologismos y contracciones de otros idiomas y su uso del monólogo interior, lleno de asociaciones libres. Con Finnegans Wake los lectores de Joyce descubrieron un libro que no les daba concesiones. Da igual la página que abras: elige cualquier parte al azar y verás un texto que pone a prueba tu dominio de la lengua.
Pero eso no significa que no haya lectores dispuestos a asumir el reto que supone su lectura. Uno de ellos es Neal Kosaly-Meyer, un compositor y pianista de Seattle que durante los últimos siete años ha estado interpretando capítulos memorizados de la novela en galerías y salas de música de la ciudad.
Según cuenta Kosaly-Meyer en The Stranger, fue John Cage quien le introdujo en Finnegans Wake. Había intentado leerlo cuando tenía 25 años, pero no había llegado demasiado lejos. Concretamente hasta una palabra de cien letras que estaba en mitad de la primera página. En ese momento Kosaly-Meyer se dio cuenta de que la única forma de leer una palabra de cien letras era siguiendo el mismo método que seguía con el piano: practicando. De esta forma, memorizó por su sonido la palabra
«bababadalgharaghtakamminarronnkonnbronntonnerronntuonnthunntrovarrhounawnskawntoohoohoordenenthurnuk».
Una vez que Kosaly-Meyer había dominado esta palabra, comenzó a preguntarse si esa era la forma en la que debería abordar todo el libro, no como lector sino como músico. De esta forma, en 1984 decidió memorizar el primer capítulo, y tres años más tarde comenzó a recitarlo a su círculo de amigos en San Diego. Un cuarto de siglo después, volvió a la novela gracias a un homenaje en honor de John Cage y al hecho de que nadie había conseguido memorizar todo el libro.
En 2012, Kosaly-Meyer puso en marcha un proyecto para hacer precisamente eso: aprenderse todo Finnegans Wake de memoria. Decidió aprender 37 páginas al año, una a la semana, con algunos descansos. Aprendiendo a ese ritmo, tardaría 17 años, así que si al empezar tenía 54, eso significaba que cuando acabara tendría 71 años. No se me ocurre nada más parecido a dedicar gran parte de tu vida a un solo libro.

Llegiu també--->
 ¡bababadalgharaghtakamminarronnkonnbronntonnerronnruonnthunntrovarrhounawnskawntoohoohoordenenthurnuk!

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada