dimecres, 21 d’octubre de 2020

la biblioteca personal és un anacronisme


La biblioteca personal es un anacronismo. Ocupa demasiado lugar en casas cada vez más chicas, es oneroso formarlas, nunca realmente se las aprovecha en proporción a su costo o volumen. Un libro leído, además, ¿no está ya en nuestro espíritu, sin ocupar espacio? ¿Para qué conservarlo, entonces? ¿Y no abundan ahora acaso las bibliotecas públicas, en las que podemos encontrar no sólo lo que queremos, sino más de lo que queremos? 

La biblioteca personal responde a circunstancias de tiempos idos: cuando se habitaba el castillo o la casa solariega, en los que por estar aislado del mundo era necesario tener el mundo a la mano, encuadernado; cuando los libros eran tan raros y a menudo únicos y era imperioso poseer el codiciado incunable; cuando las ciencias y las artes evolucionaban con menos prontitud y lo que contenían los libros podía conservarse vigente durante varias generaciones; cuando la familia era más estable y sedentaria y una biblioteca podía transmitirse en la misma morada y habitación y armarios sin peligro de dispersión. Estas circunstancias ya no se dan. Y sin embargo hay locos que quisieran tener todos los libros del mundo. Porque son demasiado perezosos para ir a las bibliotecas públicas; porque se cree que basta mirar el lomo de una colección para pensar que ya se ha leído; porque uno tiene vocación de sepulturero y le gusta estar rodeado de muertos; porque nos atrae el objeto en sí, al margen de su contenido, olerlo, acariciarlo. Porque uno cree, contra toda evidencia, que el libro es una garantía de inmortalidad y formar una biblioteca es como edificar un panteón en el cual le gustaría tener reservado su nicho.

 

Julio Ramón Ribeyro. Prosas apátridas (completas). Seix Barral,  2007. P. 117-118.

 

5 comentaris:

  1. Aquest fragment el tinc sobresubratllat dues vegades. Jo em vaig desfer d'un bon grapat de llibres, i amb excepcions, no en trobo a faltar cap. En el fons, tenir biblioteques personals no serà més que les restes de la possesivitat infantil de no desprendre's de les joguines, encara que ja no hi juguis ?

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    Respostes
    1. Una biblioteca personal t’estalvia molts calés en decoració, a banda de procurar-te pols i àcars de proximitat!

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    2. Dispensa, avui deu bufar garbí: se’m posa fatal.

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    3. Quede's disculpada. I sí, tens raó sobre la decoració i la pols. Com que les estanteries me les va fer un fuster de la vella escola, pot semblar que tinc decoració de primer nivell.
      Miquel V

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