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divendres, 30 de maig del 2014
dimarts, 27 de maig del 2014
dilluns, 26 de maig del 2014
dijous, 22 de maig del 2014
terminologia
1921
14 de mayo
Ayer pasé con Proust una hora. Desde hace cuatro días envía todas las tardes un automóvil a recogerme, pero todas las tardes yo había salido...Ayer, como precisamente yo le había dicho que no creía que fuera a estar libre, él estaba a punto de salir, y había aceptado una cita fuera de casa. Dice que hacía tiempo que no se levantaba. Aunque, en la habitación donde me recibe, se ahoga uno, él está tiritando; acaba de salir de otra mucho más caliente en la que sudaba la gota gorda; se queja de que su vida no es más que una lenta agonía, y aunque se había puesto, desde mi llegada, a hablarme del uranismo, se interrumpe para preguntarme si puedo darle algunas aclaraciones sobre la enseñanza del Evangelio, del cual no sé quién le ha dicho que hablo particularmente bien. Espera hallar en él algún apoyo y alivio a sus males, que me describe largamente como atroces. Está gordo, o mejor dicho, hinchado; me recuerda un poco a Jean Lorrain. Le entrego un ejemplar de Corydon del que me promete no hablar a nadie; y cuando le digo algunas palabras sobre mis Memorias, exclama: «Puede usted contarlo todo; pero a condición de no decir nunca: Yo». Consejo que no me sirve.
Lejos de negar o de esconder su uranismo, lo expone, y casi podría decir: se jacta de él. Dice no haber amado nunca a las mujeres más que espiritualmente y no haber conocido nunca el amor más que con hombres. Su conversación, atravesada sin cesar por observaciones incidentales, discurre sin ilación. Me comunica su convicción de que Baudelaire era uranista:
-La manera como habla de Lesbos, y sin ir más lejos, la necesidad de hablar de ello, bastarían para convencerme. -Y al protestar yo:-En todo caso, si era uranista, lo era sin darse cuenta o casi; no puede usted pensar que haya practicado jamás...-¡Cómo! -exclama él-. Estoy convencido de lo contrario; ¿cómo puede usted dudar que practicase?, ¡él, Baudelaire!
Y, en el tono de su voz, parece que mis dudas sean una injuria a Baudelaire. Pero estoy dispuesto a creer que tiene razón; y que los uranistas son aún un poco más numerosos de lo que creía en un principio. En todo caso no suponía que Proust lo fuera de forma tan exclusiva.
André Gide. Diario. Traducció de Laura Freixas. Alba, 1999. P. 254-255.
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dimecres, 21 de maig del 2014
traços
El dibujo de Bechdel es de un realismo sencillo pero tremendamente efectivo: un dibujo crudo por momentos, muy "narrativo" y poco dado a exhibiciones virtuosas, aunque convenientemente simbólico y explicativo. En todo caso, la faceta gráfica de la obra no amortigua en absoluto la densidad del conjunto: la elección de un falso bitono (formado por diferentes matices de un gris verdoso aguado) y los constantes juegos tipográficos ayudan, de hecho, a espesar aún más las redes significativas del conjunto. También lo hace la muy cuidada planificación y una puesta en escena que en ocasiones se transforma en todo un ejercicio cartográfico, tanto más complejo cuanto los escenarios en los que transcurre la acción se cargan también con frecuencia de matices simbólicos (la casa familiar, sobre todo, como reflejo de la personalidad paterna).«Fun Home, de Alison Bechdel. Identidades y viajes literarios». Little Nemo’s Kat.
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Una història així vessa de dificultats a l'hora de traslladar-la a la narrativa gràfica. L'estil senzill de Bechdel -una dibuixant que mai ha destacat per les seves troballes visuals - resulta idoni en aquest cas, perquè la complexitat ja ve donada pel guió, d'una qualitat extraordinària: no és d'estranyar que la revista Time escollís Fun Home com el millor llibre del 2006. En l'apartat de les il·lustracions, però, Bechdel també ens ha reservat un caramelet amb les instantànies hiperrealistes que encapçalen els capítols i que conformen un pertorbador àlbum de la memòria familiar.Israel Punzano. «Vinyetes de vida i llibres». ELPAÍS. 8 MAY 2008.
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Las viñetas de Bechdel son siempre rectangulares. El estilo de representación es único: un realismo sobrio y personal. La razón es de una coherencia extrema: la figura del padre se caracteriza por su obsesión con el adorno y la restauración. La casa donde viven es un teatro perfecto y barroco, donde el exceso de ornamento oculta la miseria moral de un personaje homosexual que jamás ha salido del armario. Contra el barroco paterno, Bechdel erige un minimalismo personal. Contra el decorado del padre, Alison construye una obra que apuesta por la desnudez, por la autenticidad.
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El minucioso dibujo, apoyado en referencias fotográficas, resulta a veces envarado, lo cual es conveniente. No es una historieta de acción, sino del recuerdo, y el recuerdo se sustenta sobre las imágenes fotográficas congeladas que son el depósito de la memoria, como ese salto a la piscina de la última viñeta.«La memoria gráfica». MANDORLA. El blog de còmics de Santiago García.
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divendres, 16 de maig del 2014
dilluns, 12 de maig del 2014
intertextualitat, metaliteratura, etcètera
La idea temática que subyace en Fun Home es la misma que explica buena parte de la producción literaria del S. XX, la que está detrás del Retrato del artista adolescente o del Ulises, de Joyce, por ejemplo, pero también la que explica la bajada a los infiernos de Conrad en El corazón de las tinieblas o la que justifica la decadencia autodestructiva del Jimmy Gatz de Fitzgerald. De hecho, parte de la esencia de Fun Home consiste en el reconocimiento de esas afinidades literarias y su integración dentro de un discurso narrativo comicográfico propio. Estamos, que duda cabe, ante una obra que asume su literariedad de una forma transparente, hasta el punto de convertirla en recurso artístico por medio de la intertextualidad: las citas, referencias, subrayados, menciones y paralelismos literarios a los que recurre Fun Home, están en la base de su estructura narrativa y son parte esencial de su discurso. El cómic de Bechdel es un relato autobiográfico en el que su autora relata su búsqueda de una identidad (homo)sexual y personal, pero también es un ejercicio de recreación vital a través de la ficción, de las lecturas y del bagaje intelectual de su protagonista. Este recurso es, sin duda, el motor y una de las mayores virtudes de la obra...
«Fun Home, de Alison Bechdel. Identidades y viajes literarios». A: Little Nemo’s Kat.
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Desde que abrimos el libro, desde la primera viñeta, hay un personaje con un libro abierto. Prácticamente en cada página encontraremos a alguien leyendo. En primer plano, en segundo plano; participando de la acción o no, pero siempre con un libro en las manos. Y, a medida que vamos leyendo, vamos comprendiendo que es algo más que una pose o la reivindicación de la lectura. El propio espíritu de lo que vamos leyendo es la literatura. A medida que avanzamos, Bechdel nos va descubriendo su mayor y mayor dependencia de la literatura y, a la vez, descubrimos que esos libros empiezan a tomar protagonismo, hasta que, casi sin darnos cuenta, son los vehículos de los pensamientos de la autora. En un momento dado, la autora comienza a reescribir su vida en referencia a libros que marcaron su vida, y va entendiendo que su influencia ha sido algo más que filosófica, que forman parte de su vida.
«La pasión por los libros: Fun Home». La cárcel de papel.
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«Mis padres me resultan más reales en términos ficticios», dice Bechdel en un momento de Fun Home, que, en efecto, es una reelaboración literaria de una vida vivida a través de la literatura, a través de la palabra, y que sin embargo resulta finalmente expresable sólo a través del lenguaje secreto de los dibujos. «Y tal vez mi estética fría y distante consiga transmitir el clima glacial de nuestra familia mucho mejor que cualquier comparación literaria».
«La memoria gráfica». MANDORLA. El blog de cómics de Santiago García.
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divendres, 9 de maig del 2014
memòria gràfica
Desde que Robert Crumb abriera las puertas al cómic autobiográfico en la década de los sesenta, la experiencia personal ha sido el argumento principal de la historieta alternativa. El desparpajo del relato exhibicionista de Joe Matt, la melancolía sentimental de Chester Brown, la ficcionalización satírica de Lauzier o, en nuestro país, la regocijante vida golfa de Boldú, han dado páginas brillantes.
TODO ESTÁ EN LOS LIBROS «Mis padres me resultan más reales en términos ficticios», dice Bechdel en un momento de Fun Home, que, en efecto, es una reelaboración literaria de una vida vivida a través de la literatura, a través de la palabra, y que sin embargo resulta finalmente expresable sólo a través del lenguaje secreto de los dibujos. «Y tal vez mi estética fría y distante consiga transmitir el clima glacial de nuestra familia mucho mejor que cualquier comparación literaria». Alison Bechdel (Lock Haven, Pensilvania, 1960) es uno de los iconos del cómic gay americano. Su serie Dykes to Watch Out For (Unas bollos de cuidado, en su edición española), que se publica en numerosas revistas y periódicos desde 1983, es un retrato generacional de la comunidad homosexual progresista. Al acercarse a los 40, Bechdel sintió la necesidad de sumergirse en lo más íntimo de sus recuerdos para contar su propia historia, o la historia de su padre, o la historia de su familia, o todas esas historias juntas en una sola, o tal vez en un delicado tapiz de historias que se sostienen unas a otras. Tardaría siete años en terminar Fun Home.
LA CASA DE LA RISA Fun Home es el tragicómico nombre de la casa familiar, a la vez una funeraria, y una «casa de juegos» (léase con ironía). El padre de Bechdel, Bruce, llevaba la funeraria y complementaba sus ingresos como profesor de inglés, aunque su verdadera pasión (visible) era «la restauración monomaníaca» de la vieja casa familiar, una vivienda neogótica de 1867. Su otra pasión (invisible) era acostarse con jovencitos. Ese secreto de familia, continuamente presente y continuamente silenciado, expresado sólo a través del filtro simbólico de la mitología y la literatura, llena de silencios el erial de la vida íntima de los Bechdel. Cuatro meses después de que Alison saliera del armario y se lo confesara a sus padres (por carta, como no podía ser de otra manera en una familia incapaz de comunicarse si no era a través de la palabra escrita), Bruce moría atropellado por un camión. Aunque no había pruebas que apuntaran a otra cosa que un accidente, Alison siempre pensó que había sido su propia confesión la que le había impulsado al suicidio. La única forma que la autora tiene de asimilarlo es, por supuesto, a través de la literatura. Así, recuerda de Fitzgerald, uno de los escritores que más habían obsesionado a su padre: «Scott en Hollywood, alcoholizado, muere de un ataque al corazón a los cuarenta y cuatro años. Mi padre también tenía cuarenta y cuatro años cuando murió. Impresionada por la coincidencia, hice un recuento del tiempo que habían vivido: el mismo número de meses, el mismo número de semanas... pero Fitzgerald vivió tres días más. Por un instante llegué a barajar la descabellada idea de que mi padre había elegido conscientemente el momento de su muerte como una especie de delirante tributo. Pero eso solo confirmaría que su muerte no fue culpa mía. Que, de hecho, no había tenido nada que ver conmigo. Y me cuesta renunciar a ese último y frágil vínculo.»
LA FAMILIA COMO TRAUMA Fitzgerald, Proust, Joyce... Todo lo vivido está filtrado por la literatura en Fun Home, y, sin embargo, es plenamente un tebeo, no una obra literaria ilustrada. El minucioso dibujo, apoyado en referencias fotográficas, resulta a veces envarado, lo cual es conveniente. No es una historieta de acción, sino del recuerdo, y el recuerdo se sustenta sobre las imágenes fotográficas congeladas que son el depósito de la memoria, como ese salto a la piscina de la última viñeta. Al igual que Maus, otro de los grandes tebeos sobre las relaciones de los hijos con los padres, Fun Home cuenta cosas que sólo puede contar el cómic, y abre nuevos caminos al hacerlo. Lo que consigue Bechdel no es ya una de las mejores novelas gráficas de la historia, sino algo nuevo que habría que llamar «memoria gráfica». Por supuesto, el tema de la familia como territorio traumático no es nuevo en el cómic. La obra maestra seudobiográfica Jimmy Corrigan (2000), de Chris Ware, gira en torno a la ausencia del padre. Más dramática es la opresiva presencia del mismo en La muñequita de papá (1995), de Debbie Drechsler, desnudo relato de los abusos infantiles sufridos por la autora. En La ascensión del gran mal (2003), de David B., es la enfermedad del hermano epiléptico la que anuda todas las tensiones familiares durante los años de crecimiento del autor. En el caso de Bechdel, ese desarrollo personal la llevó a descubrirse como lesbiana, convirtiendo a Fun Home, también, en uno de los grandes relatos sobre el autodescubrimiento sexual que ha dado el cómic, junto a Stuck Rubber Baby (1995), de Howard Cruse.
«La memoria gráfica». MANDORLA. El blog de còmics de Santiago García.
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dimecres, 7 de maig del 2014
vinyetes de vida i llibres
Al món del còmic es donen sorpreses meravelloses. Com qui no vol la cosa, fins i tot Alison Bechdel (Pennsylvania, Estats Units, 1960) és capaç de fer una obra mestra. Res del que ens aportava a la sèrie Unnatural Dykes, publicada en castellà per La Cúpula amb el títol Unas bollos de cuidado, anunciava la perfecció narrativa i la profunditat d'emocions desplegades a la novel·la gràfica Fun Home. Un tragicòmic familiar (La Magrana). Si a la primera va tractar l'homosexualitat -tema central de l'autora- des d'una ensopidora perspectiva militant (i per tant, col·lectiva); a la segona ens ofereix un apropament nascut d'unes individualitats radicals, allunyades de banderes i enclaustrades en un enrarit àmbit domèstic. No cal esperar al futur: aquest còmic autobiogràfic es troba entre els millors del seu gènere.
Encara que fos només per poder gaudir del capítol inaugural, i no és el cas, la seva lectura ja seria recomanable. En realitat, Fun Home és quelcom més que el relat d'una part de les vivències de l'autora-narradora perquè l'autèntic protagonisme recau en l'enigmàtic pare de Bechdel. La història té a més un secundari de luxe: la mare, víctima amarga dels enganys del cap de casa. A les primeres pàgines, la figura del pare queda retratada per la seva afició, gairebé malaltissa, a la decoració. La família dels Bechdel es troba instal·lada en una esplèndida mansió d'estil gòtic renaixentista que van comprar en un estat ruïnós. Però res recorda allà el seu passat d'abandonament, perquè el pare ha restaurat amb passió fins a l'últim detall i ara llueix sencera gràcies al seu gust barroc, com si es tractés d'una sala d'un museu d'arts decoratives.
Més que una llar, la casa és un escenari que vol donar l'aparença d'una vida familiar idíl·lica, malgrat ser una farsa. La tragèdia no triga en arribar i el cop ve en forma de mort, la del pare, plena també de misteri perquè Bechdel sospita que es va suïcidar. Un dramàtic episodi que de retop permetrà desvetllar -mitjançant el descobriment d'una fotografia eròtica d'un jove mig despullat- la seva homosexualitat. La filla s'explica llavors l'especial vincle que els unia als dos i que mai va saber verbalitzar. La consciència progressiva de l'orientació sexual de la pròpia Bechdel, lesbiana, és paral·lela a la brutal descoberta i a la creixent melancolia que pateix la mare, circumstàncies que eviten qualsevol caiguda en el maniqueisme.
Una història així vessa de dificultats a l'hora de traslladar-la a la narrativa gràfica. L'estil senzill de Bechdel -una dibuixant que mai ha destacat per les seves troballes visuals - resulta idoni en aquest cas, perquè la complexitat ja ve donada pel guió, d'una qualitat extraordinària: no és d'estranyar que la revista Time escollís Fun Home com el millor llibre del 2006. En l'apartat de les il·lustracions, però, Bechdel també ens ha reservat un caramelet amb les instantànies hiperrealistes que encapçalen els capítols i que conformen un pertorbador àlbum de la memòria familiar.
Amb subtilesa, l'autora demostra molta perícia a l'hora d'engrandir la història amb capes de significat, una riquesa deguda de nou al pare, que té dues feines: d'una banda és l'hereu d'una funerària i, de l'altra, dóna classes de literatura, un gust per les lletres que també comparteix Bechdel. La comiquera, per exemple, percep una perillosa atracció del progenitor vers Camus, una de les seves obsessions amb Scott Fitzgerald. Les referències llibresques són tan abundants (mites clàssics inclosos) que Fun Home s'erigeix al final en pioner còmic metaliterari. I els seus personatges t'acompanyen durant molt de temps un cop acabada la lectura. No hi ha millor elogi.
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dilluns, 5 de maig del 2014
fun home, una tragicomèdia familiar
Si hagués de descriure el còmic Fun Home en un sol adjectiu, aquest seria valent: Alison Bechdel exposa els secrets propis i els de la seva família, uns secrets contínuament presents i contínuament silenciats. L'obra descriu com la cerca de la seva pròpia identitat li va fer agafar consciència de la seva homosexualitat així com la relació d'ella, els seus dos germans i la seva mare amb un pare gay que mai va sortir de l'armari i que va morir en un accident al poc temps que ella li enviés una carta dient que era lesbiana. Alison Bechdel arriba a insinuar que el seu pare es va suicidar per culpa seva.
Aquest còmic dóna al lector la sensació d'estar furgant en un àlbum de fotos dels moments més íntims d'una família, d'estar visualitzant allò que segons els cànons establerts ha de romandre invisible.L'obra té lloc en una petita població de Pennsylvania, on vivia la família Bechdel, i està emmarcada en dos fets històrics, els disturbis de Stonewall (28 de juny de 1969) i l'escàndol de Watergate (1972-1974). Alison insinua com la seva pròpia homosexualitat la va ajudar a entendre les actituds del seu pare i es planteja què hagués sigut d'ell sinó hagués mort, en un moment en què la pandèmia del VIH-SIDA es començava a estendre.
Aquest club de lectura s'emmarca dins de les activitats de la II Jornada Catalunya sense armaris que tindran lloc a Vic entre el 26 de maig i el 3 de juny. Aquestes jornades tenen un triple objectiu: ser un punt de trobada entre les entitats lèsbiques, gais, bisexuals i transsexuals de Catalunya, en especial per les de fora de Barcelona, donar a conèixer la realitat de gais, lesbianes, transsexuals i bisexuals d’Osona als conciutadans i establir vincles amb les entitats de la comarca d’Osona, entre les quals hi ha la Biblioteca Joan Triadú que hi participa activament duent a terme diverses activitats.
L'obra de Bechdel ens revela com va marcar el fet de viure l’homosexualitat en silenci a la vida del seu pare per això esperem que aquestes jornades serveixin perquè l'homosexualitat deixi de viure's com un secret de família aquí i arreu.
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