dilluns, 6 de juliol de 2020

a cavall



Combatir el desempleo, la crisis y el analfabetismo mediante amplias dosis de cultura sufragada por el Estado: ese era uno de los cometidos de la Work Progress Administration. En torno a 1934, cuando se concibió el proyecto, las estadísticas solo registraban un libro per càpita en el estado de Kentucky. En el empobrecido territorio montañoso del este, sin carreteras ni electricidad, era impensable poner en marcha un sistema de bibliotecas móviles en vehículos, que tanto éxito estaban alcanzando en otras zonas del país. La única alternativa era lanzar a las aguerridas bibliotecarias por las trochas de los Apalaches para que llevasen a cuestas los libros hasta los reductos más aislados.
Una de ellas, Nam Milan, bromeaba diciendo que sus caballos tenían las patas más cortas en un lado que en otro, para no resbalar en los escarpados senderos de la sierra. Cada jinete recorría tres o cuatro rutas distintas cada semana, con trayectos de hasta treinta kilómetros por día. Los libros, procedentes de donaciones, se almacenaban en oficinas de correos, barracones, iglesias, juzgados o en viviendas particulares. Las mujeres, que tomaban su trabajo tan en serio como los infatigables carteros de la época, recogían los lotes en las distintas sedes y los distribuían por escuelas rurales, centros comunitarios y hogares campesinos. No faltaba la épica en sus cabalgadas solitarias: los documentos recogen anécdotas de caballos reventados en medio de ninguna parte, ante lo cual las mujeres continuaban el camino a pie, acarreando la pesada alforja de mundos imaginarios. [...] Aunque en 1936 el circuito alcanzaba a 50.000 familias y 155 escuelas, con un total de 8.000 kilómetros recorridos al mes, las bibliotecarias montadas de Kentucky apenas cubrían un décimo de las peticiones. 
[...] El programa empleó a casi mil bibliotecarias hípicas durante una década. La financiación terminó en 1943, el año de la disolución de la WPA, cuando la Guerra Mundial sustituyó a la cultura como antídoto frente al desempleo.

Irene Vallejo. El infinito en un junco. La invención de los libros en el mundo antiguo. 8a ed. Siruela, 2020. P. 400-401.

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