diumenge, 30 de març de 2014

llarga agonia


1940
23 de noviembre
Termino de releer Werther, no sin irritación. Había olvidado que tardaba tanto en morir. No se acaba nunca, y querría uno empujarle por los hombros. En cuatro o cinco ocasiones, lo que uno esperaba que fuese su último suspiro es seguido por otro más último aún... Las despedidas intermitentes me exasperan. Después, para mi reposo de espíritu y como recompensa (pues nunca leo alemán sin esfuerzo y dificultad), dejo el alemán por el inglés. Cada vez que vuelvo a zambullirme en la literatura inglesa, lo hago con delicia. ¡Qué diversidad! ¡Qué abundancia! Es aquella cuya desaparición empobrecería más la humanidad.
André Gide. Diario. Traducció de Laura Freixas. Alba, 1999. P. 412.


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