diumenge, 29 de setembre de 2019

remugar, v. tr.


Cuando viajamos, H.H. y yo solemos hacer la misma broma. De vez en cuando, estando sentados en un bar, observando una piazza o descansando en un restaurante, él dice con un tono entre irónico y de auténtica satisfacción: «Se me está ocurriendo un cuadro.» Yo respondo como en un ritual: «Se me está ocurriendo una novela.» Él lo dice más en serio que yo (bueno, yo nunca lo he dicho en serio), y a menudo me pregunto qué le pasará por la cabeza en esos momentos, mientras está allí sentado, con la barbilla levantada, los ojos entrecerrados, preparando sus futuros recuerdos. Maxime Du Camp, de viaje por Egipto con Flaubert, no cesó de tomar apuntes de un modo frenético y más tarde afirmaba que le desesperaba ver cómo el novelista «no se fijaba en nada, pero se acordaba de todo».
H.H. se fija todo el tiempo en todo muy atentamente, pero cuando dice que se le está ocurriendo un cuadro, parece estar mirando de un modo diferente; en ese momento está digiriendo algo, rumiando. Y sé que se acordará de todo, es decir: de todo lo que necesite recordar.

Julian Barnes. «Hodgkin: palabras para H.H.» A: Con los ojos bien abiertos: ensayos sobre arte.  Traducció de Cecilia Ceriani. Anagrama, 2018. P. 316.

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