dijous, 25 de febrer de 2021

la novel·la que tatiana tibuleac va escriure en dos mesos


MERCEDES ESTRAMIL
La novela que Tatiana Tibuleac escribió en dos meses
El País (Uruguay)
16|8|2020


Un debut con trama sencilla, sensiblera y acumulación de tragedia. Así empezó Tatiana Tibuleac.


Hay debuts novelescos que sacuden, sea por su factura impecable, por una trama impactante, por un buen marketing que los catapulta. Ahí están El guardián entre el centeno (1951) de Salinger, Matar a un ruiseñor (1960) de Harper Lee, Las vírgenes suicidas (1993) de Jeffrey Eugenides o incluso Zonas húmedas (2008) de Charlotte Roche para dar cuenta de cuántas y misteriosas pueden ser las razones. La rumana Tatiana Tîbuleac ha ensayado también un debut con gancho pese a lo acaramelado y poco feliz del título: El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes (2016). La trama es sencilla, sensiblera, con acumulación de tragedia: un artista inválido y millonario recuerda el verano de su adolescencia en el que su madre murió de cáncer y él, que la odiaba, aprendió a quererla. La ejecución y la estructura narrativa, sin embargo, justifican que Tîbuleac haya saltado del anonimato al reconocimiento luego de un primer libro de relatos (Fábulas modernas, 2014) y antes de una segunda novela (Jardín de vidrio, 2018).
El comienzo traza el perfil moral y afectivo del narrador y procura el shock: “Aquella mañana en que la odiaba más que nunca, mi madre cumplió treinta y nueve años. Era bajita y gorda, tonta y fea”. Potente en el desapego, el protagonista y narrador —Aleksy— despliega el relato en setenta y seis microfragmentos que alternan la narración cruda de hechos del presente o del pasado (la muerte de una hermana pequeña, el abandono paterno, la enfermedad de la madre, un viaje inesperado y reparador por el norte de Francia) con sentencias buscadamente poéticas: “los ojos de mi madre eran campos de tallos rotos”, “los ojos de mi madre eran mis historias no contadas”, “los ojos de mi madre eran cicatrices en el rostro del verano”, etc. Ese aliento lírico contrasta con la aspereza que procura dar el narrador nihilista, desencantado de todo, atrapado en un bloqueo creativo y una condición psiquiátrica ya crónica. El ángel del Holden Caulfield de Salinger sin duda pasa por ahí, pero no se queda.
El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes promete más de lo que da, como si Tîbuleac no hubiera podido parar a tiempo el torrente emocional y se hubiera enamorado de él. Nacida en Moldavia en 1978, con porte de modelo,Tîbuleac es licenciada en literatura rusa y trabajó como reportera de televisión. Asegura haber escrito la novela en dos meses, confesión que tanto avala la pasión con que la encaró como los deslices que no evitó.


dimecres, 24 de febrer de 2021

reactivem els fons editorials!


MARINA ESPANA
Reactivem els fons editorials!
Ara
18|2|2021

 

Som a dos mesos de Sant Jordi i, tot i la incertesa que ja s’ha instal·lat per sempre a les nostres vides, sembla que tindrem Dia del Llibre. No serà com sempre: passarà en espais acotats i controlats, és a dir, que no veurem riuades de gent amb roses a les mans ni clavant cops de colze per intentar comprar l’últim llibre de... un moment! ¿Podria ser que la pandèmia, amb tot el patiment que ha comportat i que comportarà, tingui alguna cosa de positiva? ¿No només que no hagi estat especialment dura amb el sector del llibre (tot al contrari) sinó que ajudi a netejar una mica el panorama de novetats publicades? ¿Que les editorials hagin de ser més prudents i no puguin arriscar-se a inventar-se aquells llibres que només tenien sentit per a un dia de compra embogida?

D’acord, es perdrà la màgia i el passeig i les festes i el sarau, però què me’n dieu d’unes llistes de més venuts amb cara i ulls? Ja no dic plenes d'Elias Canetti o de Robert Musil (és broma), però sense pastissers, presentadors de televisió o youtubers que només hi posaven la cara, potser les llistes s’acostaran més a les d’una societat lectora.

Fa molts anys que rebo els butlletins de novetats editorials i també en fa molts que, a aquestes altures de l’any, ja havia començat el degoteig de títols que era evident que no arribaven ni a passat l’estiu. Aquest cop sembla una mica diferent. Com diu el tòpic, aquesta pandèmia ens brinda l’oportunitat de fer canvis de fons. Doncs només que siguin de fons editorials, ja serà molt. Ara sí que els grans grups i les editorials veteranes no tenen excuses per treballar de debò els títols que donen personalitat a un segell: fer política d’autor, recuperar títols editats en butxaca o reeditar títols fonamentals que han quedat trinxats i oblidats.

Com que la immensa majoria no ho ha fet ens els últims trenta anys, no serà fàcil. Però si no ho fan, ens veurem abocats al de sempre: buscar títols de segona mà en parades de llibre vell o per internet, esperar que l’atzar faci que un jove editor reediti aquest o aquell autor, visitar les biblioteques (encara sort!) i altres activitats que una cultura normal ni tan sols es planteja. A veure si podem evitar aquella sensació que cada generació torna a fer la mateixa feina que l’anterior. 

 

dimarts, 23 de febrer de 2021

l'estiu de la tibuleac


MERCEDES MONMANY
Tatiana Tibuleac y su verano de la paz
Abc Cultural
23|7|2019

En esta dura novela, la escritora y periodista moldava nos surmerge en una historia de rencor, y perdón, en el ámbito familiar.

Construida a base de breves capítulos, al modo de poéticas y fulminantes escenas de una enorme negrura y, a la vez, de una estremecedora belleza, la escritora rumana Tatiana Tibuleac (Chisinau, Moldavia,1978) compuso con su novela El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes un extraordinario e insólito relato dedicado a la violencia del amor en familia. Amores que en ocasiones matan y que dejan heridas de por vida y un rencor profundos rememorados, después, con una rabia sin consuelo dese las primeras líneas: «Aquella mañana en que la odiaba más que nunca, mi madre cumplió treinta y nueve años. Era bajita y gorda, tonta y fea. Era la madre más inútil que ha existido jamás».

Pero solo por un verano, en aquella madre resplandecieron unos bellos ojos verdes sin igual. El amor contrariado, lleno de resentimiento, de un adolescente por su madre es contado con enorme maestría por Tibuleac. El lenguaje sumamente conciso se clava como un puñal, ayudado por una dolorosa, casi insoportable, tensión narrativa.

Amarga culpa

El protagonista casi absoluto es un odio fijo, sin contemplaciones ni adornos apaciguadores, cuyo origen el lector va conociendo poco a poco, conforme avanza la acción y según los pocos personajes lo van desvelando, entre la bruma de un recuerdo fatal que los tiene a todos secuestrados. Un odio, a causa de traumas no sanados, que forma parte de los tabúes más innombrables que horrorizan a nuestras sociedades supuestamente civilizadas.

Batallas campales, diarias, que llevan a la enfermedad mental a un adolescente, Aleksy, que deberá ser internado en un centro de jóvenes conflictivos. «No te suicides», estos chicos se dirán unos a otros cuando sus familias vienen a buscarlos para irse de vacaciones, o simplemente para continuar viviendo juntos la pesadilla. La historia de esta novela narra la tragedia de la familia de Aleksy, un pintor que se ha bloqueado y que ahora rememora el verano, hace veinte años, en que siendo un adolescente realizó un viaje al sur de Francia con su madre. El verano de la supuesta reconciliación. Una especie de road movie terapéutica para curar el odio de Aleksy por su progenitora, tan siniestramente arraigado. Pero no es solo eso. Se trata también de un viaje del adiós, aunque Aleksy en principio aún lo desconozca. Su madre se está muriendo de cáncer y pide desesperadamente ser perdonada en medio de esa espiral de cólera destructora.

Familia de emigrantes polacos instalados en Inglaterra, con un padre alcoholizado que los dejó y que jamás se ocupó de ellos, el pozo negro del que no logra salir está habitado por una imagen fija: la de la pequeña y dulce Mika, la hermana de Aleksy, que murió en un accidente, y por lo que todos se culpan amargamente, despreciando al hermano que ha quedado vivo: «Ni amado, ni deseado, ni desechable […]. Si hubiera existido un mercadillo de personas mi madre y mi padre me habrían cambiado por un pulverizador o, simplemente, me habrían abandonado debajo de un tenderete y habrían salido corriendo».

 

dilluns, 22 de febrer de 2021

una certa idea de món


Hace diez años cambié de ciudad. ¿Y a mí qué?, diréis. Pues que allí dejé todos los libros que había leído hasta entonces para entrar en una casa en la que no había ni un solo libro mío. Con lo que ahora, aquí dentro, hay diez años de libros míos, mis últimos diez años. Los tengo colocados uno al lado del otro, no en orden alfabético o por tipología, sino según el orden en que los he ido abriendo (un sistema que, por cierto, recomiendo; en noches de aburrimiento, te pones a mirar los lomos y, echándole ganas, es como si revivieras fragmentos de tu propia vida, basta dejar que te vuelva la sensación de aquella vez que los tuviste entre las manos; y vuelve, vaya si vuelve). Esta es la razón por la que soy capaz de decir, con cierta exactitud, cuáles son los cincuenta mejores libros que he leído en los últimos diez años. Algo más difícil sería explicar por qué he decidido dedicarle un artículo a cada uno de ellos. Entregando uno a la semana, cada domingo, durante un año.

Para que otros también los lean, diría yo. Pero hay algo más. Por lo pronto me apetece hablar de libros en un momento en el que ya no parece tan importante contarse cuáles son buenos y cuáles no, discutir un poco, tomar partido. Resulta más fácil hacerlo hablando de cine o de política. Y sin embargo ahí están siempre los libros, a miles, y ahí siguen, exponiendo una sociedad de placeres pacientes que, silenciosamente, contribuye al desarrollo de la inteligencia y de la fantasía colectivas. Todo lo que se pueda hacer para dar relevancia a esta apacible liturgia, que se haga. Y aquí estoy yo, cumpliendo con la parte que me corresponde.

Pero al final hay otra razón, que para mí es incluso más importante y que he tratado de resumir en el título de este proyecto que ha durado un año. Una cierta idea de mundo. El hecho es que me resulta cada vez más difícil expresar lo que veo cuando miro a mi alrededor; y concentrarme solo en una parte de este gran espectáculo no parece llevar muy lejos, uno acaba topándose con tecnicismos que enfocan el detalle pero pierden de vista el conjunto que lo integra, que es lo que en realidad importa. Por otra parte, ¿cómo puede uno estar callado con todo lo que pasa alrededor? Con mayor razón si eres alguien que se gana el pan trabajando con la inteligencia y el gusto. Es un lujo que no te puedes permitir. Y después me viene a la mente una cosa que he aprendido de los más mayores: si quieres saber lo que piensan del mundo, simplemente déjales hablar de lo que conocen y aman de verdad. (Pregúntales cómo se imaginan el Paraíso si quieres saber qué piensan de la vida; no sé quién lo dijo, pero es cierto.) Yo tengo dos o tres cosas que conozco a fondo y que amo con locura. Una de ellas son los libros. Un día se me ocurrió la idea de que si me ponía a hablar de ellos, de uno en uno, solo de los buenos, sin hacer nada más que eso, se me ocurrió que de ahí podía surgir una cierta idea de mundo. Con muchas posibilidades de que fuera la mía.

Así que aquí estoy. Quisiera solo puntualizar que habrá un poco de todo, novelas, ensayos, tebeos, libros recién publicados, textos quizás ya fuera de catálogo, basta que tengan forma de libro. Y quisiera también recordar que no son los cincuenta mejores libros de mi vida, eso sería otra cosa, una especie de Canon personal que nunca se me ocurriría realizar; estos cincuenta son fruto de la casualidad, de lo que por azar he leído en un período de mi vida, solo eso. Para que nos entendamos, no estará Viaje al fin de la noche (ese lo leí cuando tenía veinte años). Ni Anna Karénina (que me reservo para alguna larga convalecencia, deseando entonces no tener que leérmelo nunca). Simplemente he elegido los mejores cincuenta libros de entre los que he leído recientemente, de los que hablo con los amigos cuando terminamos las discusiones sobre cine y política. Se merecían algo más.


A.B., noviembre de 2012



Llegiu també:

Una cierta idea de mundo. Enric de Balanzó. Blog de l'Escola de Llibreria.


diumenge, 21 de febrer de 2021

una llibretera de blanes


TODOS tenemos la librería que nos merecemos, salvo los que no tienen ninguna. La mía es la Sant Jordi, en Blanes, la librería de Pilar Pagespetit i Martori, en la antigua riera del pueblo. Una vez cada tres días voy a husmear allí y a veces cruzo unas palabras con mi librera. Pilar Pagespetit, que es, como su nombre indica, una mujer menuda, dedica las mañanas y también algunas tardes, cuando hay pocos clientes, a ordenar albaranes y envíos y a leer sus libros preferidos. En esas horas Pilar Pagespetit está y no está. Es decir, está, pero está como si no estuviera. En esas horas o en esos minutos una librería se convierte en un puesto avanzado de exploración en no se sabe dónde. En territorio salvaje, tal vez, en territorio yermo, posiblemente. Y todos los que entran tienen pinta de náufragos, incluso las señoras que vienen a buscar el Pronto. En esas horas en la Sant Jordi se escucha música de jazz (que a mí me pone nervioso y a Pilar la relaja), aunque en otras ocasiones es posible escuchar música clásica, música étnica y música brasileña, cuyas notas también contribuyen a relajar a mi librera. Sin ninguna duda cualquier librero tiene motivos más que sobrados para ponerse nervioso, me digo cuando escucho los acordes sombríos de John Coltrane, aunque mi librera, rodeada de música tranquilizante, no parece tomarse las cosas muy a pecho. Cuando le pregunto si siempre quiso dedicarse a este oficio me contesta que no lo sabe. Empezó en Tordera, como bibliotecaria, y hace dieciocho años, cuando se vino a vivir a Blanes, levantó su librería y parece feliz. Yo también estoy razonablemente feliz con mi librera. Tengo crédito y generalmente me consigue los libros que le encargo. Más no se puede pedir.

 

Roberto Bolaño. «La librera». A: Entre paréntesis. Anagrama, 2004. P. 112-113.


dissabte, 20 de febrer de 2021

vot de silenci


Es conta la història següent d'Arnold Böcklin, el seu fill Carlo i Gottfried Keller: un dia seien a l'hostal, com solien fer-ho. La seva tertúlia ja era coneguda feia temps pel tarannà lacònic i tancat dels seus tertulians. També aquest cop el grup seia en silenci. Aleshores, al cap de molta estona, el jove Böcklin va fer una observació: «Fa molta calor»; i passat un quart d'hora, el vell: «I sense vent.» Per la seva banda, Keller va esperar una estona; després va alçar-se tot dient: «No vull beure entre xerraires».

Walter Benjamin. «Robert Walser». A: Assaigs de literatura contemporània. Selecció i pròleg d'Ignacio Echevarría. Traducció de Pilar Estelrich. Columna, 2001. P. 30.

dijous, 18 de febrer de 2021

la moldava que no sap escriure d'amor


Tatiana Tibuleac, la exitosa autora moldava que no sabe escribir de amor
Redacció
La Vanguardia
15|3|2019

La moldava Tatiana Tibuleac es consciente de que sus libros son "duros y atormentados" y reconoce que no sabe escribir de amor aunque lo haya intentado, una dureza que golpea en la primera novela que publica en español, "El verano que mi madre tuvo los ojos verdes".
Afincada en París, Tibuleac ha recibido el Premio de la Unión de Escritores de Moldavia, el Observator Cultural y el Lyceum por esta novela, editada en español por Impedimenta, una historia sobre la muerte, la redención, la maternidad y la reconciliación.
En ella cuenta el verano que Aleksy, un adolescente problemático interno en una institución psiquiátrica inglesa, pasa en Francia con su madre, que lo rechazó de pequeño al perder a su otra hija y por quien siente un odio áspero y profundo.
Un odio que se transformará gradualmente en dependencia y en una especie de amor disfuncional, cuando la madre le confiese que una enfermedad se la va a llevar por delante y que es el último verano que pasarán juntos.
Por eso, explica la escritora, también es una novela de reconciliación y del perdón, de cómo intentar arreglar las cosas, aunque sea en el último momento.
La crítica ha destacado también la poesía que destila el estilo descarnado de esta autora, algo que asegura, desconocía saber hacer: "Dejo a los críticos la tarea de clasificar mi estilo. Solo me preocupo por escribir y no del género literario. Aunque siempre persigo que las imágenes que describo provoquen una reacción emocional", dice.
A los que aseguran que el odio que desprende el principio de la novela es exagerado les explica que piensan eso porque no lo han vivido en su propia piel y señala que sus libros tienen que ver con el hecho de haber sido periodista y haber informado durante años de asuntos sociales visitando lugares, como los orfanatos, "que nadie querría conocer".
"Todo el mundo cree que la novela esta relacionada de alguna forma con mi relación con mi madre y no lo es, en absoluto. De hecho, no tengo claro la razón por la que lo escribí; es un libro que sucedió, que tuvo lugar".
Y recuerda cómo lo escribió en dos meses, sin volver a revisar el texto: "Me sentaba por la mañana, sin moverme, sin comer, como si estuviera abducida".
Aunque sí cree que el libro tiene algo que ver con el hecho de cómo, al tener hijos, se preguntaba continuamente si era una buena madre. Y con el hecho de que en su país, la figura de la madre "es como una especie de icono religioso y no se puede hablar mal de ella, aunque sea mala".
La autora cree que la falta de amor se hereda de una generación a otra, aunque sostiene que la situación "se puede reparar".
Por eso usa el odio al principio de su novela "para poner al lector a prueba y ver si supera el 'shock' de las primeras páginas", indica la escritora, que explica que la madre "no ha sido amada, no ha cumplido sus sueños", y al perder a una hija se sume en una situación insostenible.
"Cuando una familia sufre una pérdida, generalmente no se consigue reaccionar en grupo y, a pesar de que el dolor debería ser un sentimiento que uniera a la gente, suele ser el que la separa", dice Tibuleac.

 

dimecres, 17 de febrer de 2021

homenatge al dinosaure


JORDI PUNTÍ
Homenatge al dinosaure
elPeriódico
12|2|2021

 

El relat brevíssim de Monterroso ho aguanta tot, però estaria bé que com a mínim servís d’anunci per atraure els lectors als seus esplèndids llibres

Fa uns dies, Antoni Puigverd va publicar a 'La Vanguardia' una anàlisi de la campanya electoral, i tancava així l’article: “Quan Esquerra es desperta, el dinosaure convergent encara és allà”. A la frase hi ressonava un dels contes breus més famós i més intrigant, 'El dinosaurio', d’Augusto Monterroso, i que ara em permeto citar sencer: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”. Casualment aquell mateix dia algú havia compartit a les xarxes socials un text de Lluís Rabell sobre els populismes actuals, amb aquest títol: “Quan es va despertar, Trump encara era allà”. Fou la gota que va fer vessar el got de la meva curiositat, per no dir paciència. Vaig buscar a Google les frases “Cuando despertó” + “todavía estaba allí” i, oh màgia, hi van sortir un fotimer de referències. Entre les més recents, esclar, “quan es va despertar, el coronavirus encara era allà”, però també variants com ara “Mariano [Rajoy] encara era allà”, “el canvi climàtic encara era allà”, “l’atur encara era allà” i fins i tot un llibre titulat 'Cuando desperto, el elefante todavía estaba allí' —un recull d’assajos dedicats a la imatge del rei emèrit Joan Carles en la cultura visual (no és broma).

S’ha de reconèixer que l’efecte mnemotècnic de la frase és seductor —jo mateix l’he feta servir algun cop—i a més a més ho aguanta tot. Al llarg dels últims anys, en tertúlies i articles, el dinosaure ha sigut el franquisme i el procés, la bandera espanyola i l’estelada, les obres de l’AVE i la corrupció. El conte de Monterroso ha fet tanta fortuna que no és difícil suposar que molta gent ja el cita sense saber que és d’ell. Estaria bé, doncs, que com a mínim servís d’anunci per atreure lectors als seus llibres esplèndids, començant pels contes d’'Obras completas (y otros cuentos)' o 'Movimiento perpetuo', i per aquell dietari de títol tan curiós, 'La letra e'. D’alguna manera, però, aquest èxit és un gir del destí que s’adiu amb la seva obra breu, particular i mig secreta: que una sola frase el representi per tot el que ha escrit. Com diu ell mateix en un altre conte curtíssim, 'Fecundidad': “Hoy me siento bien, un Balzac; estoy terminando esta línea”.


dimarts, 16 de febrer de 2021

subratllats anònims vinguts de sant gervasi


TINA VALLÈS
Subratllats anònims vinguts de sant gervasi
Vilaweb
12|2|2021


Beneït sigui l’invent del préstec interbibliotecari! He de començar així perquè des que el vaig descobrir que no hi ha setmana que no exerceixi aquest dret i faci viatjar amunt i avall de la ciutat tot de llibres que de sobte necessito amb urgència. Començo així perquè em fa l’efecte que no és un invent gaire conegut i saber que tens a la teva disposició i de franc tots els llibres de totes les biblioteques de la ciutat deu ser la millor notícia que et poden donar en divendres –i si en vols un d’una altra localitat, em penso que pagant-ne el transport també el pots tenir.

Ara mateix tinc cinc llibres de biblioteques de Barcelona a casa i només un és de la del barri. Aquesta setmana n’he llegit un que venia de la biblioteca de Sant Gervasi. Bé, l’he mig llegit. Tenia unes cent pàgines i vaig arribar a la 51 amb penes i treballs. Per què? Pel llibre? No només, també pels subratllats. La novel·la no em convencia, però era tan breu que si no hagués estat tan “mal subratllada” l’hauria acabada. Era una història entre morbosa i escatològica que no cal comentar, em vull centrar en el lector anònim que va decidir guixar el llibre tot i que no era seu, i sobretot en el que va pensar que era digne de remarcar, perquè em va ben destarotar.

Cada vegada, i no eren poques, que algú en la novel·la es masturbava, pixava, cagava o treia els genitals a ventilar sense venir gaire a tomb, apareixia el llapis del lector a subratllar tots aquells fluids i aquelles ferums amb un traç fort, que deixava un solc a la pàgina, i tremolós, com de qui subratlla al metro o en un estat de tensió poc a joc amb la lectura. Al principi vaig pensar: quina lectura més tendenciosa n’està fent, el senyor del llapis, i de seguida vaig demanar-me per què em pensava que era un senyor i el cap ja em va volar lluny de la novel·la. A mesura que anava llegint, els personatges de ficció m’anaven despertant menys interès, i el del llapis anava prenent cos, forma, veu, olor, tot.

Al meu cap, aquell llapis era escarransit, de propaganda, segurament de l’Ikea, i viatjava amunt i avall del metro de Barcelona a la butxaca d’un abric fosc i ple de boles. Mentre les dones del llibre continuaven espaterrades per tots els racons imaginables, el senyor del llapis per a mi ja tenia uns trenta-cinc anys, vivia en parella i llegia sempre fora de casa, al metro o en cafès, en bancs o mentre esperava algun col·lega amb qui parlaria de llibres, sèries i aquests dies, només una mica, de política. Ja li posava cara i començava a entendre per què subratllava el que subratllava: ho feia per a mi, que llegiria aquell llibre a casa, amb un llumet petit per tota companyia, mentre a l’habitació del costat miraven una sèrie blanca de superheroïnes; bé, no exactament per a mi, sinó per a tots els que arribarien al llibre després d’ell.

En un primer moment, quan només n’havia llegit una desena de pàgines, pensava que els subratllats del senyor de Sant Gervasi responien als seus interessos, que marcava frases que li havien agradat pel que deien o per com ho deien, però de seguida em vaig renyar per fer-ne una interpretació tan simple, sobretot perquè vaig recordar el meu exemplar de La casa de Bernarda Alba, que si algú l’obre es pensarà que a mi només m’interessen els adverbis i els adjectius. És que quan anava a l’institut, en una assignatura optativa de teatre, vam llegir aquesta obra de Lorca durant tot un trimestre i la vam desgranar fins a veure’n totes les costures (totes les que pots veure en un text del mestre quan tens quinze anys, que són unes quantes). Crec que vaig llegir-la una vintena de vegades, i en una de les lectures em vaig proposar esbrinar quants adjectius i adverbis havia emprat Lorca per fer avançar aquell drama tan ple de silencis. No recordo quines conclusions en vaig treure, però sí que en acabat aquells subratllats m’han recordat per sempre més unes classes de lectura teatral que em van obrir tot un món.

I si el senyor del llapis de Sant Gervasi s’havia proposat fer un estudi semblant al meu dels adjectius i els adverbis? I si…?

 (Pausa dramàtica.)

I si…, ai, ai, però i si el senyor de Sant Gervasi no era de Sant Gervasi? I si…, i si aquells subratllats venien d’un altre préstec interbibliotecari? Hauria donat el que fos, en aquell moment, per poder consultar la fitxa bibliotecària de l’exemplar i veure quin camí havia seguit, saber per quantes mans havia passat i discernir quina de totes elles havia sigut la que l’havia subratllat d’aquella manera tan premeditada, com qui assenyala un mugró que es marca sota una samarreta en una innocent fotografia de grup.

Qui podia continuar llegint aquella novel·leta mentre tota aquella altra trama es desplegava cada cop més enteranyinada amb cada nou subratllat? De cop i volta ja res no era segur, el meu cap ja imaginava una senyora fent veure que subratllava com un senyor que s’esvera cada cop que un cos de dona fa alguna cosa més que fer bonic o posar calent aquella mena de lector mascle que llegeix novel·letes com aquella per trobar-hi el que per la xarxa es troba amb un parell de clics i molt menys esforç; aquella mena de mascle que potser després es penja la medalla de llegir una novel·la com aquesta per semblar més obert de mires del que en realitat és. Imaginava aquella senyora articulant tot un discurs polític, tota una reivindicació a partir d’una crítica amagada rere una colla de subratllats i em venien ganes de saber què en pensaria de tot allò l’autora, però després volia tornar a indagar sobre les intencions ocultes rere aquells subratllats, sobre qui hi havia al darrere, i ja tot eren interrogants infranquejables, res no indicava que fos un senyor, ni que fos de Sant Gervasi, ni tan sols de Barcelona, perquè bé havia pogut pagar el cost del transport per poder llegir aquell llibret des de… Vallfogona, Camprodon, Ulldecona, Mollerussa…?

Així que aquells subratllats, que en un primer moment m’havien fet nosa perquè em pensava que em condicionarien la lectura, m’havien acabat fascinant més que el que se suposava que necessitava tant llegir que ho havia demanat per préstec interbibliotecari. Per això, per això em costa tant deixar els meus llibres guixats (mal senyal, si no els he guixat gens), perquè parlen més de mi que el que escric. Necessitaria seure al costat del lector i anar-li dient el motiu de cada subratllat: no, això no és que m’agradi, és que ho marco perquè ho trobo redundant; no, això sí que m’agrada, sobretot per com ho diu més que no pas pel que diu; sí, aquesta frase l’ha dita massa tard, oi que tu també ho veus?; i aquesta altra, aquesta altra convé que la marqui perquè quan escrigui allò que tinc pensat escriure m’anirà bé tenir-la a l’abast.

Potser el senyor o senyora de Sant Gervasi o d’on sigui que va subratllar aquella novel·leta que vaig deixar a mitges buscava en el que escriuen els altres exemples o contraexemples per trobar la manera d’escriure ell o ella després. O, potser, fent aquell recompte explícit de fluids i ferums volia fer veure als futurs lectors no d’aquell llibre sinó d’aquell exemplar que la novel·leta abusava d’aquella mena d’escenes fins al punt de buidar-les de tot el gas, de tota la força, que d’entrada podien tenir. Potser, potser…, tot són potsers, tot són opcions, i jo com a lectora n’he de triar una, de lectura, perquè llegir és triar i de vegades t’ho recorden uns subratllats anònims vinguts de Sant Gervasi. Beneït sigui l’invent del préstec interbibliotecari, oi?


dilluns, 15 de febrer de 2021

diari d'un artista orfe


SERGI SÁNCHEZ GUIRAO
'El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes': diari d'un artista orfe
elPeriódico
16|8|2019

Tatiana Tîbuleac és una autora de talent desbordant que potser hauria de controlar la temperatura de la seva poètica

Diu Tatiana Tîbuleac que, a Romania, parlar malament d’una mare és una blasfèmia. La mare com a cos sacre, com a gènesi religiosa de la vida, és la causa primordial de profanació de les pàgines inicials d’aquesta primera novel·la, arravatada com només ho poden ser els textos escrits des de les vísceres. Estructurada en capítols breus com ràfegues de vent, interrompudes en sèrie per variacions del seu pavesià títol que cauen com fulles seques, ‘El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes’ comença com el relat d’un boig adolescent que ha declarat la guerra a la figura materna per acabar com el diari d’un artista madur que ha aconseguit reconciliar-se amb ella. El seu és un viatge de redempció, literalment terapèutic, tot i que el lector tardi molt a saber-ho.

Tot apunta, en aquesta llarga arrencada, que el rosari de desgràcies que enfonsa en l’odi Aleksey, tot just sortit d’un psiquiàtric i amb el trauma de la mort de la seva germana petita a l’esquena, es traduirà en ràbia contra una mare que no ha sabut estimar-lo, que es va sentir abandonada pel món i no es va adonar que encara li quedava algú a qui estimar. Hi ha compassió per la germana morta, però el discurs és directe, de rebel amb causa amb instints assassins, com un d’aquests antiherois d’Irvine Welsh que serien capaços de vendre la seva família per una dosi d’heroïna tallada amb amfetes.

De sobte l’últim estiu 

De sobte l’últim estiu. I, no obstant, Tîbuleac ens té reservada una doble sorpresa. Una sorpresa que afecta la substància del relat, i una altra la seva temporalitat. Una confessió, que podria retitular la novel·la ('De repente, el último verano'), i que reconfigura l’agressiva, cruel relació maternofilial en un acte sacramental, tornant-li a la mare la seva condició humana, i al fill la comprensió del món que li falta, sense que la prosa mai caigui en els tics de l’autoajuda. El que ens explica Aleksey es transforma en un quadern de bitàcola, un diari íntim per encàrrec del seu psiquiatre, quan, una vegada convertit en artista plàstic milionari, ha d’enfrontar-se a un bloqueig creatiu. Si el lector esperava la història d’un fracassat, Tîbuleac li dona la volta a la truita: els diners no fan la felicitat, però la ira i la tristesa poden convertir-se en art. No obstant, un mai pot fugir del seu passat, i Aleksey ha de tancar aquest capítol traumàtic de la seva vida. Només l’escriptura pot ajudar-lo a tornar a pintar.


diumenge, 14 de febrer de 2021

se m'han acabat els llibres

 


Miquel Barceló. Quaderns d'Àfrica. Galaxia Gutenberg, 2004.


dissabte, 13 de febrer de 2021

l'arribada d'una frase


A mediados de 1984, Samuel Beckett había dado por terminada su obra. No sabía si le quedaba algo por decir, pero, aunque le quedara algo, no pensaba ya decirlo. Después de todo, nunca había dicho nada. No sé si conocía este aforismo de Canetti: "El sabio olvida su cabeza." El caso es que, aunque nada tenía que decir y había clausurado la obra, Beckett, a mediados de 1984, seguía sin olvidarse de su cabeza. Y ésta le jugó una mala pasada en pleno centro de París. Se vio con su cabeza entre las manos. Y luego vino lo peor: la llegada de una frase. La frase irrumpió sin pedir permiso, mientras cruzaba el bulevar Saint-Germain. "Una noche, sentado a su mesa con la cabeza entre las manos, se vio levantarse y marchar", decía la frase. En los días que siguieron, la frase rondaba todo el tiempo su cabeza. Pedía ser escrita, pero Beckett se resistía a hacerlo. Era una frase solitaria, que exigía continuarla, y eso conducía de nuevo a la escritura. Era una trampa del bulevar Saint-Germain. "Nunca la escribiera", pensó Beckett. Y luego rectificó el tiempo verbal: "Nunca la escribiría". Y después: "Nunca la escribiré." Aquella misma noche la escribió...

Enrique Vila-Matas. La trampa del bulevar. Letras libres. Setembre 2004. 


divendres, 12 de febrer de 2021

la mare en el punt de mira


GABRIEL RAMÍREZ
«El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes»: Mirar a través de la locura
el Correo de Andalucía
12|11|2020

Este es uno de esos relatos que te abofetean y te sientan en el rincón de pensar; es una de esas novelas que te recuerdan que tienes dentro un buen montón de miserias que prefieres olvidar

Tatiana Tîbuleac nació el año 1978 en Chisináu, capital de la República de Moldavia. Y ha escrito una de las novelas más impactantes de los últimos años, «El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes».
Una madre debería ser sagrada. Sin embargo, una madre, sobre todo, es una persona de carne y hueso. Con sus miedos, sus defectos, sus secretos, sus vicios, sus silencios y sus amores ocultos y prohibidos. Es este el asunto que articula la narración y el que inunda cada capítulo del libro. La maternidad, sus bondades y su zona más oscura (que la tiene).
Una de las cosas más originales de esta novela (por eso funciona tan bien entre los lectores) es que la figura de la madre nos llega filtrada por la mirada del narrador, de su hijo Aleksy, un hombre que conocemos a través de su propia consciencia que es la de un ser atormentado y loco como una regadera. No deja de ser un problema elegir un punto de vista tan extraordinario puesto que todo lo que cuenta un loco lo ponemos en cuarentena o pierde, directamente, credibilidad (¿Usted se cree lo que le cuenta el vecino del cuarto derecha; ese que esta como las maracas de Machín? En literatura esta pregunta es extrapolable). Pero Tîbuleac logra salir airosa del atolladero tirando del lector para trasladarle de un tiempo histórico del relato a otro (existe un presente que se termina construyendo con momentos pasados y algo desordenados) para que el lector se vea en la obligación de construir su propia versión. Normalmente, este tipo de cosas en literatura suelen ser un fiasco, pero la autora trabaja desde la honestidad y desde la autenticidad, desde la coherencia.
Recuerda mucho «El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes» a dos joyas de la literatura europea.
A «Reencuentro» de Fred Uhlman en su estructura, en su forma de presentar la acción. Parece que en ambos relatos todo se ordena con la acumulación de cuadros que se explican unos a otros. La diferencia la encontramos en que el trazo es más fino en el caso de Uhlman puesto que controla mejor la imagen, no deja que la exageración se imponga. Tatiana Tîbuleac deja que se le vaya de las manos algún recurso, cosa que es normal en una primera novela.
Recuerda, también, a «El gran cuaderno» de Agota Kristof por la economía en el lenguaje, por su dureza, por su falta de compasión con todo y todos (incluidos los lectores), por su poética brutal y dolorosa.
La novela habla del amor, de la redención y de la expiación, del viaje al infierno que supone vivir, de la sorpresa que resulta ser la vida en sí misma. La novela habla de cómo una persona es capaz de distorsionar la realidad debido a su juventud, a sus odios, a su madurez o a sus enamoramientos más estúpidos y prescindibles. El libro habla, en realidad, de lo pequeños que somos y de lo poco que tenemos a mano para resistir y lograr salir adelante. Y sobre esos vehículos llegamos siempre ala maternidad como tema principal.
«El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes» es una novela en la que la autora arriesga todo lo que es como persona (como madre, como escritora, como mujer...) y este tipo de libros funcionan muy bien puesto que carecen de compasión, de autocomplaciencia o de imposturas literarias.
La traducción de Marian Ochoa es deliciosa. Y este es un acierto más de la editorial Impedimenta que sigue sumando buenos títulos a su catálogo.


dijous, 11 de febrer de 2021

què diu de la biblioteca, senyora presidenta?

 

DANIEL GIL
Què diu de la biblioteca, senyora presidenta?
5 de febrer de 2021

 

Va, anem a fer un exercici de recerca empírica per a demostrar, amb fets, palpables, demostrables, i no amb el fum de la paraula vaga, que als partits polítics que concorren a les eleccions al parlament de Catalunya d'aquest 2021 les biblioteques els importen més aviat gens. O directament els la bufa, i directament es passen el primer equipament cultural del país per l'entrecuix impúdicament. O pornogràficament, ja posats. A més, que al tren hi passo unes cinc hores diàries, i alguna cosa de profit he de fer. Servei públic, en diuen. Així que comencem aquest article dels despropòsits polítics, que ja se sap que en campanya tot s'hi val. Llegeixin i decideixin. Que jo ja ho he fet. El panorama, creguin-me, fa bastanta vergonyeta aliena. Comencem.

 

Esquerra Republicana (de Catalunya)

El programa d'Esquerra es pot consultar aquí. 187 pàgines. La paraula biblioteques no apareix fins la pàgina 145 en una frase memorable com aquesta:

Impulsar polítiques transversals de suport al foment de la lectura, la creació literària, l’edició i la distribució editorial i facilitar l’accés als conjunt de la ciutadania als serveis de les biblioteques públiques de Catalunya.

Ja els avanço que no diuen absolutament res més, no es facin il·lusions. Vaja, com si no fos fàcil accedir avui dia als serveis de lectura pública de Catalunya... I evidentment, no fan cap més concreció, no fos cas. És a dir, fum. Als arxius ni se'ls espera, ja que no apareixen per cap banda, ni del dret ni del revés.

 

Partit Socialista (de Catalunya)

Els amics de BTV em faciliten poder trobar el programilla dels socialistes. 131 pàgines. Una lectura una mica més lleugereta que els d'Esquerra. Vinga, CTRL+F i a cercar. Ep! Apareixen dos resultats. La cosa pinta bé! A veure, potser ens diuen alguna cosilla interessant.

P29. Potenciar els programes que facilitin el contacte i la interacció entre persones, com ara l’esport, les biblioteques o les activitats culturals i de lleure. (p. 46)

P18. Promoure una millora en la coordinació i la col·laboració entre totes les administracions per garantir que tots els ciutadans i les ciutadanes tenen al seu abast un servei de lectura pública (biblioteques) de qualitat. L’increment pressupostari fins al 2 % ha de permetre, entre altres millores, disposar de més recursos per a la compra de llibres amb destí a les biblioteques públiques, que hauran de vehicular-se mitjançant les llibreries de proximitat. (p. 65)

Ja m'animo. El programa sembla una mica més treballat, i parlen fins i tot d'augment fins el 2% el pressupost (entenc que del Departament de Cultura). El com... bé, el com segurament ja ho decidiran i ho especificaran quan governin... Va, ompliu-me el cubata. Seguim!

 

Pde(CAT) o com es digui

Els Demòcrates tenen el seu programa electoral penjat aquí. Per cert, canvieu la icona del Wordpress, i poseu la del partit, va! Que fa poc seriós. Si voleu us dic com es fa. Va, el programa. 140 pàgines de no res. Si busquen, hi ha tres resultats:

Per això és que tindrem especial cura en les polítiques adreçades als equipaments patrimonials, com els museus, arxius, biblioteques, espais d’interpretació del patrimoni cultural i monuments; els què representen el llegat; els testimonis de la nostra trajectòria històrica com a comunitat amb els quals ens hi emmirallen, ens interpel·len, creen sentiment de pertinença i amb ells ens identifiquen; (p. 56)

En el món al que ens dirigim, les persones continuaran llegint llibres, però els llibres també llegiran a les persones. Les biblioteques seran més humanístiques perquè estaran totes robotitzades i el rol dels bibliotecaris serà el de facilitadors de l’aprendre i desaprendre de la gent. (p. 59 i 66)

Programa per incentivar l’obertura de les biblioteques, que tendeixi a 24 hores, 7 dies a la setmana. (p. 81)

Vostès han entès alguna cosa? Jo no massa. Més enllà d'algunes reflexions filosòfiques barates, de dir que els llibres llegiran les persones, que totes les biblioteques estaran robotitzades i que per això seran més humanístiques [sic], tampoc hi ha per on agafar-se. L'últim punt, el de la pàgina 81, podria ser el més interessant. Però, ja han pensat que caldrà pastarrufa per a portar-lo a terme? Si? Merda, se m'ha tornat a acabar el cubata.

 

Junts per (Catalunya)

Va, seguim. És el torn de Junts. Ep, 342 pàgines de programa!!! Penso, ara sí, ara sí. Que a la Borràs segur que totes aquestes mandangues bibliotecàries i de llibres li agraden. És la nostra! Tot animat, busco. Tres resultats:

Seguir afavorint la creació de més biblioteques en municipis de menys habitants. (p. 118, p. 254)

El patrimoni cultural abasta recursos del passat en moltes formes i aspectes: monuments i jaciments, paisatges, festes i tradicions, coneixements transferits i expressions de la creativitat humana, així com col·leccions conservades i gestionades per museus, biblioteques i arxius. Un llegat del passat que ens permet mirar el nostre futur, amb un inqüestionable valor educatiu, un considerable potencial econòmic i una gran dimensió de cooperació internacional. (p. 122)

Desplegarem una política d’adquisicions patrimonials consensuada entre els diferents sectors i agents (museus, arxius, biblioteques, etc.). (p. 124)

I un bonus track:

Crear un recinte bibliotecari i cultural que aculli la biblioteca de Catalunya ampliada i la biblioteca municipal del districte que permeti dinamitzar els jardins de Rubió i Lluch, la Gardunya i en conjunt l’entorn de la zona. (p. 118)

Penso que continuen venent fum, amb alguna dosi de filosofia barata de bar a punt de tancar... encara que les propostes d'adquisicions patrimonials consensuades i la de la Biblioteca de Catalunya semblen força interessants i donarien resposta a algunes necessitats del sector.

 

Comuns

Anima't per les bones perspectives i el bon gust de boca que m'ha quedat llegint el programa de Junts, em submergeixo en el dels Comuns. 137 pàgines. Hi busco què hi ha sobre biblioteques. I hi trobo dos resultats:

Promoure espais i mecanismes de connexió i ús digital que ofereixin eines i recursos de manera gratuïta, així com dotar de recursos als existents (biblioteques, centres cívics o telecentres). (p. 22)

Desenvolupar el mapa de lectura pública i la xarxa de biblioteques públiques com una de les principals portes d’accés al coneixement i l’aprenentatge. (p. 23)

En el primer punt, se'ns equipara, amb tots els respectes, amb les centres cívics i els telecentres... És cert, les biblioteques som punts de connexió oberts i gratuïts i que serveixen per a reduir l'escletxa digital. Però ja ho fem. I ho fem molt. Diria que massa no cal promoure aquests serveis a les biblioteques. I sobre el segon punt... en fi, és de vergonya aliena absoluta. És el desconeixement més absolut sobre la feina que desenvolupem a les biblioteques. Desconeixement? Possiblement si. Ignorància? Si, també, molta.


CUP+etc,etc,etc,etc...
És el torn de la CUP. El seu programa electoral és el més breu, només 63 paginetes. Així que no sóc massa optimista de trobar-hi res per a sucar-hi pa. En efecte, només un únic resultat:
Promoure espais i mecanismes de connexió i ús digital que ofereixin eines i recursos de manera gratuït a, així com dotar de recursos als existents (biblioteques, centres cívics o telecentres). (p. 86)
Vaja, aquest text em sona. Mirin, mirin, més amunt. Els Comuns també inclouen de forma literal el mateix text. Qui haurà copiat a qui? M'és ben igual, però és ben trist que copiïn frases fil per randa, sense ni tan sols molestar-se en canviar paraules.

Partit Popular
El programa electoral del PP es pot llegir aquí. És una pàgina web, res de PDF. Però com ja m'imaginava, no diu res sobre les biblioteques. Ni tan sols de passada. No els deuen importar gens.

 

Ciutadans

El programa electoral de Ciutadans es pot consultar aquí. És una pàgina web. Cerquem, i apareixen dos resultats:

1.4.9. Establirem un Carnet Únic per a tota la Xarxa de Biblioteques de Catalunya. Posarem en marxa un Servei Català de Préstec Interbibliotecari que permetrà que qualsevol persona pugui consultar i sol·licitar a través d’un Catàleg Unificat qualsevol recurs bibliogràfic des de qualsevol lloc de Catalunya.
7.3.6. Actualitzarem el Programa de biblioteca escolar “Puntedu” per tal de reconèixer i mantenir les biblioteques escolars de Catalunya, a part de millorar-ne la dotació. Afavorirem la coordinació entre els diferents centres escolars, impulsant un sistema de catalogació comú i una major integració de les biblioteques escolars a la xarxa de biblioteques públiques, optimitzant els recursos disponibles.
A veure. Sobre el primer punt. Això del carnet únic ja s'està fent. Jo, amb un carnet de la biblioteca Marcel·lí Domingo de Tortosa puc agafar llibres en préstec de la biblioteca Central de Santa Coloma de Gramenet, posem per cas. I això que les gestionen i coordinen administracions diferents: la primera, la Generalitat; la segona, la Diputació de Barcelona. I sobre el catàleg unificat, doncs si, em fot molt dir-ho però aquí tenen raó. Això encara no s'ha fet. Actualment a Catalunya hi ha dos catàlegs col·lectius de biblioteques públiques: Aladí, per a les biblioteques gestionades per la Diputació de Barcelona. I Argus, per a les que gestiona el Servei de Biblioteques de la Generalitat de Catalunya. A banda, hi ha el Catàleg Col·lectiu de les Universitats de Catalunya, per a biblioteques universitàries, patrimonials i especialitzades. L'existència de tants catàlegs col·lectius, és cert, ens resta eficàcia. És un relat que no s'explica prou bé davant la ciutadania, que ha d'anar a tres llocs diferents per a cercar llibres, quan avui dia la tecnologia permet, si més no, executar cerques en diversos catàlegs al mateix temps, i a més, fer-ho de manera transparent per a l'usuari. Aquesta si que és una mancança que té el col·lectiu.
I sobre el segon punt, doncs bé, cal tornar a reconèixer un mèrit per a Ciutadans: que són els únics que han inclòs en el seu programa electoral les biblioteques escolars. Tot i esmentar el “Puntedu”, que diria que ja no està en funcionament, assumeixen que cal reconèixer, mantenir i dotar les biblioteques escolars, i parlen d'aspectes tècnics com la catalogació compartida o la integració dins la xarxa de biblioteques públiques (possible i necessària, crec, especialment en poblacions petites on la biblioteca escolar és la única biblioteca del poble).
Així que, malgrat que no comparteixo en absolut l'ideari polític de Ciutadans, cal dir que respecte les biblioteques són els que més s'ho han treballat.

Partit Nacionalista de Catalunya
Finalment, els del PNC tenen penjat el seu programa electoral aquí. Me l'he mirat del dret i del revés, i no he trobat cap punt que parli sobre biblioteques. Tampoc devem ser importants, o potser és que ni hi han pensat, o no formem part dels seus eixos generals. Vagin vostès a saber.

 

Faltaria algun partit més, però com que aquest és el meu blog i aquí mano jo, hi dono la informació que em dóna la gana: és a dir, només la dels partits que respecten les regles del joc. Si, sóc intolerant amb els intolerants. Els partits feixistes, és a dir, VOX, en aquest blog i en aquest article no hi tenen cabuda. Al feixisme no se'l blanqueja ni se li donen altaveus. Encara que ja es poden imaginar, lectors intel·ligents, que les biblioteques, de fet, no hi apareixen.

 

Què hi trobo a faltar?
Sincerament. Després de llegir la part dels programes electorals referents a les biblioteques dels nostres ínclits partits polítics patris, literalment se'm cau la cara de vergonya. Em sembla, directament, un insult a la intel·ligència. Crec que queda com d'importants són les biblioteques... Malgrat que no comparteixo en absolut el seu ideari, és just dir que els únics que han dit alguna cosa amb certa coherència, amb una mica de cara i ulls, ha estat Ciutadans, esmentant el catàleg únic o les biblioteques escolars. També Junts, sobre el recinte de la Biblioteca de Catalunya. La resta de formacions, doncs el de sempre: paraules abstractes, sense contingut, sense substància. Paraules i frases grandiloqüents que només fan que vendre fum.
I pel camí, un cop més, en l'horitzó dels propers quatre anys, sembla que a la majoria dels polítics ni a cap dels seus assessors se'ls ha passat pel cap parlar de:
· Les biblioteques escolars, que són les grans oblidades del sistema bibliotecari català, i que a més són l'objectiu central per aquesta legislatura del COBDC. Són la baula feble del sistema, i sembla que ho continuaran sent. Només per allò d'escoltar i anar del bracet amb la societat civil. I de llegir i escoltar què diuen els professionals del sector.
· La biblioteca central de Barcelona, de com desencallar-ne la seva execució, de com assegurar-ne el seu finançament, la seva dotació de personal, etc... Fa 11 que es va presentar el concurs guanyador, i el 2017 es va aparcar el projecte.
· A Tarragona també esperen una nova ubicació per a la biblioteca provincial que si que tenen. És un projecte important, necessari per a la ciutat i per a la segona àrea metropolitana de Catalunya. No he llegit que cap partit polític en parli.
· El 2019 el personal de les Biblioteques de Barcelona va fer tot un seguit de dies de vaga. Crec que va ser una primera vaga en el nostre sector. La millora de les seves condicions laborals es podria traslladar, sense massa problemes, a tots els treballadors de la resta de biblioteques públiques de Catalunya. Cap, cap partit polític menciona en cap moment una millora de les condicions laborals del col·lectiu bibliotecari, ni de convocatòries de personal on les titulacions del col·lectiu siguin indispensables, ni d'ampliació de plantilles...
· Els bibliobusos exerceixen una extraordinària funció de teixir, cosir i enfortir extenses zones rurals de Catalunya, i arriben on no arriben els serveis bibliotecaris fixos. Què fer a millorar-los? Què fer per estendre'n el seu ús? Per exemple, a les Terres de l'Ebre crec que en caldria un.
· I finalment, cap partit polític parla de les biblioteques especialitzades i patrimonials de fora de l'administració pública. Senzillament, no existim. Suposo que no devem gestionar cap mena de patrimoni cultural ni bibliogràfic important, i que no fem cap mena de tasca de preservació ni de conservació. Cap menció. Per sort, sé que la realitat és ben diferent, tossuda a vegades, i que gràcies a uns professionals excel·lents al capdavant d'aquestes biblioteques, aquestes tiren cap endavant i aconsegueixen posar les seves institucions al lloc que es mereixen.
I segur que em deixo molts més àmbits que preocupen al col·lectiu. Però vaja, el que dèiem. Que gaudeixin de la festa. Votin en conseqüència. Estic convençut que tinc lectors intel·ligents que faran un bon ús del seu vot.
Ara, me'n vaig a catalogar una estoneta.



dimecres, 10 de febrer de 2021

el primer client del dia

 

A las 10.00 horas ha entrado por la puerta el primer cliente del día. Ha arrancado con un: «La verdad es que los libros no me interesan», seguido de un:  «Déjeme que le cuente lo que pienso de la energía nuclear». Llegadas las 10.30 horas, mi voluntad de vivir era un recuerdo lejano.


Shaun Bythell. Diario de un librero. Traducció de Antonio Lozano. Malpaso, 2018. P. 325.



dimarts, 9 de febrer de 2021

el fenomen solà es multiplica


JORDI NOPCA i LAURA SERRA
El fenomen Irene Solà es multiplica
Ara
3|2|2021
‘Canto jo i la muntanya balla’ inspira una adaptació teatral i una obra simfònica i es podrà llegir en 17 llengües

 

"Crec que a la gent a qui li agrada jugar el fet que Canto jo i la muntanya balla no sigui una novel·la clàssica l'atrapa. És cert que no és fàcil de llegir i que pot costar d'entrar-hi, i ho dic perquè l'he regalada. S'ha de llegir a poc a poc, i això va en contra dels temps que corren. Per a mi, en canvi, la fascinació va ser automàtica", diu l'actor i director Guillem Albà, que el 17 de febrer estrenarà a la Biblioteca de Catalunya l'adaptació teatral de la segona novel·la d'Irene Solà, creada i dirigida per ell i Joan Arqué, amb dramatúrgia de Clàudia Cedó i música de Judit Neddermann. "Em vaig llegir el llibre l'estiu del 2019 i em va agafar un atac. No entrava dins els meus plans fer una adaptació d'una novel·la, però me la llegia i me la imaginava. Em va passar com amb les novel·les d'Alessandro Baricco, que les veig", diu Albà. Va ser tal l'arravatament que va escriure directament a l'autora per Instagram per demanar-li si hi havia alguna possibilitat d'aconseguir els drets. Solà i Anagrama van acceptar la proposta a ulls clucs.
Aquesta no és l'única notícia d'aquests últims dies en relació amb un dels grans fenòmens literaris dels últims anys de les lletres catalanes, del qual s'han venut, només en català, més de 40.000 exemplars: dissabte el Palau de la Música acollirà l'estrena de Les trompetes de la mort, l'obra simfònica que ha compost Marc Timón inspirada en la novel·la de Solà. "He partit del llibre, però no és la seva banda sonora –reconeix–. Com a lector vaig connectar molt amb la poètica de la Irene: la natura i els animals m'agraden, són la meva religió, si se'n pot dir així".
L'obra de Timón, "més fosca del que és habitual" en les seves composicions, és una peça simfonicocoral que estarà dirigida per Víctor Pablo Pérez i que comptarà amb el Cor de Noies de l’Orfeó Català, que dirigeix Buia Reixach, i amb l’Orquestra Simfònica del Vallès. "Vaig llegir el capítol sencer de la novel·la a les noies perquè se n'impregnessin abans d'interpretar-lo –diu Reixach–. La meva intenció era fer un club de lectura, però encara no s'ha materialitzat. Però em consta que ha agradat molt a les que se l'han pogut llegir".
Un llibre imparable
"Porto tot el que està passant en relació amb el llibre amb molta alegria –admet Irene Solà–. Vaig escriure Canto jo i la muntanya balla fa més de dos anys, a Londres. Que la novel·la hagi inspirat creadors de disciplines molt diferents per reconvertir-la en altres formats m'emociona". Des que la novel·la va guanyar el premi Llibres Anagrama el gener del 2019 i es va publicar poc després de Sant Jordi, la seva repercussió ha anat creixent dins i fora de Catalunya. Vendre 10.000 exemplars d'una traducció castellana a partir d'un original català és gairebé una proesa. Canto jo i la muntanya balla, a més, va guanyar –un any després d'arribar a llibreries– el Premi de Literatura de la Unió Europea.
"Quan van nominar-me em van arribar tres o quatre propostes de traducció de cop", recorda. No eren les primeres que signava. "Les primeres propostes van venir del gallec i l'euskera, i em van fer molta il·lusió –diu Solà–. Després van venir propostes en italià i en anglès". En anglès Solà està treballant amb Mara Faye Lethem, i la traducció es publicarà aquest 2021. "El Canto també està a punt de sortir en hongarès, en lituà i en francès", continua. Solà, nascuda a Malla el 1990 i autora d'Els dics –premi Documenta 2017– i el poemari Bèstia –premi Amadeu Oller 2012–, explica, "encara sorpresa", que la repercussió del llibre no ha deixat de créixer durant l'últim any. Hi ha, encara, nou llengües més a les quals s'està traduint: "El macedoni, el croat, el búlgar, el serbi, l'àrab, el turc, el portuguès, el neerlandès i el danès, si no me'n deixo cap". Les traduccions en curs o publicades del llibre són 17, de moment, una altra de les fites a l'abast de pocs autors del panorama català, ni contemporanis ni clàssics.
Des que es va publicar fa 90 setmanes, Canto jo i la muntanya balla no ha deixat de sortir a la llista dels més venuts que setmanalment actualitza el Gremi de Llibreters de Catalunya. Aquesta setmana es troba en segona posició, només superada per La casa de foc, de Francesc Serés. "Durant el confinament, que vaig passar a Malla, l'única comunicació que tenia amb els lectors era a través de clubs de lectura, del correu electrònic i de les xarxes socials –recorda–. Així i tot, el moviment no s'aturava". Solà recorda que va arribar a fer "un parell o tres de clubs de lectura a la setmana en èpoques concretes", una xifra que també supera, amb escreix, el recorregut habitual de la majoria de llibres. "Aquest 2021 estic intentant centrar-me en la propera novel·la –avança–. De tot el procés que implica un llibre, el que més m'agrada és escriure'l, i ara estic en el moment de tornar-m'hi a posar". Li agradaria fer una estada en alguna de les moltes residències d'escriptura que hi ha per avançar el projecte. "Tots els llocs on volia anar estan ajornant-ho per a més endavant per culpa de la pandèmia –diu–. Però no passa res: puc escriure també des d'aquí, des de Malla".

 

La Perla 29 @cia_laperla29