divendres, 12 d’abril de 2013

luis solano, l'exhumador



Libros del Asteroide inició su andadura en 2005 con cinco títulos y en cuatro años ha triplicado sus lanzamientos y se ha consolidado como uno de los sellos independientes más reconocidos por la prensa cultural, los libreros y un público de treintañeros con inquietudes. Su fundador, editor y hombre orquesta es Luis Solano.
Si uno cree que los nuevos editores independientes son como los de antes, trasnochadores, bohemios y nihilistas de whisky con etiqueta negra, se equivoca. No hay más que hacer una visita a Solano en su editorial. Para empezar, te cita a las nueve de la mañana: hace horario escolar, como los niños. Y de hecho te recuerda a un eterno estudiante cuando te lo encuentras a esa temprana hora, tan puntual, impecablemente vestido con un clásico jersey liso de color suave, con su peinado pulcro y su cara de chico responsable. 
Habla pausado y su acento es tan neutro que uno no sabe de dónde ha salido. Sólo preguntando a la brava te enteras de que es de Vigo, aunque aclara que su falta de acento se debe a que su padre era un castellano muy castellano. Se licenció en Derecho y empezó trabajando en una importante firma auditora, para después entrar en Planeta con la ola del efervescente y efímero proyecto de libro electrónico que generó la editorial a final de los años 1990. Fue entonces cuando se dio cuenta de que lo que quería ser de mayor era editor. Y en 2004 estuvo preparando minuciosamente su debut. Lo del idealismo y el romanticismo de la edición está muy bien pero él recuerda que «seas grande o seas pequeño, eres una empresa». A la pregunta del porqué del nombre de la editorial, no lanza una elegía poética o metafísica: «lo elegí por descarte». De inmediato, para no parecer demasiado poco pasional, aclara que le gusta «porque asteroide es más pequeño que un planeta y tiene más independencia porque no está tan sujeto a las leyes gravitatorias que afectan a los grandes cuerpos celestes». Un ingeniero de la NASA no lo explicaría mejor. Sólo después reconoce que el asteroide le remite a El Principito, una lectura que hizo de mayor pero que le llegó mucho.
El mayor capricho, marcianada o travesura que se daría como editor sería «publicar a Josep Pla». Bajo esa aparente pulcritud de niño bueno o de yerno que todas las madres querrían para sus hijas, hay algo que, sin embargo, resulta un tanto extraño. Es excesivamente normal, pulcro y educado, demasiado perfecto para que no oculte algo. ¿Cómo alguien aparentemente tan prudente, en lugar de publicar novelas de cátaros o de intrigas vaticanas, ha tenido la osadía de levantar la liebre sobre el gulag chino con Vientos amargos, rescatar a autores abandonados en nuestro país como Robertson Davis o Nacy Mitford o reivindicar a un aún más olvidado periodista y escritor español como Manuel Chaves Nogales? Quizá ahí radica su éxito: sobrio y ordenado por fuera, atrevido y pasional por dentro.

Antonio G. Iturbe. Luis Solano: un moderno muy clásico. Qué leer. 23 |febrer|2009


4 comentaris:

  1. Parlar d'en Solano ve a tomb perquè Quatre germanes és el segon asteroide que llegim aquesta temporada del club. L'altre va ser El cinquè en joc d'en Robertson Davies, i per això.

    A banda, m'ha fet gràcia constatar que, qui més qui menys, tothom té un gallec a la família.

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  2. Dr. Vilardekyll12/4/13 18:24

    Envejable.
    Una pregunta, però, que m'agradaria que em respongués Solano respecte aquestes germanes - que no he llegit, que consti -, i que es podria fer extensible a altres editors sobre canvis de títols - per exemple, unes altres "germanes", les Grimes de Yates - : per què el poètic títol original "The Moonflower vine" es converteix en un de tan poc subtil,tan obvi, quasi de "best seller" com el que hi han posat aquí ?. No crec que sigui decisió del traductor. Suposo que tinc la resposta ja en el text que publiqueu : una editorial és una empresa, i potser l'original no seria prou atraient, comercialment. Si fos així, confirmaria l'escassa sensibilitat dels lectors espanyols, incapaços d'entrar en una lectura per l'aparent obtusitat del títol.

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    1. Ostres, Doctor, no t'ho creuràs, però quan vaig començar a llegir la novel·la i em vaig adonar del canvi de títol -a dreta llei (o al peu de la lletra, millor) la cosa hagués set El jardí de la flor de lluna- no se'm va acudir res més que anar al feisbuc aviam si trobava al traductor, en Jordi Nopca. Ara, si és vol, el món es refotudament petit. Només cal teclejar en l'espai aquell que diu "busca gent, llocs o coses". En Jordi Nopca em va contestar, molt amablement. Passa que -politesse, avant tout- m'agradaria demanar-li permís abans de reproduir la nostra conversa feisbuquiana.

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  3. Doctor, aquí tens la resposta d'en Jordi Nopca:

    A l'editorial li semblava més encertat trobar una alternativa menys rocambolesca que 'Moonflower Vine' ('El jardí de la flor de lluna'), i després d'un parell de reunions vam decidir optar per aquest títol, un enunciat potser una mica fred –aparentment– però que centra l'atenció en les quatre germanes Soames, que com ja sabeu tenen un gran protagonisme a la novel·la.

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