dissabte, 23 de gener de 2010

productes de temporada

Veure allò que hom veu.
 Le Corbusier



En el cuadro El invierno o La nevada, el viento azota enfurecido. La nieve se arremolina en el aire. En medio, una pequeña expedición camina hacia alguna parte. Una curiosa sociedad se ha encontrado. Puede que sean cinco campesinos que llevan con ellos tres animales: El perro en primer término, un asno y el cerdo abierto en canal, un símbolo típico del invierno, ya que la matanza se hace cuando la carne no se echa a perder.

[...]El invierno de Goya se hizo famoso porque es distinto de los cuadros tradicionales sobre el invierno. Eso lo notaron también sus contemporáneos. Elogiaron a Goya por su "maravillosa capacidad de creación": La cadena de montañas, que se destaca tenuamente debido a la tempestad de nieve, y el inquietante silencio en el que las personas caminan penosamente.

[...]En Goya, el invierno mismo se convierte en tema: el tiempo, la atmósfera con la tempestad de nieve, el viento y el frío gélido. Si intentas comprobar las líneas del cuadro, notas como Goya, a través de una determinada estructura, eleva la sensación de inseguridad y peligro en el paisaje de tempestad.
Eso funciona como la corriente y contracorriente del aire. Los hombres, el asno y el perro intentan avanzar, se inclinan hacia delante, pero el viento sopla al árbol, los matorrales y las orejas de los animales en dirección contraria.
Por lo menos, los cinco llevan consigo un cerdo recién sacrificado y abierto en canal. La marcha por la nieve no terminará mal. Posiblemente vayan de una aldea a otra.

Lo curioso del cuadro de Goya son los tres campesinos bajo sus mantas. Están tan juntos y apretados que parecen casi como un extraño crustáceo con seis piernas. Los dibujos de las mantas no pueden descifrarse con los símbolos conocidos.
Si consultas algunos libros de arte de la biblioteca pública [sic], sobre todo del barroco y del rococó, te conducirán a una pista caliente. Al hojear, notarás ya que los capotes sueltos, puestos por encima, son, evidentemente, motivos muy queridos por los pintores. Ya el pintor del Renacimiento Miguel Angel utilizó esas llamadas "draperías" para, por medio de pliegues, destacar la figura de un cuerpo, para llevar movimiento a un cuadro o, totalmente libre, para mantener un fondo como adorno. Para otros artistas, drapear era algo que se podía añadir cuando faltaba un adorno y no se les ocurría nada mejor.

Elke von Radziewsky. Francisco José de Goya : la Nevada. Lóguez, cop. 2002.


11 comentaris:

  1. Ai!! I com m'agrada aquest Goya!
    Enllà del recurs de la draperia, també tira mà del del personatge (pot ser una dona?) que, pel fet de mirar-te a la cara, t'incorpora màgicament a l'escena.

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  2. No sé si és una dona, ara, que el vent i el fred se't foten a dins per culpa d'aquest dos ulls, sí.

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  3. Velazquez en sabia molt d'això d'incorporar-te a l'escena mitjançant un personatge que et mira, oi, Girbén?

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  4. Velazquez no s'ho va inventar, però en feia un ús magistral d'aquest recurs.
    S'hi t'hi fixes, el personatge que mira és l'únic que no porta calçons i que ensenya els genolls; diria que va en faldilletes... Ergo...
    Ja saps per on t'entra el fred!

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  5. Ah! I suposo van camí de Ca la Clidi... Ho dic pel porc!

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  6. Vés que no trobin un cementiri, i hagin de parar un moment!!!

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  7. M'agrada molt el quadre, però a mi l'hivern me'l pinta Brueghel de tota la vida.

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  8. ahg! uade retro! un serdu!!! el gos té molt de fred, pobret, amb la cueta entre cames :(

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  9. Els gossos de Goya són brutals, Clidi. Un dia en faré un post.

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