dijous, 28 de febrer de 2013

amics, coneguts i saludats


29 de julio de 2010
Querido Paul:
Esta mañana he terminado de leer Sale el espectro de Philip Roth y esta tarde he visto Le temps qui reste de François Ozon. Un motivo en común: el cáncer. Sale el espectro está protagonizada por un septuagenario que, impotente después de una prostatectomía, se enamora perdidamente de una jovencita. La película trata de un joven más bien vanidoso y egoísta que descubre que tiene cáncer terminal y en el curso de sus últimos días se convierte en lo que solo podemos llamar una mejor persona. Así pues: uno es una comedia sobre el cáncer, de esa modalidad de comedias amargas que escribe Roth, y la otra es una elegía de lo más conmovedora.
Sale el espectro no me parece una pieza particularmente notable dentro del canon de Roth. Sé que a Roth le encanta sacar cosas nuevas de situaciones manidas; sin embargo, no hay mucho que sacar del tema del hombre anciano que lucha contra la decadencia para demostrar su virilidad por última vez.
La película de Ozon, en cambio, es otra cosa. ¿Conoces su obra? Se trata de una película perfecta a su manera, que capta muy bien la soledad del que está muriéndose y la mezcla de compasión, indiferencia y nervios con que los demás lo tratamos. También hace un uso delicado de una pequeña historia dentro de la historia que en unas manos distintas habría resultado grotesca: una camarera aborda al joven en un café, elogia su atractivo y lo invita a inseminarla, puesto que su marido -cómplice de la propuesta- es estéril. Hasta le ofrece dinero. Al principio el joven se muestra ofendido, pero luego se lo piensa mejor: es una forma de dejar su huella en el mundo.
Ozon maneja esta historia dentro de la historia dándole una atmósfera casi chejoviana: compasiva pero fría y nítida. La pregunta nerviosa que le hace la pareja al joven mientras se están despidiendo: ¿puedes asegurarnos que lo que tienes (y te está matando) es cáncer y no sida? Está claro que él quiere volver a verlos; ellos no tienen ese deseo para nada.
Doy por sentado que has leído Sale el espectro y que sabrás que es un poco un batiburrillo. Incluye una diatriba completamente inmotivada sobre las tendencias del llamado periodismo cultural, puesta en labios del personaje de Roth, Lonoff. Sin duda en esa diatriba hay mucho que yo, que no soy de Nueva York, me pierdo. Pero está claro que Lonoff (¿y también Roth?) no siente nada más que desprecio hacia esa mezcla de moralina y reduccionismo biográfico que pasa por crítica literaria en vuestros órganos culturales (y también en los nuestros). (Cuando hablo de reduccionismo biográfico me refiero a tratar la narrativa como una forma de camuflaje del yo que practican los escritores: la tarea del crítico es deshacer ese camuflaje y revelar la «verdad» que hay detrás.) El villano de Sale el espectro es uno de esos críticos que amenaza con publicar una lectura de la narrativa de Lonoff como si fuera la historia camuflada (o tal vez la historia obstruida, no se sabe) de un incesto que el escritor cometió con una hermana mayor.
No me cuesta nada entender por qué Roth, que es una figura muy visible dentro del panorama literario, es tan susceptible hacia esta modalidad de crítica literaria, pese al hecho de ser consciente de que cuanto más despotrique, más se relamerán (¿Qué está intentando ocultar?) los Kliman de este mundo (Kliman es el crítico-villano). Estoy seguro de que tú, que nadas en el mismo estanque que Roth y solo eres un poco menos visible, debes de tener tus propias ideas sobre el tema, que me imagino que puedo adivinar. En cuanto a mí, me gusta pensar que, como vivo en los márgenes del universo conocido, voy a eludir la atención de los Kliman; lo más seguro, sin embargo, es que me esté engañando a mí mismo. [...]
Un abrazo,
John
*  *  *
29 de julio de 2010
Querido John:
Lamentablemente, no he leído Sale el espectro, ni he visto Le temps qui reste. He devorado varias novelas de Roth a lo largo de los años (solo una mínima parte de su producción) y he visto dos o tres películas de Ozon, una de las cuales, Piscina, me causó gran impresión.
¿Nado yo en las mismas aguas que Roth? No estoy seguro. Nuestros caminos se han cruzado unas cuantas veces, en dos ocasiones hemos cenado en un grupo de tres con Don DeLillo (íntimo amigo mío desde hace muchos años), y hemos intercambiado un puñado de cartas. En otras palabras, es un conocido, no un camarada. Lo que a él más le interesa de mí, creo yo, es que ambos hemos nacido en Newark. En cuanto a Nueva York, sin embargo, no soy «algo menos visible que él», sino muchísimo, quizá infinitamente menos visible. Roth es un dios cuya obra ha sido universalmente elogiada desde su primer libro, mientras que yo solo soy un simple y esforzado mortal cuya obra ha recibido más coces de las que quisiera recordar. Y además, tiendo a evitar muchedumbres, fiestas y declaraciones públicas, prefiriendo cuidar de mi pequeño jardín en Brooklyn. Por otro lado, Roth ha tenido una enorme presencia literaria durante más de cincuenta años: una trayectoria excepcionalmente prolongada para todo escritor, sin duda la carrera más larga de cualquier autor norteamericano en la historia. Una prueba de su fama: es el único novelista vivo cuya obra se ha publicado en la Library of America.
Como no he leído Sale el espectro, no puedo hacer comentarios concretos sobre la diatriba de Lonoff contra el periodismo cultural contemporáneo, pero tal como la describes, yo diría que tiene toda la razón. Parece que los norteamericanos han perdido contacto con la esencia de la ficción -es decir-, han perdido la capacidad de comprender la imaginación-, y por tanto encuentran difícil que un novelista pueda «inventarse cosas». Toda novela se convierte en una autobiografía encubierta, en un roman à clef. No es preciso extenderse sobre la pobreza de este punto de vista; ni sobre lo desagradable que puede resultar en manos de un periodista malicioso [...]
Con afectuosos recuerdos,
Paul 

Paul Auster i J.M. Coetzee. Aquí y ahora: Cartas 2008-2011. Traducció de Benito Gómez i Javier Calvo. Anagrama: Mondadori, 2012. P.182-189.


15 comentaris:

  1. Uso la traducció en castellà perquè és la que tinc a l'abast. Però també el podeu llegir en català, gentilesa d'Albert Nolla i Dolors Udina (edicions 62). A quatre mans.

    ResponElimina
  2. Desconec si, més enllà dels presumptes imperatius culturals vigents, el meu cas pot ser considerat com discrepant, per no dir malaltís. La veritat és que me la bufa l'extensa retòrica crítica ocupada en la interpretació dels indicis entrevistos després d'estar-se estona i estona auscultant per l'espiell de ca'ls autors.
    Com si no hi hagués taleia millor... Diga'm ferotge; o crida't pel suc molt més que per una mica de molles.

    ResponElimina
    Respostes
    1. Dit això, resulta que sóc de la teva congregació, Girb. No m'interessa gens si els autor parlen o no de la seva vida, o si els seus personatges són àlter egos o àlter brains o estan inspirats en els veïns del replà. No entenc per quins set sous saber la vida i miracles d'un escriptor fa que puguis apreciar millor una obra. I el que em fa arronsar els dits dels peus són les lectures psicoanalítiques, és a dir, parlar de la personalitat d'un autor a partir de les conclusions que hom pot extreure de la lectura d'una seva novel·la. Ecs. I grrr, també.

      Elimina
  3. Última hora. En Ferran Ràfols m'acaba de passar un enllaç a The Guardian. Philip Roth is greatest US writer.
    Amb motiu de la proximitat del 80è aniversari de Roth, han fet una mena d'enquesta a 30 intel·lectuals. Resultats:

    -Roth és l'escriptor nord-americà viu més important.
    -Sobre la seva suposada misogínia: un 17% diu sí, el 30% diu no i la resta diu mmmm.
    -La seva millor obra: Sabbath's Theater.
    -El 97% pensa que es mereix el Nobel.

    ResponElimina
    Respostes
    1. Miquel Vilardell28/2/13 17:35

      Està bé la reflexió de Coetzee sobre la crítica, que el meu parent Hyde comparteix al cent per cent. "Exit ghost" a mi no em va acabar de convèncer, però em va fer gràcia que repesqués Lonoff, retrobant-se amb Zuckerman vint i pocs anys després de la primera novel.la, i fes com una mena d'humil exercici d'auto retrospecció.
      I parlant d'humilitats, com que no he sabut qui era el Paul de la resposta fins que ho he acabat de llegit, m'ha sorprès la poca consideració d'Auster amb ell mateix.
      Quant a l'enquesta, i a falta de conèixer tots els escriptors vius nord-americans, pel meu gust trobo que també és molt bo Cormac McCarthy, i sense tenir tan bona premsa, Richard Ford i Russell Banks.Clar que els rànquings i les enquestes, són, al final, subjectius i, en definitiva, una mena de passatemps "cultural". Coincideixo, això sí, amb "Sabbath's Theater". I quant al Nobel, hauríem de tenir superada la idea una mica ingènua que és un premi per als "millors". Jo sempre dic que un guardó que ha pemiat a il.lustres mediocritats i s'ha "descuidat" a un Proust, per exemple, no és de refiar. Tot i així, si li donen me n'alegraré per ell.

      Elimina
    2. Saps, Miquel, ara se m'acut que has acabat de llegir la carta d'en Paul justament perquè no sabies que era l'Auster. Em sembla que no t'agrada gota, oi?

      Elimina
    3. Miquel Vilardell28/2/13 20:59

      Diguem, Matilde, que en un moment donat li vaig veure el llautó, la mecànica de les seves narracions, i el vaig trobar repetitiu i falsament modern, això no vol pas dir que em sembli mal escriptor, si no que l'han empoltronat una mica i no n'hi ha per tant. I segurament que sí, que d'haver vist que era d'Auster, ni ho hagués llegit. Ara, saps quin relat m'agrada molt d'ell, i que vaig descobrir a la pel.lícula "Smoke" ? Aquell del Nadal de l'Auggie Wren que vau publicar la Xarxa de Biblioteques. Tot i així, la gran interpretació de Harvey Keitel, al film, i la rèplica muda de William Hurt, a banda d'una lliçó d'actuació penso que m'ajudaren molt a avaluar tan bé el conte, i desmerèixer un xic al meu coastral Auster - un altre Piscis dels pebrots ! -.
      I per acabar amb Philip Roth : si el seu darrer llibre ha de ser "Nèmesi", per molt que no sigui prou "representatiu" - en aparença - amb la resta, crec que és una Obra Mestra amb totes les lletres.

      Elimina
    4. Miquel, no creguis que m'ha passat per alt la teva manera elegant d'eludir l'ús de la paraula sobrevalorat (Ecccssss). Gràcies, nano. Tot un detall.
      No sé, però em sembla que Auster té més requesta a Europa que a les Amèriques. Una mica com en Woody Allen.
      Potser sí que n'hem fet un gra massa, però em continua agradant El palau de la lluna i La invención de la soledad. I La trilogia de NY, també. No puc fer-hi res.
      I pel que fa Roth, un tio que ha escrit El teatre de Sabbath es pot morir ben tranquil.

      Elimina
    5. Miquel Vilardell1/3/13 16:11

      Sí, he escamotejat la paraula, Matilde, no sols per tu, si no perquè si es cauen en els adjectius suats quan s'eleva a algú als altars, encara més quan se'l vol enfonsar. Dels llibres d'Auster que esmentes, només m'he llegit la "Trilogia" i "El palau de la lluna", i em semblen enlluernadors, enginyosos i intel.ligents, però que s'acosten més a la pàgina dels jeroglífics, la sopa de lletres, els sudokus i els mots encreuats dels diaris, tot molt ben escrit això sí, que a la literatura (m'he passat, ja ho sé, però necessitava dir-ho...ara ja no tornaré a parlar mai més d'Auster, estic descansat ! )
      I això que dius dels europeus respecte a Auster i Allen, em sembla que és bastant cert, tot i que, en el cas de Woody, fins no fa pas tant temps, abans de venir sovint per Londres, París o Barcelona, els actors nord-americans es pegaven per treballar a les seves pel.lícules.

      Elimina
    6. Potser sí que els actors de les amèriques es foten d'hòsties per treballar amb en Woody, però em sembla que no es pot dir el mateix del públic ianqui per veure les seves pelis. Tret de Midnight in Paris, crec. Sembla ser que va ser un èxit. Canvi de tendència, o com se digui.

      I sobre l'escriptor auster, trobo que la teva opinió és un pèl severa. Però no passa re. Si no t'agrada, no t'agrada i punt.

      Elimina
    7. A mi no m'agrada Murakami, ja veus tu.

      Elimina
    8. Miquel Vilardell3/3/13 11:54

      (Ho escric amb dos dies de retard, però bé, volia deixar el comentari)
      Amb Woody Allen, als Estats Units, ha passat com eb altres directors seus que, després de donar'ls-hi molta cova, amb Oscars inclosos, els deixen estar i sobreviuen gràcies a Europa. Em ve al cap, principalment, el cas d'Orson Welles, que del nen consentit de "Ciutadà Kane" passà a ser un pària buscant productors per França i Espanya. I Allen, tot i els Oscars d'"Annie Hall" i "Manhattan", no sé si m'equivoco, però crec que després de l'escàndol aquell amb Mia Farrow, també li costa trobar productors al seu país. Només que, a diferència de Welles, les seves pel.lícules, pel mateix humor que tenen, són molt més comercials o populars que les d'Orson, si més no a Europa, i aquí sí que troba finançament.

      Elimina
    9. Miquel Vilardell3/3/13 11:58

      I sí, segur que sóc sever amb Auster, Matilde, però, per sort per als seus fans, jo ni sóc Sant Harold Bloom ni tampoc cap crític influent, i menys encara em cal demostrar científicament les meves opinions. O sigui que podem acabar amb la sentència salomònica de sempre : "contra gustos....", etc. etc.

      Elimina
    10. ...o Cada boig té sa dèria o Cadascú per on l'enfila..., també.

      Elimina