30 setembre 2011

dos minuts de glòria warholiana


Dimarts passat, el canal 33 va estrenar Via llibres, la nova proposta de la cadena pensada -diuen- per fer-ne protagonistes els lectors, que explicaran què llegeixen, per què ho fan i què n'obtenen. Una aposta de "servei cultural", hi afegeixen. L'aposta, haurien de dir, perquè, que jo sàpiga, veure sortir llibres per la tele encara és un fenomen paranormal. En fi. La cosa és que entrevisten a qui fins el passat mes d'agost va ser la directora de la nostra biblioteca, la Concepció Espadamala. I, de retruc, ens hem vist a la tele.
(04:49-07:17)



28 setembre 2011

perseguir l'escriptor


"Per què l'escriptura ens fa perseguir l'escriptor? Per què no el podem deixar en pau? Per què no hi ha prou amb els llibres? Flaubert pensava que n'hi havia d'haver prou: pocs escriptors han cregut més que ell en l'objectivitat del text escrit i en la insignificància de la personalitat de l'escriptor; en canvi, tot i així, prosseguim desobedientment. La imatge, la cara, la signatura; l'estàtua noranta-tres per cent de coure i la fotografia de Nadar; el retall de roba i el floc de cabells. Què és el que ens fa àvids de relíquies? Que potser no ens creiem prou les paraules? Creiem que les deixalles d'una vida contenen alguna veritat afegida? Quan Robert Louis Stevenson va morir la seva mainadera, que tenia mentalitat per als negocis, va començar a vendre tranquil·lament cabells que pretenia que havia tallat del cap de l'escriptor quaranta anys abans. Els creients, els buscadors, els perseguidors, en van comprar prou per farcir un sofà."

Julian Barnes. El lloro de Flaubert. Ed. 62, 2010. P. 14.
 

27 setembre 2011

l'art de llegir



"No me refiero al arte de leer en voz alta para los demás, ni siquiera al de leer para sí. No hablo del arte de cómo se ha de leer, sino del arte de lo que se ha de leer. [...]
¿Qué se ha de leer? Pensaran algunos: todo. El saber no ocupa lugar. ¡Oh!, sí. El saber ocupa lugar. Además, ars longa vita brevis, no hay más remedio que escoger, aunque solo fuera porque no hay tiempo de leerlo todo. [...]
Muchas veces se ha preguntado cuáles son los libros que deben leerse, y hasta se suele suponer el caso de que no se disponga más que de cien libros. [...]
Estimo ocioso y aún perjudicial semejante cómputo por varias razones. Ante todo, no debe admitirse la hipótesis de no leerse más que cien libros. Toda persona medianamente ilustrada debe leer muchos más.
Son paradojas, salidas de gusto falso frases como aquellas: "Bastan la Biblia y el libro de cocina"; "con el Kempis y el Quijote hay bastante", y otras por el estilo. No; no hay en el mundo cierta media docena de libros que puedan suplir a los demás.
En esa lista de los cien autores siempre se notan omisiones imperdonables. Además, el orden de importancia de la lectura de estas o las otras obras varía indefinidamente, según el lector de que se trate.
Nadie ha hecho una relación de estas sin imponer dogmáticamente preferencias subjetivas.
Modo que ni los libros que leerse deben son ciento, sino muchos más, ni cabe señalar con precisión autores ni orden de prelación.
Lo que sí debe aconsejarse a todo el que pretende ser espíritu cultivado es que no olvide por la lectura de muchas obras de segundo o tercer orden, para satisfacer la vanidad de conocer lo que conocen pocos, la lectura de los grandes hombres que han escrito libros y de los libros buenos que traten, mejor que otros, de las grandes cosas.
Homero vale mucho más que sus comentaristas. La filosofía de Platón y la belleza de su forma no se conocen leyendo al mejor expositor de la filosofía platónica. Hay que conocer al monstruo siempre que se pueda.
A Dios gracias, la posteridad, en general, ha solido acertar al consagrar a los grandes hombres de las letras y de la filosofía.
Es un consuelo, un gran consuelo, en medio de tantos engaños como trae la vida, que este criterio tradicional -en conjunto anónimo- que reparte la justícia de la gloria, sea casi infalible; es decir, que puede equivocarse, pero que nunca se haya equivocado. Tal vez hay en la história algún nombre oscurecido que merecía brillar; pero todos los grandes genios que brillan, consagrados por la posteridad, lo merecen.
Y son la mejor compañía."

Leopoldo Alas (Clarín). "El arte de leer" A: Siglo pasado.  [1901]. 
Llegit a Trama y texturas. Núm. 15. Juny 2011.



26 setembre 2011

disseccionari, amb permís de l'allau


Es pot definir una xarxa de dues maneres, depenent del punt de vista. Normalment, diríem que és un instrument enredat destinat a agafar peix. Però podríem, sense gaire perjudici per a la lògica, capgirar la imatge i definir una xarxa com una vegada ho va fer un lexicògraf burlesc: va dir que era un conjunt de forats lligats amb un cordill.

Julian Barnes. El lloro de Flaubert. Ed. 62, 2010. P. 41.

25 setembre 2011

la peli


1959 va ser un gran any per moltes coses, entre altres esdeveniments destacats hem d’esmentar l’estrena d’aquesta pel·lícula que si bé no capta l’esperit tràgic de Faulkner si que explica la decadència d’una familia del Sur de forma acurada i sensible tot i que a vegades els fets més morbosos de la novel·la són narrats d’una forma sensacionalista típica del cinema de Hollywood d’aquesta època, sobretot d'aquest sub-gènere en que cal incloure aquesta, que podriem anomenar melodrama sudista en que la suor i l'escalfor gairebé es palpen a través de la pantalla. Aquesta és una de tantes adaptacions literaries d’obres prestigioses que normalment es queden en foc d’encenalls. La muvi està narrada per Quentin, la filla de Caddie i la única interpretació que val la pena (pel que això escriu) és la d’Ethel Waters que com no podia ser d’una altra manera interpreta el paper de Dilsey. Està dirigida per Martin Ritt i si es recorda per alguna cosa és perquè hi apareix un Yul Brynner amb pels al cap, una Joanne Woodward correcta com sempre i un Stuart Whitman en tot el seu esplendor masculí.
Si algú la vol veure que m’ho digui el dia de la trobada i farem tot el possible, girarem cel i infern si és precís, per proporcionar-l’hi una còpia.
informació aquí
Escena capada per la censura hispana

65' 36""
(Charlie li fa un petó a la boca a Quentin )
Q: ¿No te ha gustado?
C: ¿Quién te ha enseñado a besar?
Q: Nadie. ¿Por qué? ¿Qué pasa?
C: Nada
Q: ¿No te ha gustado?
C: No tienes mucha experiencia
Q: ¿Cómo lo sabes?
C: Porque no lo haces bien
Q: ¿Hay un modo correcto?
C: Oye, cuando beso me tienen que sujetar. Olvida que eres guapa.
Q: No. Y tú tampoco lo olvides. No pienso hacer el amor a lo tonto.
C: Anda, vamos
Q: Soy muy extricta con el amor.
C: No te sigo, nena.
Q: Mira, Charlie. Para mí el amor viene después. Cuando conoces a alguien, te gusta, lo respetas. Son mis principios. Puedes reirte, pero no me haces gracia. Así que mejor que lo dejes.
C: No puedo contenerme cuando me excito.

(Se lanza sobre ella y la besa y magrea dentro de un orden, en esa zona lumbar intemedia entre las grandes colinas y el valle de Venus)
FIN DEL CORTE

24 setembre 2011

faulkner dibuixant




La obra pictórica del novelista William Faulkner solía tener una finalidad decorativa: ilustraciones de sus anuarios de la Universidad de Mississippi, dibujos para la revista de humor The Scream y viñetas para algún que otro texto. Por lo general muestra la influencia del Art Nouveau, sobre todo en la obra juvenil del escritor, e imita a Aubrey Bearsley y John Held.
Faulkner encuadernó e ilustró a mano varios libros para regalárselos a Helen Baird, de quien estaba enamorado.
Como mínimo hay un crítico que observa en esos libros una influencia más amplia, la del movimiento Arts and Crafts. Los manuscritos caligráficos de Faulkner se enmarcan en la tradición de William Norris y John Ruskin, para quienes era posible alcanzar la plenitud personal mediante una labor que plasmase la unión de la artesanía y el arte. Es una idea que resuena en un comentario de 1955 de Faulkner:

"Lo importante es esa voz única...El hombre, si tiene que ser una colección, o una pandilla, o un grupo, o algo por el estilo, tiene que ser un grupo de individuos"

Donald Friedman. Y además saben pintar: escritores, creadores de palabras, creadores de imágenes. Maeva, 2008. P. 86.

23 setembre 2011

jason


És el que he dit sempre, una puta sempre serà una puta.
Així comença el tercer capítol, datat el 6 d’abril de 1928, un dia abans de la secció d’en Benji. Està narrat per Jason i segons sembla el dia és divendres sant. Aquest capítol està més centrat en el moment present que els anteriors i només conté unes poques anades enrere en el temps. És llarg, però val la pena, l'apartat de l’esmentat apèndix que blablabla...en que Faulkner retrata en Jason, el copío:
JASON IV. El primer Compson cuerdo desde antes de Culloden y (solterón sin hijos) por lo tanto el último. Poseía una lógica racional e incluso su filosfía dentro de la vieja tradición estoica: sin pensar nada de Dios en uno u otro sentido y simplemente teniendo en cuenta a la policía y por tanto temiendo y respetando a la negra, su enemiga declarada desde que nació y su enemiga mortal desde aquel día de 1911 en que ella adivinó mediante simple clarividencia que de algún modo él utilizaría la ilegitimidad de su sobrinita para chantajear a su madre, quien preparaba los alimentos que él comía. Quien no sólo se defendió y resistió ante los Compson sino que compitió y resistió ante los Snopes que se apoderaron del pueblecito a comienzos de siglo mientras los Compson y los Sartoris y los de su clase se desvanecían (ningún Snopes, sino el propio Jason Compson fue quien tan pronto murió su madre- la sobrina ya había huído cañeria abajo y desaparecido por lo que Dilsey carecía ya de ambos asideros para frenarle- confió a su hermano menor retrasado mental al Estado y vació la vieja mansión , dividiendo las hasta ahora espléndidas habitaciones en lo que él denominaba apartamentos y vendiendo todo a un conciudadano que lo utilizó como pensión), aunque ello no resultó difícil puesto que en su opinión el resto del pueblo y del mundo y de la raza humana exceptuándose él mismo eran Compson, inexplicables pero previsibles, ya que no se podía confiar en ellos. Quien, habiéndose gastado todo el dinero procedente de la venta del prado en la boda de su hermana y en el curso de su hermano en Harvard, utilizó los escasos ahorros de su escaso sueldo de dependiente para marcharse a una escuela de Memphis donde aprendió a clasificar y graduar algodón, y estableció así su propio negocio con el cual, tras la muerte de su dipsómano padre, asumió todo el peso de su decadente família y de su decadente casa, manteniendo al hermano retrasado mental a causa de su madre, sacrificando los placeres que habrían sido merecidos justa y correctamente e incluso necesitados por un solterón de treinta años, a fin de que la vida de su madre pudiese continuar en la forma más parecida posible a lo que había sido; ello no porque la amase sino (siempre cuerdo) sencillamente porque temía a la cocinera negra a la que ni siquiera pudo obligar a marcharse incluso cuando intentó dejar de pagarle su jornal; y quien a pesar de todo esto, todavía pudo ahorrar casi tres mil dolares (2.840 dolares con 50 centavos) según declaró la noche en que los robó su sobrina, en mezquinas y angustiosas monedas de diez y veinticinco centavos y de medio dólar, cuyo tesoro no guardaba en un banco porque un banquero para él no era sino otro Compson más, sino que lo ocultaba en un escritorio cerrado con llave en su dormitorio cuya cama se hacía y cambiaba él mismo puesto que mantenía cerrada con llave la puerta del dormitoria durante todo el día menos cuando él la atravesaba. Quien, tras un intento fallido de su hermano tonto para coger a una niña que pasaba, se hizo nombrar tutor del tonto sin que lo supiera su madre y hacer así castrar a la criatura antes de que la madre se diera cuenta de que había salido de la casa, y quien a la muerte de la madre en 1933 pudo por fin librarse no sólo del hermano tonto y de la casa sino también de la negra, trasladándose a un par de oficinas sobre un tramo de escaleras del almacén que contenía sus libros de cuentas y muestras de algodón, que había convertido en dormitorio-cocina-baño y del cual durante los fines de semana se veía entrar y salir a una gruesa pelirroja simpática, ordinaria y de rostro amable ya no demasiado joven, con pamela (cuando estaban de moda) y un abrigo de imitación de piel, viéndose a ambos, al maduro tratante de algodón y a la mujer a quien las mujeres del pueblo simplemente denominaban su amiga de Memphis, en el cine local los sábados por la noche y los domingos por la mañana subir las escaleras del apartamento con bolsas de papel de la tienda de ultramarinos conteniendo barras de pan y huevos y naranjas y latas de sopa, caseros, familiares, conyugales, hasta que el autobús de la tarde la devolvia a Memphis. Entonces estaba emancipado. Era libre. “En 1864”, decía,”Abe Lincoln liberó a los negros de los Compson. En 1933, Jason Compson liberó a los Compson de los negros”.

22 setembre 2011

quentin III


...la victòria només és una il·lusió per a filòsofs i imbècils... (final del primer paràgraf del segón capítol, quan Quentin parla del moment en que el seu pare li donà el rellotge del seu avi no pas per recordar el temps si no per "...de tan en quan olvidar-se'n")

Com ja heu comprovat, els quatre capítols en que es composa la novel·la,
malgrat cronològicament desordenats, mantenen una ferma relació intrínseca i narren els mateixos episodis des de diferents perspectives, fet que serveix per mantenir una continuïtat temàtica. Si el primer era difícil d’entendre, el segon (2 de juny de 1910) pla; en moltes ocasions l’autor prescindeix fins i tot dels signes de puntuació i és el màxim exponent del que s’anomena stream of consciouness aka monòleg interior. Està narrat des de la Universitat de Harvard per Quentin el fill més gran de la família; fràgil i atormentat, ens parla de la seva vida torturada marcada per un amor incestuós i una sensibilitat que el conduirà al suïcidi.
Aquest Quentin també apareix a Absalón!Absalon! i en alguna historia curta com per exemple “a justice”. En l’esmentat apèndix de l’obra aparegut més tart, l’autor retrata Quentin així:
QUENTIN III. Quien amaba no el cuerpo de su hermana sino vagamente algún concepto de honor Compson y (él lo sabía bien) sólo temporalmente descansando en la frágil y diminuta membrana de su doncellez semejante al equilibrio de una miniatura de la inmensidad del globo terráqueo sobre el morro de una foca amaestrada. Quien amaba no la idea del incesto que no cometería, sino algún presbiteriano concepto de su eterno castigo: él, no Dios, podría arrojarse a sí mismo y a su hermana mediante ello al infierno, donde para siempre podría guardarla y mantenerla para siempre jamás intacta entre las eternas llamas. Quien sobre todo amaba la muerte, quien sólo amaba la muerte, amó y vivió con deliberada y casi pervertida expectación tal y como ama un enamorado y deliberadamente se reprime ante el increíble cuerpo complaciente y propicio y tierno de su amada, hasta que ya no puede soportar no el reprimirse sino la prohibición y entonces se lanza, se arroja, renunciando, ahogándose. Se suicidó en Cambridge, Massachusetts, en junio de 1910, dos meses después de la boda de su hermana, esperando primero a contemplar el curso académico y así compensar el valor de la matrícula pagada con antelación, no porque llevase en su interior a sus abuelos de Culloden, Carolina y Kentucky sino porque el trozo que quedaba de la vieja milla de los Compson que había sido vendida para pagar la boda de su hermana y su año en Harvard había sido lo único, además de dicha hermana y el fuego de la chimenea, que su hermano pequeño, tonto de nacimiento, había amado.

21 setembre 2011

el brogit i la fúria segons en girbén



Goya i Faulkner
 
Passo per Castres sabent a l'avançada que m'aturaré llarga estona davant l'Autoretrat amb ulleres.
El bon viatger adelerat s'informa abans, i en una guia vaig veure una reproducció microscòpica d'aquest oli que desconeixia.
A partir d'ara, quan de nou pensi en Goya (un pensament més que útil), me l'imaginaré com sempre, un punt desastrat (mal va el que converteix un autoretrat en un rentat d'imatge; aquí cal atendre a Rembrand, el pare del gènere); un home descurat, doncs, però des d'ara amb ulleres. L'home que gravant Capritxos i Desastres s'ha deixat la vista.

Amb una anàloga documentació prèvia, amb una similar minva de la innocència espectadora-lectora, és com m'he aturat llarga estona davant The sound and the fury del Faulkner; una obra que, a diferència de la de Goya, en sabia el títol i el renom però que, igualment, desconeixia. (Una notòria diferència entre la literatura i la pintura és la il·lusió, que respecte a aquesta darrera encara mantenim, de què una llambregada equival a la contemplació... O potser no en sigui tanta la diferència.)
Així, sense tenir encara el llibre a les mans, ja tenia notícies de les raons del títol de l'obra, del tarannà de cadascun dels quatre germans i de la mena de mare que els havia parit; tot de dades esparses que m'orientaven sobre el pa que s'hi donava en aquesta novel·la. Fins i tot, i per boca del mateix autor en una entrevista, sabia la imatge de la Caddy enfilada que havia encès tot el neguitós, alhora que necessàriament pacient, procés literari.

Ara, quan ja he deixat enrere l'inguarible desori dels Compson, no té massa sentit demanar-me quina hauria sigut la meva lectura sense totes aquestes informacions prèvies. La que n'he fet era l'única que ara podia fer-ne; i cap de les ressenyes podia preveure quin recolze de la novel·la acabaria fixat al meu imaginari...
L'udol d'una òliba que la sensata de la Dilsey recordava haver escoltat en el moment de néixer el Benjy; un crit que preconitzava tota la malastrugança posterior... O aquell flaire de xuclamels al capvespre que tan insuportable resultava per a la sensibilitat alterada del Quentin.

És ben bé que llegir ens retrata. No sé a quantes òlibes dec haver sentit udolar sense entendre-hi cap mal presagi..., i del tresor de dolçor que guarden els calzes dels xuclamels en tinc els plànols des de ben menut. Això ja són dues pinzellades del meu autoretrat. També, de la coincidència entre la contemplació d'un Goya -proper i amb ulleres-, amb la lectura del Brogit, n'havia de sorgir algun paral·lelisme. Dins de la ficció, els llargs monòlegs interiors de Faulkner no busquen l'efecte de versemblança dels autoretrats? No van voler retratar, tant Goya com Faulkner, a una aristocràcia tronada i acarar-la amb la grandesa dels humils? Tots dos no coincideixen en aquell espai de permanència, per força reduït, que li concedim als grans, als que han aconseguit fer progressar el seu llenguatge? Des d'aquest estiu me'ls imaginaré amb ulleres: a Goya amb ulleres de llegir i a Faulkner amb ulleres de sol.

Jordi Girbén i Maurício




20 setembre 2011

la cinquena va després de la quarta (i2)


Si ens hem de refiar del que consta en aquesta fitxa xotra i rebregada que he rescatat del fons del meu calaix -restes de sèrie de quan les biblioteques eren espais lliures d'ordinadors i els catàlegs, manuals- hem de convenir que la paraula programar pren tot un altre sentit, quan en Mitch i jo ens la fiquem a la boca. I participants, també, que amb nosaltres -renovadors de la llengua?- amplia el seu camp semàntic fins a arribar a quasi sinònim de víctimes.

Dissabte passat, i per consideració a en Girbén (de seguida us explicaré  per què el tenim en compte), vam decidir-nos a fixar en una altra fitxa, en aquesta ocasió de color groc, el mal que us ha de matar.

La cosa quedaria així:

Setembre: El brogit i la fúria, William Faulkner. Sessió a càrrec d'en Robert.
Octubre: Biografia de la fam, Amélie Nothomb. Ens tornem a afegir al ventall d'actes que se celebraran a la comarca durant el mes d'octubre, amb motiu del Dia Mundial de la Salut Mental, i que aquest any tracten sobre els trastorns de la conducta alimentària. Tots els clubs de lectura de les biblioteques de la comarca llegirem la Nothomb i farem una trobada multitudinària el 25 d'octubre a Roda de Ter.
Novembre: El verano de los juguetes muertos, opera prima de Toni Hill (pel nom de fonts no ho sembla, però és català), lectura proposada pel moderador de la sessió, en Jordi Anglada, llibreter de Vic.
Desembre: Escolta Volòdia, Ramon Erra. Aquesta serà una d'aquelles sessions amb l'autor de cos present.
Gener: Viatge al fons de la nit, Ferdinand Céline, a càrrec d'en Miquel Vilardell, sospitós habitual de la casa.
Febrer: Las inquietudes de Shanti Andía, de Pío Baroja, proposat i defensat per en Robert.
Març: El moliner udolaire, d'Arto Paasilinna. Dirigirà l'orquestra en Pasqual Bernat.
Abril: Primavera, estiu, etcètera, Marta Rojals, de la mà de la Isàvena Opisso, una altra sospitosa de tota la vida.
Maig: La casa de la alegría, Edith Wharton, a càrrec de servidora. Dispenseu les molèsties.
Juny: Últimas tardes con Teresa, Juan Marsé, amb l'inestimable col·laboració de l'amic Espai de llibres, a qui per fi coneixerem en carn i ossos.

I ara toca parlar d'en Girbén. 
A principis de juliol, en Girb estava llegint un llibre -Poe, Baudelaire, Mallarmé, Valéry, Elliot: matemática tiniebla. Genealogía de la poesía moderna- i, de resultes, se li va desvetllar la vesant retratista. No en va tenir prou, no, amb penjar al Foravial, el seu bloc, els retrats dels cinc poetes en qüestió, que encara li va sobrar temps i ganes per a escriure'm i proposar-me la possibilitat de perllongar aquesta faceta a través de les nostres guies de lectura i, aprofitant l'avinentesa, renovar-ne una mica el disseny. Què li havia de dir jo, pobra de mi, que cada cop que ensopego amb un individu d'aquesta mena o em torno muda o em desfaig en uns agraïments quequejants i afartadors? 
Total, que aquest any tindrem un Girbén a cada portada, i unes notes de taller al final de cada guia (i un apunt al bloc), on l'artista ens parlarà de les consideracions prèvies al dibuix que li hagi suscitat cada lectura.
G-r-à-c-i-e-s, Girb, així, ben modulat. I prou, que si no m'embolicaria en honors, luxes, privilegis i coses d'aquestes i al final, de tant cloc cloc, semblaria una gallina.



19 setembre 2011

soroll

El soroll (brogit) i la fúria -The Sound and the fury (1929)- és la quarta novel·la de William Faulkner; va estar escrita en un estat de lucidesa visionària després de que un editorial li rebutgés el manuscrit de Flags in the dust (Banderas en el polvo posteriorment transformat en Sartoris). Sembla que aquest rebuig va alliberar l’autor de tota mena de sumissió en vers els editors i el públic i va poder escriure (per primer cop) el què volia i com ho volia sense fer cap tipus de concessió. Sempre va dir que era la novel·la que més estimava, la seva preferida, segurament degut a l’estat de joia i felicitat en que estava immers quan la va escriure. Després de publicar-la, però, el mateix Faulkner va pensar que no estava ben resolta (potser la composició li semblava inadequada cada vegada que la llegia tot i que no era gaire lector de la seva pròpia obra...) que hi havia algun fil que penjava i en posteriors edicions va incloure un apèndix on es retraten els personatges, apèndix que malauradament no figura en les dues traduccions (en realitat la mateixa) que tenim a la biblioteca. Pel qui li interessi, aquest útil i aclaridor apèndix figura en la darrera edició de l’obra a l’editorial Alfaguara. Més endavant també va pensar en escriure en diferents colors per poder distingir el temps, però aquesta idea va ser rebutjada pels editors. La novel·la, com ja us hi deveu haver trobat, no és senzilla de llegir i exigeix certa dosi d’esforç i col·laboració per part del lector. Està dividida en quatre parts narrades per veus diferents.
El primer capítol correspon al dia 7 d’abril de 1928 (un dia abans del que podem anomenar temps central o present) i està narrada per Benjamin Compson (el dia que fa trenta tres anys) el més petit dels germans que pateix alguna mena de disfunció mental tipus autisme tot i que no està mai explicitat,. En Benji va explicant coses i recordant sense tenir en compte el temps ni la causa, l’acció salta desordenadament del passat al present i del present torna al passat sense cap mena d’enllaç ni del què en cinema s’anomenaria “raccord” o continuïtat. Aquesta veu està cronològicament desordenada és caòtica i a vegades ens perdem pel camí i no sabem en quin temps estem però hi ha una colla de pistes que ens poden ajudar a situar-nos: per exemple les olors, els sons i sobretot els cuidadors de Benji. Quan en Benji era una criatura el cuidava un tal Versh, quan era jove era cuidat per en T.P. i al present el cuida el fill de la Dilsey, en Luster. Una altra cosa que pot confondre són els noms que a vegades estan repetits sense avís, com Quentin (un dels germans i la filla de Caddy), Maury (el mateix Benjamin abans de que li canviessin el nom i el germà de la mare) o Jason (pare i fill).
..apa doncs, fins el 2 de juny de 1910.

18 setembre 2011

17 setembre 2011

jim thompson, negre i criminal



"Me estremezco al pensar en la gran bondad del Señor, que ha creado tantas abominaciones
en este mundo con el fin de que una cosa como el asesinato parezca, a su lado, tan benigna." 
JIM THOMPSON. 1280 almas.


Si no s'hagués mort l'any 1977, Jim Thompson faria 105 anys el proper dia 27. Per a commemorar-ho, els de la llibreria Negra y Criminal li munten una festa d'aniversari demà diumenge de deu del matí a dues del migdia:

"El domingo próximo, dia 18 de Septiembre,  estaremos abiertos, de diez a dos, para conversar con ustedes sobre uno de los grandes, enormes, narradores del siglo XX: Jim Thompson, que escribiendo en revistas para camioneros, consigue que hoy, al leerlo, nos quedemos boquiabiertos, e inquietos. Les contaremos cómo son los franceses a la hora de traducir títulos, por ejemplo, 1280 almas. Rastrearemos algunos relatos desperdigados en revistas. Mientras, tomaremos vermut y patata fritas. A partir de la una, lo del vermut."

 Queda dit.

15 setembre 2011

la vida són quatre dies i el mercat de música viva, també



Aquest és l'aparador que han muntat a la botiga Sony Center de Vic (carrer de Gurb), amb motiu del Mercat de Música Viva. Es podrà veure fins a finals de setembre.
En Wally també hi és, que m'ho han dit.

L'autor viu a Clicks & Clacks.

I aquí,  la programació del Mercat.

14 setembre 2011

si lees no reseñes



Fui un gran lector de novelas hasta que empecé a reseñarlas y, como es natural, tuve que dejar de leerlas. No quiero decir que cometiera una gran injusticia; al contrario: las estudié y critiqué con la intención de ser lo más justo posible, pero a eso no lo llamo “leer novelas” en el antiguo y delicioso sentido que tenía antes. Aunque las leyera enteras, seguía leyéndolas a toda prisa, lo que va en contra de mis instintos por el mero placer de la lectura. Cuando era niño y caía en mis manos una nueva novela de aventuras, cuando era joven y leía mis primeras novelas de detectives, no me gustaba la precipitación sino que disfrutaba demorándome en ellas. El placer era tan intenso que siempre procuraba dilatarlo. Uno de los dos o tres mayores errores de la moralidad moderna consiste en suponer que el mayor entusiasmo se expresa siempre en forma de frugalidad. Por eso la Revolución Francesa fue francesa y no inglesa, por eso los cuidadosos campesinos han puesto el mundo patas arriba, mientras los descuidados trabajadores lo dejaban alegremente tal y como estaba. Cuando el alma infantil se encuentra extasiada por la glotonería, lo que desea es quedarse el pastel, no comérselo. Como buen inglés, nunca he podido ser frugal con ninguna otra cosa. 

G.K. Chesterton. Cómo escribir relatos policíacos. Acantilado, 2011. P. 125.

13 setembre 2011

12 setembre 2011

la cinquena va després de la quarta


Si parléssim de motors de combustió, jo vindria a ser un dièsel, però dels d'abans de la invenció de la injecció electrònica; sóc d'expansió a pressió constant, em prenc el meu temps, no tinc reprise, vaja. Per això mateix, perquè sóc una dièsel, cada any m'enfronto al mateix panorama després de l'aturada tècnica del mes d'agost: taf taf i una fumarel·la del dimoni per a no moure's de lloc. Semblo atrapada en la pel·li aquella del dia de la marmota. La d'en Bill Murray. La de I Got You Babe. És impossible que no l'hagueu vista mai perquè a Teletres la passen -periòdicament, amb un interval de dos o tres mesos, com a màxim- els dissabtes a la tarda.
De vegades penso que, per a estalviar-me aquesta cançoneta anual i garantir el meu estat del benestar, el millor seria deixar de fer vacances. I ara freno, que la gent és molt dolenta i, a poc que et despistis, es prenen la ironia al peu de la lletra i et tornen una llei per a fotre't, prou que ho sé. No cal donar idees. Ni avançar-se als esdeveniments.

Consideracions mecàniques a banda, la cosa és que encetem la cinquena temporada del club amb 41 llibres a l'esquena (i les seves corresponents trobades presencials), 39 guies de lectura i dos anys i escaig de bloc.  I amb Faulkner, sigui dit de passada. Sé del cert que s'estan recollint signatures per a dur-nos davant del Tribunal de La Haia, acusats de crims contra la humanitat. I que s'està organitzant, com a acte de protesta immediata, una samarretada popular prevista pel proper dia 27. A tal efecte, es veu que s'ha constituït un comité encarregat de crear els lemes que lluiran les samarretes -s'ha desestimat comparèixer sota una única divisa- de tal manera que tots aquells que vulguin participar-hi podran triar entre quatre o cinc missatges (text blanc sobre samarreta negra i a la part posterior constarà Club de tortura. Tots els models disponibles en tres talles). Aquestes són les propostes més votades fins ara.

Yokapatawpha, ciudad de vacaciones.
Molt brogit per a no res.
Avís: aquesta novel·la experimenta amb lectors vius.
Leer Faulkner me confunde.
Volem llegir llibres normals.

Si no fos gaire molèstia, us demanaria que, al mateix fer, m'estampéssiu una per a l'fgt: La llum de Faulkner il·lumina la meva vida. I una altra per a mi: Faulkner sí, faulkneristes no. Sí, ho heu entès bé: l'he acabat. Diré més, hi he tornat. Per exigències de la complexitat narrativa, sí, però també perquè m'ho demanava el cos. Confesso que la primera lectura em va aguditzar la presbícia fins el punt d'obligar-me a entrar en la farmàcia més cèntrica de Monforte de Lemos (un lloc de l'estranger) i demanar, mig desesperada, unes ulleres per a llegir Faulkner. L'amable farmacèutic va alçar les celles fins al serrell i, sense demostrar cap mena d'interès pel títol de la novel·la en qüestió, la qual cosa em va despertar certes reticències, la veritat, em va encolomar unes lupes de +1,5. Oli en un llum. Ja no cal que esgoti la longitud dels braços mirant d'enfocar. Ara ja puc estar pels Compson.

En fi. No sé si la samarretada arribarà a bon port, però quasi m'hi jugo el coll que El brogit i la fúria passarà a la història com el llibre més abandonat del club de lectura.

(Molt em temo que continuarà...)

_______________________
P.S.:  Això de Yokapatawpha hauria de ser comtat en comptes de ciutat, però no rimava.


11 setembre 2011

l'hora del lector


09 setembre 2011

el temps i els rellotges que l'assassinen


Fa cosa d'un parell de dies, en els comentaris de no sé quin apunt, el Doctor Vilardekyll i jo ens vam embolicar a parlar del temps i El brogit i la fúria, de la importància que ens semblava que tenia el tema (estàvem absolutament d'acord) i de com Faulkner va provar de plasmar-ho amb saltirons cronològics que riu-te'n del mareig del Dragon Khan i blablabla. El doctor va fer referència a la coberta de l'edició de Proa, on senyoreja un rellotge amb el vidre petat, i tots dos vam coincidir en l'encert de la tria.


"Em vaig adreçar cap a la calaixera i vaig prendre el rellotge, amb l'esfera cap a terra, encara. Vaig copejar el vidre contra l'aresta de l'angle de la calaixera i vaig recollir els fragments amb la mà i els vaig posar dins el cendrer i vaig arrencar les busques i també les vaig ficar dins el cendrer. El rellotge continuava funcionant. El vaig posar cara enlaire, l'esfera nua i les rodetes fent tic-tac, tic-tac a dins, sense poder fer cap altra cosa".
(Diu en Quentin al capítol segon)



Si haig de creure la informació de la guarda, on consta que la responsable del disseny és una tal Susanna Ullibarri, resulta que no la conec, però en estricta aplicació d'una estranyíssima teoria segons la qual tots els éssers humans que habitem el planeta Terra estem connectats per una cadena de, com a molt, cinc coneixences comunes, ara va i me'n sobren quatre. I la cosa m'ha fet una gràcia de no dir.

Coincidències a banda, des de llavors no m'he pogut treure del cap un parell de textos.
Cada foll amb el seu brogit, per poc sentit que tingui.

Aquí

Se m'han tornat les coses
com encenalls cremats.
He deixat els meus passos
fora d'aquí:
sabates molt gastades.

No moure'm.
Passar molt de temps
aquí.
   -Se m'ha tornat un corrent
silenciós, que no veig, el temps.

Joan Vinyoli. Ara que és tard.
***

Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj
Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

Instrucciones para dar cuerda al reloj
Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan.
¿Qué más quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa.

Julio Cortázar


07 setembre 2011

de bill a billy

"Cuando [Faulkner] fue maestro, no leía apenas a sus contemporáneos, releía cada año los libros que le habían gustado de joven: el Quijote, Shakespeare (llevaba siempre consigo sus obras completas), Dickens, Flaubert, Balzac, Moby-Dick, que incluso leía en voz alta a su hija de corta edad. Cuando un periodista observó que la niña era pequeña para eso, Faulkner contestó muy serio: "Pero es que la niña quiere saber qué le va a pasar a la ballena". El libro que deseó haber escrito fue En busca del tiempo perdido."

Javier Marías. Faulkner y Nabokov: dos maestros. Debolsillo, 2009. P. 64.

***

Si parlant d'El brogit i la fúria no dic Xècspir, si no torno a repetir, per enèsima, que el títol surt d'uns versos de Macbeth, rebento com un aglà.

Tomorrow, and tomorrow, and tomorrow
Creeps in this petty pace from day to day,
To the last syllable of recorded time;
And all our yesterdays have lighted fools
The way to dusty death. Out, out, brief candle!
Life’s but a walking shadow, a poor player
That struts and frets his hour upon the stage
And then is heard no more: It is a tale
Told by an idiot, full of sound and fury,
Signifying nothing.



Macbeth, acte v, escena v 
Demà i demà i demà, de dia en dia, / avança miserablement, a petits passos, / fins a l'última síl·laba dels registres del temps, / on els nostres ahirs han mostrat als beneits / el camí de la pols i de la mort. /Apaga`t, doncs; apaga't, flama breu! /  La vida no és res més que una ombra que camina; / un pobre actor que es mou enrigidit / i consumeix el temps que està en escena, / i que després, ja no se'l sent mai més; /  és un conte explicat per un dement, /  ple de soroll i fúria, i sense cap sentit. (La traducció és de Salvador Oliva.)

06 setembre 2011

la cua de palla: retrat en groc i negre


Ahir vaig rebre un correu electrònic.

Assumpte: La Cua de palla: retrat en groc i negre.
Text: Aviat es tornarà a parlar de La Cua de palla...

I, adjunt, aquest vídeo:





No sé quant de temps és aviat. Demà és aviat. I la setmana que ve. Segons com, fins i tot el proper mes de gener pot ser aviat, també. En tot cas, fa tot l'efecte que aquesta espera no vol cadira.

05 setembre 2011

obiols, rodoreda, faulkner et al.


Armand Obiols i Mercè Rodoreda a Roissy-en-Brie.

[Viena]
Dilluns, 4.6.1962
Nit

Ninons:

Avui -fent un esforç- acabaré de llegir Bearn. Decepció absoluta. La novel·la comença bé. L'estil, amb mallorquinismes, té un cert to, bastant adequat a la mentalitat d'un capellà de fi de segle (que és el que narra la història). Però aquí s'acaba tot. Quan després de 50 pàgines veus que no passa absolutament res que valgui la pena d'ésser narrat, el llibre comença a caure del dits. Però sempre esperes que alguna cosa passarà. He llegit 240 pàgines i estic, si fa o no fa, com al començament: esperant que passi alguna cosa interessant. No crec que això passi en les 30 que manquen. Per ambientar la novel·la i el protagonista es fan tantes al·lusions inútils a la política europea de l'època de Napoleó III, a la cultura francesa del XVIII, etc., que arriben a ésser inaguantables. Només un barceloní en deliri (de grandesa) pot parlar de Il Gattopardo en relació amb aquesta novel·la (com fa 50 anys es parlava de Shakespeare en relació amb Guimerà). És una novel·la d'aficionat -amb més bon gust i més cultura que Espinàs. Si algunes coses recorda, en certs indrets, són certs indrets -els més fluixos- d'algunes novel·les de Baroja. En fi: no arriba mai a la sola de la sabata de Colometa.
El mal del 99 per cent dels escriptors catalans ve del fet que són purs aficionats: gent que escriu, amb escassa ambició, una estoneta després de sopar i alguna tarda de diumenge. Gent mandrosa: incapaç de trencar-se el cap i, ja no cal dir, de perdre la salut, per arribar a dir alguna cosa.
No serà inútil, de totes maneres, que llegeixis Bearn. Més val tenir una idea del que es fa pel nostre país. No hi perdis, però, massa hores. Et seran infinitament més útils 6 pàgines de Faulkner -o de qui sigui.

Ahir vaig dormir tot el dia. Fa un temps inconcebible (vaig encara amb abric). Avui a les 11 feia sol. A un quart de dotze el cel s'ha enfosquit en cinc minuts, ha fet un tro enorme, i al cap de deu minuts ha tornat a sortir el sol. Fa vent. La temperatura salta de 10 o 12 graus d'un cap de dia a l'altre. Tinc el cap com una petxina buida. I, sobretot, son, una son que no se m'acaba mai.
Demà et parlaré de la Mort. Pots treballar tranquil·la: no tens a Barcelona cap competidor seriós -ni remotament. Tampoc no tens cap pressa: cap dels que ara escriuen a Catalunya és capaç de fer res que valgui mitja dotzena de pàgines teves. Però treballa una mica cada dia. És l'única manera de fer alguna cosa: amb suor, dolor i alegria. I, sobretot, amb veritable ambició.
Una abraçada.

Joan

Armand Obiols. Cartes a Mercè Rodoreda. Pròleg d'Anna Maria Saludes. Fundació La Mirada, 2010. P. 333.


04 setembre 2011

cançoneta

Aquesta, diuen, és el millor tema d’aquest gran grup. Ara que s’acosta la tardor, serà bo recordar-la.



03 setembre 2011

estelle oldham de faulkner parla


En una oportunidad [Faulkner] logró escapar del periodista por la puerta de atrás, y quizá fue peor, ya que éste aprovechó para entrevistar a su mujer, la señora Faulkner, quien, desprevenida y cándida, opinó que "Billy" no escribía cuentos tan buenos y que no creía que él mismo los entendiera, aunque las novelas, "ah, eran otra cosa". 

También contó que Billy se encerraba durante horas en su estudio, pero que como no había llave, arrancaba el pomo de la puerta y se lo quedaba dentro. Dio una imagen de hombre violento.

Javier Marías. Faulkner y Nabokov: dos maestros. Debolsillo, 2009. P.63.


02 setembre 2011

llegir i escriure


LLEGIR
Un llibre és un mirall: si s’hi mira un ase no es pot pas esperar que reflecteixi un apòstol.
C.G. Lichtenberg

ESCRIURE
L’objectiu de l’autor és dir un cop i amb molt d’èmfasi “Ell va dir”.
H.D. Thoreau


___________________________

P.S.: Aquestes citacions encapçalen el text d'Auden recollit en el volum Llegir i escriure (Empúries, 1996. Traducció i edició a cura de Jordi Larios), una antologia que reuneix "L'art de la ficció", de Henry James, "La tradició i el talent individual", de T.S. Eliot, "Llegir i escriure", de W.H. Auden, i el pròleg a El quadern daurat, de Doris Lessing. Aquests textos constitueixen una reflexió summament lúcida sobre l'ofici d'escriure i una reivindicació contundent del plaer de llegir.
Podria haver transcrit fragments de l'Auden, i no pas les citacions d'altri

"Atacar els llibres dolents no és tan sols una pèrdua de temps, sinó que va malament pel caràcter. Si trobo que un llibre  és dolent de debò, l'únic que em pot interessar d'escriure'n alguna cosa ha de sortir de mi mateix, de l'exhibició més gran d'intel·ligència, enginy i malícia de què sigui capaç. No es pot pas fer la ressenya d'un llibre dolent sense presumir." 
o
"En teoria, l'autor d'un bon llibre hauria de ser anònim, perquè és l'obra, no la persona, el que s'ha d'admirar. A la pràctica això sembla impossible"
o
“No es pot pas educar el paladar d’una persona dient-li que el que està acostumada a menjar –per exemple cols massa bullides, insípides- és repulsiu, sinó convencent-la perquè provi un plat ben fet de verdura. És veritat que hi ha gent amb qui sembla obtenir-se un efecte més ràpid dient: “La col massa bullida només agrada a les persones vulgars; als més refinats els agrada la col tal com la fan els xinesos” però és menys probable que l’efecte duri”

, per exemple. Però no ha pogut ser.


01 setembre 2011

renovar-se en sintonia





El relat, ben aviat.