dissabte, 28 de juny de 2014

de jung a joyce


Dear Sir,
Your Ulysses has presented the world such an upsetting psychological problem, that repeatedly I have been called in as a supposed authority on psychological matters.
Ulysses proved to be an exceedingly hard nut and it has forced my mind not only to most unusual efforts, but also to rather extravagant peregrinations (speaking from the standpoint of a scientist). Your book as a whole has given me no end of trouble and I was brooding over it for about three years until I succeeded to put myself into it. But I must tell you that I’m profoundly grateful to yourself as well as to your gigantic opus, because I learned a great deal from it. I shall probably never be quite sure whether I did enjoy it, because it meant too much grinding of nerves and of grey matter. I also don’t know whether you will enjoy what I have written about Ulysses because I couldn’t help telling the world how much I was bored, how I grumbled, how I cursed and how I admired. The 40 pages of non stop run at the end is a string of veritable psychological peaches. I suppose the devil’s grandmother knows so much about the real psychology of a woman, I didn’t.
Well I just try to recommend my little essay to you, as an amusing attempt of a perfect stranger that went astray in the labyrinth of your Ulysses and happened to get out of it again by sheer good luck. At all events you may gather from my article what Ulysses has done to a supposedly balanced psychologist.
With the expression of my deepest appreciation, I remain, dear Sir,
Yours faithfully,
C.G. Jung
N

Querido señor,
Su Ulises le ha presentado al mundo un problema psicológico tan pesaroso que he sido llamado repetidamente como una supuesta autoridad en materias psicológicas.
Ulises probó ser una nuez excesivamente dura de roer y ha forzado a mi mente no sólo a los esfuerzos más inusuales, sino también a peregrinaciones más bien extravagantes (hablando desde el punto de vista de un científico). Su libro como un todo no me ha dado descanso de dificultades y lo estuve revisando por tres años hasta que logré sumergirme en él. Pero debo decirle que le estoy profundamente agradecido a usted al igual que a su gigante opus, porque aprendí muchísimo de él. Seguramente nunca estaré muy seguro si lo disfruté, porque significó demasiado estrujamiento de nervios y de materia gris. Tampoco sé si usted disfrutará lo que yo he escrito acerca del Ulises porque no pude evitar decirle al mundo cuánto me aburrió, cuánto refunfuñé, cómo maldije y cómo admiré. Las 40 páginas de texto corrido del final es un hilo de verdaderos duraznos psicológicos. Supongo que la abuela del diablo sabe tanto así de la psicología real de la mujer, yo no lo sabía.
Bien, sólo trato de recomendar a usted mi pequeño ensayo, como un intento divertido de un perfecto extraño que perdió su rumbo en el laberinto de su Ulises y por pura buena suerte logró salir de él. En todo caso, en mi ensayo usted podrá darse cuenta de lo que Ulises le hizo a un psicólogo supuestamente balanceado.
Con la expresión de mi agradecimiento más profundo, quedo, querido Señor,
Sinceramente suyo,
C. G. Jung

[Traducció de Lucía Ortiz Monasterio. Font: Pijamasurf]



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